La hija del supuesto agresor del empleado de la farmacia Amemt dio otra versión de los hechos
Cabe recordar que el viernes de la semana pasada un empleado de la farmacia ubicada en Rodríguez al 500, denunció que una joven fue a comprar anticonceptivos pero como la receta estaba adulterada no se la aceptó, y unos minutos después el padre de la chica le habría aplicado un golpe de puño, quebrándole la mandíbula.
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La otra campana
Alcira Garay, de 19 años, contó su versión de los hechos. “Yo llegué un rato antes de las 16 y todavía no estaba abierta la farmacia. Entonces, me quedé esperando porque era lo último que tenía que hacer para irme a Mar del Plata a estudiar. Fui a la obra social, autoricé la receta, mi papá estaba a la vuelta en el cajero haciendo tiempo. Estuve esperando un rato hasta que este chico llegó a abrir y me atendió”, relató.
Y continuó explicando que “le di la receta y él se me hacía el galán, se me insinuaba. Una mujer sabe cuándo se le están insinuando y a mí me puso sumamente incómoda. No me gustó para nada porque él es el padre de una ex compañera mía de colegio, y además yo ya sabía que este hombre tenía estos antecedentes porque una amiga mía trabajaba con él y también se le insinuaba”.
Si bien aseguró que el empleado no le decía “ningún piropo específico, se hacía el canchero”.
“Yo me puse seria porque no me gustó nada. El empezó a decirme que la receta era trucha, que estaba adulterada, que los números estaban mal, que la fecha era del 2012 y yo le había puesto un cuatro, tratando de humillarme. La receta me la hizo mi médica como siempre”, expuso.
Y confesó que se sintió “muy atacada en los medios porque todo el tiempo se decían que era por anticonceptivos, todo el tiempo atacando mi condición de mujer, y él abusaba de su poder de darme o no los anticonceptivos”.
Una historia “armada”
Alicia Garay aseguró que no había testigos en el negocio porque era un día muy lluvioso y no andaba mucha gente por la calle.
Ante la negativa a darle el medicamento, “le saqué la receta de la mano y me fui. Le dije una frase desafortunada, no lo insulté ni nada, pero fue en referencia al hecho de que me quería levantar. Fue horrible la situación, y salió atrás mío gritándome que era una maleducada y una desubicada. Justo mi papá se acercó con el auto porque yo estaba tardando mucho”.
“Mi papá estacionó, me subí al auto y el chico seguía gritando. Entonces, frenó el auto, se bajó y forcejearon. De ahí armaron toda la historia para cubrir todo lo que había pasado anteriormente. Mi papá se cayó al piso, él también”, sostuvo.
Según afirmó la joven, una compañera del empleado le preguntó si se le había insinuado por Facebook. “Entonces me dio a entender que estas cosas ya pasaron. Se ve que este hombre tiene estas actitudes con las mujeres, muchas lo soportarán pero yo me sentí mal, por eso hice la denuncia en la Comisaría de la Mujer”.
“Tapar la verdad”
En tanto, la madre de la adolescente, Dalila Rodera, cuestionó que “mi hija tiene la misma edad que la de su hija”.
En cuanto a la receta, manifestó que “es evidente que no está adulterada porque se ve claramente la fecha impresa y la que puso la médica también, está autorizada por la obra social, no podés truchar toda la receta”.
Y recalcó que su marido no golpeó al joven. “No sabemos cómo se pudo romper la mandíbula, mi esposo no le pegó”.
Por otra parte, admitió que le sorprendió la actitud de Raúl Escudero de salir a respaldar al empleado porque su marido “es empleado de él, es profesor en el Instituto Amemt, lo llamó en varias oportunidades para contarle lo que había pasado y nunca lo atendió”.
“El no quiso escuchar las dos campanas. Escudero se hizo cargo para tapar, es la conclusión, él pensara que eso le hace mal a la farmacia”, sostuvo
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