La hora del reclamo
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
La presión de los vecinos de La Elena, obligados a aprender el lenguaje de la protesta, dio su primer fruto el último jueves en el Concejo Deliberante. Decididos a no claudicar en su lucha, otra vez se presentaron con las banderas en el recinto de sesiones y demostraron su beneplácito por la declaración de interés social y sanitario de la extensión de la red de agua potable.
Los habitantes de la barriada saben que el camino del reclamo no está sembrado de rosas y entienden que el año electoral es clave en la búsqueda de un resultado positivo, venga de quien venga.
Una sensación cargada de realismo, inmediata a los festejos y que los obliga a no bajar la guardia, se apoderó de ellos tras la sesión del Legislativo: si bien ahora tienen esperanzas, vislumbran que aún queda mucho por andar.
Inquietos, ya presentaron un pedido de audiencia con el ingeniero Edgardo Atilio Bortolozzi, responsable del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (Enhosa). También comprometieron al intendente Miguel Lunghi para que, en persona, los acompañe a la reunión y avale institucionalmente el pedido de ejecución de la obra.
La Elena conoce de tiempos electorales, pero su memoria le arroja experiencias negativas. En más de una oportunidad, la barriada recordó que, en su anterior campaña a intendente, fue Miguel Lunghi quien les prometió el agua para la zona, el que les envió folletos con el proyecto como uno de los ejes de su próximo gobierno.
El jueves los integrantes de la comisión aclararon que es mérito exclusivo de los vecinos de La Elena el haber gestionado la reunión ante el Enhosa y están convencidos de que los concejales decidieron respaldar la obra luego de su participación en la Banca XXI y de varias movilizaciones -con junta de firmas- en el centro de la ciudad.
El electorado ya aprendió que es la hora del reclamo, el momento en que cada ciudadano tiene el poder concentrado en su inminente voto. Y el Intendente será el primero que sentirá golpear las puertas de su despacho por una lógica razón: la cercanía con el pueblo.
Con un atisbo de solución para La Elena, aún resta apagar un segundo foco, el de las viviendas del Plan Federal usurpadas en La Movediza. Es la piedra en el zapato del pediatra, lo que lo devuelve a un plano terrenal a pesar de los arrasadores números que arrojan las encuestas.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios