La Justicia archivó la causa penal por la denuncia de abuso contra la menor Sofía
Se ha cerrado un capítulo denso, cruel, en un caso que conmocionó a la ciudadanía tandilense y tras las fronteras serranas también. Se conoció como el caso Sofía, la pequeña niña que quedó atrapada por una situación que fue más allá de asuntos que hacen al interés de dos familias por su tenencia. Denuncias de un presunto abuso sexual, acusaciones gravísimas contra el accionar judicial, un padre con su hija profugándose al exterior, y una caterva de declamaciones que lejos estuvieron a la altura de las circunstancias. Cuando las circunstancias hablan nada más y nada menos que de una menor de edad.
Esta semana, finalmente, la Justicia penal resolvió la causa por la denuncia de abuso, delito por el cual eran acusados la madre y su pareja. En lo que resultó el tercer desenlace que pretendía el fiscal interviniente, Luis Piotti archivó la causa al considerar lisa y llanamente que el presunto delito de abuso no existió, tal como lo habían precisado nuevamente los peritajes recientemente practicados por una perito oficial, en conjunto con psicólogos de ambas partes.
Ya sin margen –y al parece tampoco voluntad- de apelar otra vez la decisión del fiscal, las familias Gonzalo y Málaga ahora atravesarán la otra instancia, la civil (desde donde partió esta delicada como controvertida historia), donde se resolverá la tenencia definitiva de la pequeña.
En la esfera penal, resta definir la situación procesal de Mariano Gonzalo, aún detenido en Brasil al aguardo de decisiones que hacen a su extradición, como así también el delito conexo de falsificación de documentación que oportunamente le secuestraron cuando fue hallado junto a su hija.
LOS ARGUMENTOS DEL FISCAL
El Eco de Tandil accedió a la resolución del fiscal Piotti, que cierra uno de los capítulos de expedientes varios que llevó esta compleja historia que tenía como epicentro y como víctima a la niña Sofía.
En sus principales consideraciones, el ministerio público indica en su decisión que “considerando que la nueva pericia (sic) oficial llevada a cabo a instancias de la Fiscalía General Departamental ha reiterado en lo que respecta al objeto de esta causa, el contenido de las efectuadas con anterioridad y oportunamente citadas en los archivos del expediente, reforzando de ese modo las valoraciones oportunamente vertidas, y que la interrogación de la menor, supeditada a estos exámenes, se torna en consecuencia innecesaria y a su vez inconveniente, se hace procedente disponer el archivo de las actuaciones”.
Piotti no deja de mencionar la evaluación en cuestión, en la que “se alude a situaciones relacionadas a posibles inducciones de la niña por parte de adultos, sostenidas a su vez por comportamientos de la psicóloga particular interviniente (entre otros antes mencionados), aspectos sumados a la conflictiva general planteada en el caso, merecen ser considerados a la luz de tratamientos especialmente dirigidos a esta temática”.
REPAROS
También el fiscal se detiene en las conclusiones vertidas por los peritos de parte. Si bien el licenciado Adrián Córsico (por los Málaga) adhirió al informe oficial, la licenciada Patricia Gordon (por los Gonzalo) se expresó en desacuerdo.
Al respecto, el funcionario judicial señaló que del dictamen de la experta “si bien alude a una conflictiva familiar, por cierto no descreída a estas alturas de la investigación, no surge indicación alguna de signos de abuso sexual en la niña examinada, sino que en relación al tema se atiene a expresar que no considera conveniente descartar la posibilidad de un abuso porque ello no fue indagado. Por el contrario, esta parte entiende que ciertos comportamientos y respuestas a las que allí hace referencia, positivos en relación a los sospechados y negativos respecto de aquellos adultos que pudieron inducir a la niña, se convierten en elementos objetivos tendientes a descartar la hipótesis de trabajo”.
De todos modos, expresó el fiscal: “Y más allá de cuanto puedan o no compartirse estas aseveraciones, toda vez que no se ha dado por probada a ciencia cierta la inexistencia de abuso sexual, sino en su caso la baja probabilidad de su acaecimiento, estas situaciones de discrepancia, en todo caso, no llevan sino a robustecer el insuperable estado de duda al que ya se ha hecho alusión en reiteradas oportunidades”.
Así, el doctor Piotti resolvió –por tercera vez ya- disponer el pase a archivo de la instrucción penal preparatoria hasta tanto no aparezcan nuevos elementos que habiliten su reapertura.
LO DICHO POR LOS PSICOLOGOS
Tal como se había anticipado, el informe de los peritos concluyó en que no surgieron expresiones o aspectos a consignar que posean contenido sexual, en la entrevista realizada oportunamente.
A la vez, se subrayaba que la niña no presentó signos ni síntomas relativos a la fijación de un suceso traumático. Sí que quedaba de manifiesto el trauma de la separación de sus padres, como el desencuentro permanente en el diálogo y acuerdos de los adultos que la rodearon.
En el informe pericial se dijo que la menor evidenció afecto a sus guardadores y tiene añoranza a las figuras de sus abuelos maternos y paternos, aportando signos de vínculos positivos con los mismos. También manifiesta su amor por sus padres.
ACCIONES
Frente al final de la causa penal, los abogados de la parte materna habían adelantado la posibilidad de contragolpear ahora, con una presentación por una falsa denuncia, como así también insistir en posibles sanciones a la psicóloga que una vez más (ya ha sido observada en otros casos) queda seriamente cuestionada por su intervención e incidencia en el caso.
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