La Justicia confirmó que el hombre hallado muerto en el arroyo Las Calaveras es ?Tchami? Bazán
El informe de ADN confirmó que el hombre hallado muerto en el arroyo Las Calaveras es Walter David “Tchami” Bazán, quien había desaparecido a mediados de septiembre y por la denuncia de sus familiares se había abierto una causa por averiguación de paradero con fecha 29 de septiembre.
La noticia fue confirmada por fuentes judiciales, que dieron cuenta que la familia de la víctima ya fue notificada, mientras se prosiguen las diligencias procesales ahora tendientes a dar con los autores del crimen, factiblemente primero tratando de esclarecer el móvil del homicidio y donde ocurrió, más allá que el cuerpo fue encontrado en el arroyo Las Calaveras de Villa Cacique, partido de Juárez.
En ese marco, cabe consignar que se sucedieron una serie de allanamientos días pasados bajo un estricto hermetismo en viviendas de la ciudad. Más precisamente en calle Ameghino al 1700 y en Vicente López al 900.
Dichas direcciones no son casuales, tiene estrecha relación con lo que oportunamente denunció desesperadamente la familia de Bazán, que habló de una muy mala relación con quien era la pareja del occiso y cuyo saldo podría haber sido este aberrante desenlace.
De aquellas diligencias del personal de la DDI dirigidas por la fiscal juarense Laura Margaretic (UFI 14), se dijo que se buscaron elementos que aportaran a la causa, como teléfonos, a la vez que se realizaron peritajes con el sistema luminol.
En efecto, el luminol es un producto químico que brilla intensamente con una luz azulada cuando entra en contacto con sangre. Incluso reacciona con los rastros de los años de la sangre. Un producto químico ultra-sensible, puede detectar sangre en una porción por millón. Para ser más claros, esto significa que si hay incluso una gota de la sangre en 999.999 gotas del agua, brillará intensamente el luminol.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEs que claramente existen antecedentes de una violenta relación de Bazán con quien era su pareja y familiares de esta. Incluso hay denuncias que conforman expedientes judiciales sobre estas peligrosas relaciones.
La última vez que los allegados de Bazán lo vieron fue el 9 de septiembre del año pasado y el 29 de ese mes se sustanció una causa por averiguación de paradero en la fiscalía a cargo del doctor Marcos Egusquiza.
La causa primaria nunca prosperó, a partir de confusos testimonios que daban cuenta de presuntas apariciones de Bazán durante aquellos meses. De hecho su hermana atestiguó que recibió mensajes de texto de su hermano por el día de su cumpleaños. De todas maneras, por las fechas que indicaban los familiares, se estaba dentro del lapso que primeramente se especulaba que databa la muerte de aquel hombre hallado en el arroyo de Villa Cacique.
Aquella mala relación de pareja se remontaba a mucho tiempo atrás. De hecho constaba una denuncia del propio Bazán contra su mujer porque en julio de 2011 en medio de una pelea le había cortado la cara. Luego, al parecer la pareja hizo las paces y Bazán retiró aquella denuncia. Dichos sucesos, según contaron, se repitieron sin solución de continuidad.
Las sospechas sobre la mujer también se cimientan en los allegados de la víctima, porque entienden que la mujer nunca hizo nada por dar con el paradero de “Tchami”, más bien todo lo contrario, quemando las cosas y pintando las paredes de la casa, por caso.
“Nadie desaparece del día a la noche. Si él supuestamente tenía una pena para cumplir, alguien tendría que haber estado sabiendo, la madre, el hermano, nosotros. ¿Y él se va a dar a la fuga sin un mango si estaba trabajando? No se puede ir así. Por eso nos dimos cuenta que estaba faltando en el barrio, porque no había ido a cobrar, vino el patrón, vinieron los compañeros del trabajo para ver a dónde andaba, si sabíamos”, explicó oportunamente uno de los primos de Bazán a este Diario.
Un crimen “atroz”
Cabe consignar que la escena con que se encontraron los primeros testigos del macabro hallazgo en el arroyo Las Calaveras fue atroz. El cuerpo estaba maniatado con cadenas, con bolsas, una viga para que se vaya abajo (en el arroyo). Estaba degollado.*
Walter David “Tchami” Bazán vino a vivir a Tandil a los 14 años, a la casa del hermano de su madre que es pastor. Su familia reconoció que había tenido inconvenientes con la Justicia y se lo describió como “un chico rebelde, siempre tuvo problemas. Pero las cosas que él hizo las pagó y cumplió sus condenas”.
“Ultimamente él se estaba portando muy bien, trabajaba, estaba cambiando. Como cualquiera, se puede equivocar y quiere cambiar en la vida, no siempre quiere ser igual”, se agregó.
También dijo que “Tchami” había purgado una condena de 6 años en prisión y otra de un año, y había quedado en libertad en 2008. *
Si bien el cadáver fue halado en el partido de Juárez, y por eso la pesquisa hasta aquí la llevó adelante la fiscal Margaretic, la pesquisa por la desaparición de la víctima estaba a cargo del fiscal Egusquiza.
Por lo pronto, se supo que desde Juárez se planteó un incidente de competencia para que el caso sea investigado desde Tandil, pero de la fiscalía local se rechazó al planteo. El entuerto sería resuelta entonces por el fiscal general Eduardo Serradel.
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