La lluvia resintió la circulación en los barrios más alejados y se encajó un camión recolector
Luego de dos jornadas de precipitaciones permanentes, las calles de algunos barrios dejaron al descubierto que alejarse unas cuarenta cuadras del centro puede compararse con una carrera de rally.
De acuerdo a la información brindada por el Servicio Meteorológico que funciona en la Base Aérea, entre el domingo al mediodía y anoche cayeron unos 35 milímetros. El clima varió entre lloviznas y lluvias, con constante humedad en el ambiente.
Ante esta situación ayer, las líneas telefónicas de Multimedios El Eco recibieron pedidos de mejoras viales, y denunciaron baches y anegaciones en distintos puntos de Tandil.
Cerca de las 11, un vecino se comunicó con esta Redacción para informar que un camión recolector de residuos se había encajado en Reconquista y Ugarte, en un sector de tierra removida a partir de una obra de cloacas.
La barriada venía reclamando en reiteradas ocasiones que arreglaran la calle y ayer ?celebró? que fuera una unidad de la comuna la que quedó con una rueda totalmente enterrada hasta el eje, al borde de la vereda y cuando se encontraba levantando la basura.
La unidad, identificada con el número 119, debió ser empujada por una pala de la Dirección de Servicios mientras una motoniveladora del Area de Vialidad tiraba de la trompa, patinando con sus enormes ruedas en el barro.
En sólo dos minutos, el camión fue rescatado, aunque los trabajadores vieron demorada su actividad en una jornada desapacible y húmeda que complicó toda tarea al aire libre.
Mientras el camión permanecía encajado, la cuadrilla levantó los residuos en una camioneta para no demorar la prestación de los servicios.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailBarro y charcos,
dos constantes
En un recorrido de este Diario por la zona de Villa Italia Norte, el barrio parque La Movediza y El Tropezón el estado de las arterias era dispar dependiendo de las mejoras existentes sobre las diferentes cuadras.
Algunos de los casos más problemáticos fueron Vicente López del 2000 al 2400; Ugarte a la misma altura, y las calles y pasajes de la segunda etapa del barrio Pro Casa 1 de El Tropezón.
Entre terrenos desocupados y casitas humildes, los perros sueltos eran los únicos que se atrevían a caminar entre el agua. Sobre el mediodía, las calles estaban casi desiertas y los que no pudieron evitar salir de sus hogares, rogaban que los automovilistas redujeran la velocidad para no terminar cubiertos de barro.*
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