La madre de Lucas Serén lamentó el incidente en Metalúrgica e hizo reclamos para evitar otra tragedia
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A un año y medio de la explosión en el horno seis de Metalúrgica Tandil, que se cobró la vida de tres operarios, el incidente ocurrido este jueves a la madrugada en el mismo sector revivió el dolor de las familias de las víctimas. Frente a este nuevo incendio, la madre de Lucas Serén, Zulma Martínez, rompió el silencio.
Con dolor por lo sucedido, advirtió sobre las condiciones en la planta, criticó la falta de controles y reclamó que “alguien haga algo por las vidas de las personas que están ahí”, aclarando que no pretenden el cierre de la firma.
Como se recordará, el dramático accidente ocurrió en la madrugada del 9 de enero de 2014 cuando se produjo la explosión en uno de los hornos de la histórica fábrica tandilense, en el que fallecieron Lucas Serén (27), Luciano Vargas (31) y Juan Cruz Andrade (34).
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Accedé a las últimas noticias desde tu email“Revivir todo
lo sucedido”
“Me duele la situación, uno ve esto y es revivir todo lo sucedido”, admitió en diálogo con El Eco de Tandil. También confesó que “cada vez que nos encontramos con noticias de este tipo decimos ¿qué esperan, nuevas víctimas? Esperemos que no sea así”, por eso pidió “controles y justicia” y que “digan la verdad sobre lo que sucede allí”.
Tras un largo suspiro reconoció que al ver la tapa del Diario “fue como estar en ese momento, revivir todo”, y que se preguntó, en un intento por buscar responsables: “¿A quién corresponde? Las autoridades, el Ministerio de Trabajo, todos miran para un costado”.
Demandó que también en la planta “exijan, como lo hacen en otro lado”, y cuestionó: “¿Se realizan inspecciones en Metalúrgica? ¿Qué pasa, porque es una firma grande?”.
“Es mucho dolor, no se imaginan cómo nos cambió la vida”, declaró.
“Que no sigan
pasando estas cosas”
Insistió con la necesidad de que sean escuchados los reclamos y que “vayan a ver qué pasa, que exijan un poco” para que “no sigan pasando estas cosas”, y agregó que un año y medio después de la explosión “vuelve a pasar” un nuevo hecho. “¿Qué esperan, que suceda otra tragedia?”, advirtió.
La madre de Lucas Serén aseguró que con su planteo no busca que cierren la fábrica, sino que se mejoren las condiciones de trabajo “por la vida de los chicos que trabajan ahí”.
“¿Hasta cuándo? ¿Hay alguna prevención o vamos a tener que lamentar nuevas víctimas? Que hagan algo”, reclamó.
En torno al rol del supervisor, que según el informe de Bomberos estuvo presente cuando acudieron ante el incendio en el horno tres, ratificó que “se ve lo importante que era que estuvieran los supervisores ese día porque ellos avisaron el jueves y las tantas otras veces que hubo accidentes”.
“Muchas falencias”
Recordó que su hijo, junto a otros compañeros, había realizado reclamos y que en más de una oportunidad llegó a su casa con quemaduras en su cuerpo. “Ya se habían roto las cosas, entraba agua por los techos, los fardos que traían no eran los que correspondían, sucedían explosiones, no había matafuego”, repasó, por mencionar algunas de las “muchas falencias”.
“Y mi hijo fue a trabajar como todos los días. Estaba en el horno 2 y 3. Siempre fue muy responsable y cumplidor y jamás llegaba tarde”, valoró, y consideró que “no era culpa de los chicos, sino lo que venía pasando”, en clara referencia a lo que finalmente determinó la Justicia.
Tal como informó este Diario, el fiscal Gustavo Morey desestimó la existencia de un delito penal al considerar que se trató de una falla humana, y resolvió archivar la causa.
“Nos destrozó la vida”
“Esto nos destrozó la vida, no es fácil seguir”, confesó Zulma Martínez, que hizo su descargo por la falta de acompañamiento ante el hecho sucedido. En ese sentido agradeció a los compañeros de trabajo de su hijo que aún mantienen contacto con la familia, “pero de la fábrica nunca se acercó nadie y ni hablemos del Municipio, no hubo acompañamiento”.
“Nadie quiere que cierre la fábrica. Sólo que esto que sucedió no quede en el olvido, que realmente se haga justicia”, resaltó.
“Esto nos destrozó la vida, a todos. Pero hay que seguir luchando, con más razón por mi nieta (Luz, de diez meses, hija de Lucas), para decirle lo que se ha hecho y contarle qué fue lo que realmente le sucedió a su padre”. u
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