La madre de ?Tchami? Bazán pedirá justicia e intentará trasladar el cuerpo inhumado en Juárez
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Tras confirmarse de manera oficial que el cadáver hallado en el arroyo Las Calaveras fue identificado como el de Walter David “Tchami” Bazán, los familiares de la víctima no mostraron sorpresa ya que conocían la noticia hacía más de una semana.
Es más, desde su primer contacto con El Eco de Tandil nunca dudaron de que el cuerpo que observaron en las fotografías sacadas en la morgue de Azul era el de “Tchami”.
Desde el gran Buenos Aires, Teresa Beatriz Lezcano, la madre del asesinado, señaló que su primera urgencia es lograr que trasladen el cuerpo de su hijo desde Juárez a José C. Paz, localidad en la que reside.
En diálogo con este Diario, explicó que la semana pasada la titular de la UFI 14 de Azul, doctora Laura Margaretic, le avisó que el resultado de la prueba de ADN practicada sobre el fémur del cadáver había dado positivo y que se trataba de su hijo. Además, dijo que le solicitó reserva para avanzar con los allanamientos y posibles detenciones.
“Era Walter. Nosotros lo reconocimos desde el primer momento que lo vimos en las fotos. Yo siempre dije que era él; todos dijimos que era él”, expresó conmocionada. Y agregó que, de todas maneras, debieron aguardar unos 60 días el resultado de la prueba de ADN.
“Ella me llamó y me dijo que era positivo, pero ya lo habían enterrado en Benito Juárez”, lamentó Teresa Lezcano y precisó que “esperé (para hablar) porque la fiscal me había pedido que no dijera que era Walter hasta que ella no hiciera los cuatro allanamientos en los que encontró cosas”.
La última
morada
Teresa Lezcano indicó que ha encarado algunas gestiones ante el intendente de José C. Paz, Carlos Urquiaga “porque ya era lo último” que podía hacer. “Walter está enterrado en Benito Juárez como NN, porque no tenían lugar en la morgue, entonces lo enterraron hasta que esté el ADN”, dijo.
“Le pedí al intendente de José C. Paz si podía hacer el traslado desde Juárez y en esta semana o más tardar la otra arreglan todo para traer a Walter para acá”, explicó.
Desconsolada, la madre desea que los restos de su hijo descansen cerca de su casa. “Por lo menos voy a saber dónde está, le voy a poder llevar unas flores. Yo sé dónde está ahora, no como antes que no sabía siquiera dónde estaba. Nosotros estuvimos buscándolo todo el tiempo, andábamos de aquí para allá”, describió en referencia a los cinco meses que se extendió la búsqueda del paradero de su hijo y otros dos de la prueba de ADN tras la aparición del cadáver en el arroyo juarense Las Calaveras.
“Ayer (por el miércoles) lloré como loca, lloré tanto, hasta que me trataron de solucionar lo que estoy pidiendo, lo que quiero es traérmelo. No es ningún NN, tiene madre y padre, tiene nombre y apellido; él tiene que estar tranquilo. Hoy estoy un poco más tranquila porque sé que mal o bien me lo van a traer. Quiero que me lo traigan, allá no lo quiero dejar”, expresó.
Gran confusión
Mientras que ayer la familia estaba convencida de que había tres detenidos en el marco de la investigación por el homicidio, desde la Justicia desmintieron la especie.
“No sé qué es lo que están haciendo. Me dijeron que fuera a Tandil y voy a tener que ir porque si ellos no hacen nada, voy a tener que hacer un reclamo por justicia”, sostuvo Teresa Lezcano.
“¿En qué queda todo esto”, cuestionó, y adelantó que organizará una marcha con apoyo del barrio de La Movediza.
Las pruebas
Desde septiembre del año pasado, los familiares dieron señales de alerta ya que sospechaban que la pareja de “Tchami” tenía que ver con la repentina desaparición del joven.
Ahora, al confirmarse el homicidio, Teresa Lezcano le indicó a la fiscal que la mujer había pintado la casa del Plan Federal que la pareja compartía en La Movediza días después de la desaparición de su hijo.
Por ese motivo, en el allanamiento que se realizó en ese domicilio se realizaron pruebas de luminol –químico que detecta la presencia de sangre-, precisamente en la habitación donde dormía la pareja. De todos modos, la madre señaló que las machas “de la heladera eran viejas, sangre de cuando le había cortado toda la cara”.
Es que según los datos aportados por la familia, Walter Bazán había radicado una denuncia contra su pareja por intento de homicidio, en julio de 2011. “Casi lo mató. Le cortó la cara, el cuello, parte del pecho y faltó poquito para que le llegue al corazón”, puntualizó la mamá.*
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