La mamá de un chico de 14 años involucrado en un choque mortal relató las secuelas del dolor
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Mónica Agüera se acercó a El Eco de Tandil para manifestar un reclamo por el ausentismo de los docentes en la Escuela de El Molino pero también contó la dolorosa historia del accidente del que fue víctima su hijo Nahuel, el pasado 25 de marzo cuando iba en moto con un amigo.
El hecho ocurrió cuando Juan Sebastián Torres transitaba en motocicleta por la calle Ijurco acompañado por Nahuel Agüera. Al llegar a Independencia, los jóvenes impactaron contra un pilar al perder el control del rodado.
Juan Torres, de 14 años, murió a los pocos minutos, a raíz de las gravísimas heridas sufridas. Mientras que su acompañante, Nahuel Agüera, sufrió heridas de gravedad en una de sus piernas.
Nahuel tuvo que ser sometido a dos cirugías en las piernas ya que, si bien no sufrió una fractura, como la herida era muy profunda y justo ese día estaba lloviendo y había mucho barro, al ensuciarse se le infectó.
“Al principio teníamos miedo porque estaba muy dolorido, la orina con sangre, y después se normalizó todo, pero está muy aterrado. Anoche se había arrinconado a un costado de la cama y me decía: ‘Mamá me caigo, no me dejes caer’. Es decir que a él se le cruza el accidente constantemente”, explicó Mónica Agüera.
Por otro lado, relató que respecto al choque “a mí me avisaron por teléfono que el nene había sufrido un accidente, salió mi marido y encontró a los dos chicos tirados”.
“Hay una familia destruida”
“Se están hablando muchas cosas que no son ciertas y pido que no hablen cosas que no son, porque hay una familia que está destruida. El nene mío jamás se había subido a la moto de nadie ni nada por el estilo; ese día pasó el amigo y le dijo ‘vamos’ y él fue. Pero los chicos no se escaparon de la escuela, la moto era del padre del nene, yo le pido a la gente que deje descansar a esta familia que está sufriendo mucho porque yo al mío lo tengo, pero ellos no”, manifestó.
Asimismo, pidió que “si hay un testigo que vio cómo pasaron las cosas y quiere venir a hablar con la otra familia o conmigo, estamos agradecidos”.
Aterrado
Respecto a Nahuel, explicó que “está en tratamiento psicológico, también en tratamiento permanente por la pierna, y en rehabilitación porque la pierna está un poco desviada. Le va a llevar tiempo recuperarse. Del Molino me mandaron maestra domiciliaria, por eso yo no puedo hablar mal de la escuela porque las maestras estuvieron ahí cuando le pasó esto a Nahuel, lo mismo que la gente del Centro Complementario”.
“Hay gente que dice que a los chicos les pasó esto porque las madres estaban trabajando y no con ellos. Yo creo que hoy en día todas las madres trabajan, si no ¿de qué vivimos?”, sostuvo. *
Reclamó por el ausentismo
de docentes en El Molino
Mónica Agüera es también madre de un alumno de primer año de secundaria de la escuela que está ubicada en el Paraje El Molino y manifestó su reclamo porque los docentes faltan mucho y, como no les avisan a los chicos, van a la escuela en el único micro que hay por la mañana y no pueden volver a menos que los padres los vayan a buscar.
Explicó que, últimamente, se produjeron muchas ausencias de profesores en secundaria. “El otro día me mandaron un papelito diciendo que los chicos no tenían clases por licencia del profesor, pero él ya había llegado a la escuela, así que o se tienen que quedar ahí o hay que ir a buscarlos, en ese momento el nene quedó en la escuela. Nuevamente anteayer también va al colegio, pierde el colectivo, justo estaba mi marido en casa y lo llevó. Llega a la escuela y no había profesor”, contó.
Y cuestionó que “no hay aviso, yo quisiera que aunque sea mandaran un mensajito a los chicos que están lejos, nosotros vivimos en La Florida, en Darragueira y Vigil. El micro a veces pasa 7.50, a veces a las 8, otras 8.05, no tiene horario fijo”, señaló.
“Por lo que más indignación tengo es porque al nene el otro día se le pasó el micro, llegó media hora más tarde a la escuela y no lo dejaron entrar. A mí me parece que es injusto que una criatura llegue a la escuela 8.30 y la manden para atrás”, manifestó
Y explicó que “tienen un solo micro los chicos de la Escuela de El Molino a la mañana y uno para volver cuando llegan los de la una de la tarde. Yo pido si podría haber otro micro, porque si un chico se atrasa hay que pagarle un remís”.
Agregó que “mis hijos son inquietos, pero yo creo que ninguna maestra va a tener a un chico de 15 años quieto toda la mañana esperando que lo vayan a buscar los padres. En ese momento los chicos juegan y se les da por hacer travesuras, nadie los controla, yo no digo que la escuela es mala, pero al no estar el docente, los chicos hacen lo que quieren”.
Y resaltó que “en mi época cuando iba a la escuela y no había profesor, otro me daba clase igual. El nene no quiere ir más a la escuela. Los profesores faltan mucho y con todos los paros que hay, qué pueden aprender los chicos”. *
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