La mayoría de las familias que tomaron casas en La Movediza habría llegado a un acuerdo
Sólo hay entre dos y cinco, de los catorce que tomaron las casas originalmente, que no estarían conformes con los convenios que se están realizando con el Municipio y no estarían dispuestos a retirarse.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailCabe recordar que la toma masiva se concretó el 11 de febrero en las unidades habitacionales del barrio que comenzó a construirse a partir de un convenio entre la Anses y el Instituto de la Vivienda de la Provincia y la obra estaba detenida desde noviembre.
“Se está destrabando el conflicto”
En esta semana se está cumpliendo el plazo que otorgó el juez para que las familias se retiren del lugar que están ocupando ilegalmente. Al respecto, el defensor oficial Carlos Kolbl explicó que “se está destrabando el conflicto. Hay un grupo de cinco o seis familias que ya dejaron las casas, algunas familias están cerrando un convenio con Desarrollo Social y se van y hay otras cuatro también que se están yendo”.
“Yo creo que en el transcurso de esta semana se puede llegar a destrabar”, estimó.
Pero sostuvo que “quedaría un grupo de cuatro o cinco familias que destrabándose con estos otros que faltan, por lo menos van a quedar demasiado solos y van a terminar arreglando también. Pienso que la semana que viene se va a terminar resolviendo por completo”.
“Hablé muchísimo con la gente que ocupó las casas para que entiendan que es un delito continuado, que empieza a cometerse el día en que se meten en las casas y termina cuando se van. De hecho, la Fiscalía ya tiene los elementos para imputarles formalmente el delito de usurpación pero no hay apuro en hacerlo. Si esto se destraba y desocupan pacíficamente, la causa se archiva. Este es un problema más de orden social y político, criminalizarlo no tiene mucho sentido”, manifestó en diálogo con El Eco de Tandil.
Por otro lado, sostuvo que “si en la semana que viene no se avienen a un convenio, les va a llegar la orden de desalojo. Yo vengo hablando con ellos para que arreglen con la Municipalidad porque objetivamente no hay manera de evitarlo. Podríamos decir que van a obtener un beneficio porque les van a pagar el alquiler temporalmente o les van a dar elementos para que construyan en algún terreno de un familiar”.
En ese sentido, destacó que “la Municipalidad adoptó la actitud de destrabar el conflicto aunque tenga un costo económico y a la Justicia le importa destrabar el conflicto, no criminalizarlo”.
Buena predisposición
Por su lado, el secretario de Desarrollo Social comunal, Oscar Teruggi, manifestó que el plazo que otorgó el juez se cumple en forma distinta para cada una de las familias porque tiene que ver con el momento en el que fueron notificadas de la medida.
“Nosotros estamos trabajando desde el mismo día de la ocupación, tratando de que las familias entiendan que deben deponer esta actitud, que tienen que reintegrar las casas a sus legítimos beneficiarios y, en primer lugar, a la empresa para que termine la obra. Tratamos de que no se llegue a consumar el desalojo, que es lo que más nos preocupa, y tratamos siempre de mediar para que esto no ocurra”, remarcó.
Y detalló que “al día de hoy de las 14 viviendas ocupadas hay 12 en vías de solución. Hay dos familias con las que todavía no hemos podido tomar contacto, a pesar de haber hecho muchos esfuerzos, pero creemos que se va a llegar a buen término”.
“Hemos hablado también de alguna posibilidad de extender el plazo que ha dado el juez en aproximadamente una semana, 10 días, dado que se visualiza muy buena disposición de las familias en dejar las viviendas. Esperemos que se llegue a buen término y no se tenga que practicar ningún tipo de desalojo, con lo que esto implica, ya que son familias jóvenes con hijos”, expresó.
En cuanto a las dos familias que no están en vías de acuerdo, indicó que “hasta el momento no han mostrado mucho interés en trabajar la problemática, en ver cuáles son las alternativas, si bien estuvieron presentes en alguna de las reuniones, no han regresado a la Secretaría (de Desarrollo Social) como sí lo han hecho otras familias”.
“Al día de hoy hemos trabajado con cinco familias que entienden que tienen que dejar la vivienda. Tenían situaciones complicadas, vivían en su núcleo familiar y tienen posibilidades de continuar allí. Estamos trabajando con entrega de materiales dentro del programa de mejoramiento de casas con nuestra bloquera, para que puedan construir alguna habitación más dentro de la propiedad de la familia”, explicó.
Y agregó que “vamos a seguir apoyándolos para que puedan hacer su proyecto familiar, y ver si con el tiempo podemos otorgarles una vivienda o que puedan construir una y sentirse más cómodos donde ya estaban residiendo”.
Adjudicatario expresó preocupación porque no cree que desalojen
Diego Espíndola, uno de los adjudicatarios de las viviendas del barrio La Movediza, manifestó su preocupación debido a que ayer se cumplió el mes que el juez le otorgó a las familias para liberar las viviendas y aún no se concretó el desalojo.
A su vez, expresó sentirse decepcionado porque “hace como 15 días me llamaron de Desarrollo Social para decirme que supuestamente habían llegado a un acuerdo con esta gente, que estaban ocupando mi casa. Me dijeron que fuera a las ocho de la mañana a tomar posesión de mi vivienda. Cuando llegué, me encontré con que habían echado el trato para atrás y la volvieron a ocupar”.
“Desarrollo Social me pidió disculpas porque ellos me habían avisado que estaba desocupada pero cuando llegué me encontré con la sorpresa de que estaba ocupada mi casa”, lamentó.
Luego, se dirigió a Bienestar Social y le dijeron que “hay que esperar, el encargado de obra me dijo ´quédate tranquilo que ni bien desocupen cerramos todo y automáticamente te estamos llamando´. Da bronca, pero no podemos hacer nada”.
No se mostró muy optimista respecto a que los ocupantes lleguen a un acuerdo y sostuvo que “no creo que arreglen, creo que los van a tener que desalojar porque no se quieren ir. Por lo que me contaban en la obra van a poner a los niños y a las mujeres adelante y ellos se van a adentro de las casas haciendo el aguante para que no los saquen”.
“Da bronca pero yo creo que, a la larga, los van a sacar y voy a recuperar mi casa. Tengo que esperar, no me queda otra”, expresó.
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