La Mesa es ?apolítica? y Tandil tiene ?una alta sensibilidad a la solidaridad?
La Mesa Solidaria agrupa a un conjunto de ONGs de la ciudad con el fin de tejer redes entre ellas y mejorar su funcionamiento para así poder brindar una ayuda más efectiva a la gente. Martín Burs, su coordinador, resaltó que la Mesa es completamente “apolítica” y que “hace política social” para lograr el “bien común”.
-¿Cuándo y cómo surge la Mesa Solidaria en Tandil?
-Va a cumplir tres años y surge a partir de pensar que venía una nueva crisis en el país luego de la primera elección de este gobierno y fue intentar anticiparse a la crisis. A partir de eso, yo le hice un planteo a Raúl Troncoso de empezar a trabajar y le pareció una buena idea. Empezamos a juntar ONGs, que al principio costó un montón porque la idea era juntarse a dialogar, a solucionar la crisis en una primera etapa, y todo el mundo sabía en qué estaban pero no se conocían entre ellas. Entonces no había ningún vínculo o era muy bajo el vínculo que había, bajo el nivel de confianza y el nivel de conocimiento entre ellas. Cada uno se dedicaba a lo suyo, pero en compartimientos totalmente estancos.
Los primeros tres meses fueron durísimos, fue tan complicado el tema que yo le dije a Raúl: ‘Me parece que esto no funciona’. Y él me respondió: ‘Lo que hay que hacer es perseverar’.
-¿Inició este proyecto solo o con un grupo de gente?
-Arranqué solo y después se fue sumando gente de otras entidades y ONGs. Empezamos muy pocos y después se fueron sumando cada vez más, se integró el Municipio, entidades gubernamentales como política socioeducativa, inspectoras de escolaridad primaria. Hoy está muy integrado y son entre 40 y 50 instituciones trabajando juntas.
La Mesa se junta todos los lunes a las 8 de la mañana, tenemos dos horas de encuentro y ahí se ven las necesidades, las problemáticas que hay y se solucionan muchas cosas. Se han generado grupos de trabajo nuevos, como el grupo de lactancia del Hospital.
Hoy ONGs de distintas características interactúan entre ellas, esto está generando que cada una haga mejor lo que sabe hacer, unas confían plenamente en otras, esta coordinación de líderes del tercer sector es algo importante que hace la Mesa, le ayuda a coordinar actividades en conjunto.
También hay que valorar mucho el hecho de que el Municipio haya tenido la apertura para hacer un montón de cosas, que uno de los más importantes de este año son el convenio que se hizo con el Banco de Alimentos, Conin y Municipio. La Asociación de Celiaquía también está firmando un convenio para que todos los chicos de las escuelas que son celíacos tengan su vianda al mediodía. El Municipio aportó las cocineras, la Asociación de Celiaquía aportó la capacitación de estas personas y el Hogar de Varones aportó la cocina, esto es una perfecta integración entre lo que es ONGs, Municipio y demás. Todo eso es con costo cero, porque nadie puso plata para que eso sucediera, lo que se está haciendo es una integración social a nivel ciudad y entender que el bien común es uno solo. La Mesa es totalmente apolítica. Hace política social con un solo objetivo que es el bien común. Creo que la Mesa es un ejemplo de diálogo en serio.
-Es decir que están logrando los objetivos que se plantearon en un principio…
-La verdad es que los objetivos cambiaron ciento por ciento. Lo primero fue apagar un incendio porque pensamos que iba a haber una crisis y después la idea fue progresando a algo totalmente distinto. Hoy hay toda una red de contención social entre todos esos actores.
-¿Cuáles son las expectativas que tienen de ahora en más?
-La verdad es que ahora queremos consolidar la Mesa, mejorar mucho el tema comunicación, se está trabajando mucho en eso y en terminar proyectos, se están armando convenios. Como objetivos a mediano plazo las ONGs estarían necesitando un recambio generacional y ver cómo hacen para aprovechar toda la tecnología que hay. Hace falta gente más joven para darle mayor impulso y además para profesionalizarlas, para ordenarlas se necesita un mayor gerenciamiento en las ONGs. Para mí un desafío importante es lograr que las que tienen menos nivel de gerenciamiento, elevarlas al nivel de las que mejor se están manejando. Es muy importante que se integren a las nuevas tecnologías, la Universidad nos ha ofrecido un proyecto para trabajar todos en red, eso es un objetivo importante que la Mesa debería tratar de cumplir.
-¿Qué características en común tienen las ONGs en Tandil?
-En Tandil hay una alta sensibilidad a la solidaridad, todas las ONGs entendieron que juntas es mucho más fácil, se ayudan mucho entre ellas. Cuando ya hay confianza, se sabe que el otro trabaja bien, y además, uno sabe que se pueden delegar ciertas cuestiones.
Lo que se charla mucho en la Mesa es el tema de trabajar en la prevención de un montón de cosas, en la prevención auditiva, de celiaquía, que eso es lo que en definitiva va a hacer que el Gobierno ahorre un montón de plata a futuro, porque no es lo mismo tener un sordo, que haber detectado la sordera en la niñez que hoy es perfectamente operable.
Hay que ser claro, las que trabajan son las ONGs, la Mesa Solidaria es espacio, no se va a institucionalizar nunca. Lo que pretende es ser un lugar de encuentro y un sistema de trabajo para toda la comunidad. La idea es que esto se pueda replicar en otras ciudades. Cualquiera de las ONGs está dispuesta a viajar a otras ciudades para contar lo que está haciendo.
-Así que están conformes con el trabajo que se está logrando…
-Sí, nos falta un montón para recorrer porque todo lo que es ad honorem es mucho más difícil. Todas las personas que integran la Mesa están ciento por ciento ad honorem, excepto los que trabajan en el Estado.
Te sorprende la cantidad de gente que quiere hacer las cosas bien y lo que ves en todo esto es cómo la política destruye innecesariamente. El hecho de que ni te escucho porque sos de Boca o de River es lo que hay que cambiar. El hecho de que seas del PJ o del PRO no es el punto. El bien común para la ciudad es uno solo, seas del partido político que seas. A la Mesa no le importa si el rédito político se lo va a llevar este gobierno o el otro, es un sistema de trabajo. En la Mesa se sientan personas que jamás hablaron de política, pero supongo que deben tener ideas de lo más diversas. La verdad es que para gobernar no hay que hablar de política, hay que hablar de hacer. La mesa es un ejemplo de que cuando vos ponés el bien común ante todo, las cosas cambian.
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