La misma foto
El Gobierno K decidió esta semana pararse sobre el acelerador, tal vez en una maniobra política extrema, con una concepción social temeraria.
Al adelanto de las elecciones lo matizó con la negativa a dar quórum en la sesión especial del Congreso para tratar reducciones a las retenciones a los granos, y con su iniciativa de coparticipar recursos de la soja.
Esta última movida, tomada como una ?provocación? por las entidades rurales en particular, y por los productores, en general, desembocó en una escalada de medidas de fuerza agropecuarias con pronóstico reservado.
Otra vez, el país mira absorto la foto de marzo de 2008, con cortes de ruta en numerosos puntos del país, y escenas de tensión que se presumen ?in crescendo? con el paso de los días y una guerra declarada.
Todo, en medio de una crisis social en la que aquellos que tienen trabajo pujan por mantenerlo, aún a expensas de aceptar condiciones que no los ponen a tiro del costo de vida real de la mesa de los argentinos, la misma que Néstor K decía defender hace apenas unos meses, en medio de sus recurrentes manifestaciones imperativas. Ni pensar entonces en lo que les queda a los que ya se les ha esfumado su fuente de ingresos, producto de las suspensiones a las que ha llevado la caída sin freno en la producción industrial.
Los gobiernos satélites, rehenes del central, sacan cuentas de lo que podría llegarles por el ?suyo?, e impotentes encuentran que se trata de valores muy inferiores a los que merecerían con una economía en marcha.
La última apuesta K para evitar la fuga de gobernadores, legisladores e intendentes no ha sido de lo más feliz, precisamente, sobre todo si se advierte sobre la gobernabilidad en riesgo y se recurre al latiguillo de ?nosotros o la nada?.
Y los resultados, más temprano que tarde, podrán percibirse en el tejido social. El viento de cola hace rato que dejó de soplar, y los K deberían haberlo percibido en tiempo y forma. Esa manera de entender la política los ha llevado a un encapsulamiento que sólo encierra peligros. Y del que, por lo que se ve día tras día, no están dispuestos a salir.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailMás de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios