La muestra Dibujantes Argentinos quedará inaugurada el próximo 21
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Los grandes dibujos de estos artistas tienen una dimensión pictórica. Por sus tamaños, por el empleo del claroscuro, por la compleja composición de sus escenas, por los climas que logran, con toques de luces y sombras de grafito.
Estos artistas poseen un consumado oficio, que los distingue.
El dibujo así, con su autonomía total, manifiesta una actitud indagatoria de la imagen, que plantea y replantea la escena y el motivo inspirador, hasta convertirse en una verdadera propuesta estética.
Por su parte Mauricio Nizzero, uno de los expositores, presentó en Tandil hace uno años una serie que despertó mucho entusiasmo entre la concurrencia: “Hombre que va”. Dicha serie elaborada durante 2005, eran trabajos de pequeño formato en tinta y lápiz, sobre papel misionero. Esos trabajos servirían de referencia a otros de mayor tamaño que realizará posteriormente en formato 100 x 90 cm, ejecutados en carbonilla sobre soporte rígido. Así se establece un giro en la temática habitual, ya que intenta descifrar a través de las imágenes y los títulos de cada obra, un mundo mucho más intimista, mucho más sensible y tierno que el de la imagen habitual de ese clásico arquetipo porteño. Se trata de una imagen más cercana al hombre contemporáneo con el que se identifica el autor, con el que se reconoce y reconoce en ese giro a la mayoría de los hombres contemporáneos a él. En esta oportunidad, compartirá 6 trabajos de su última producción.
De los artistas
Mauricio Nizzero: Estudió entre 1974 -78 Orfebrería (escuelas Técnicas Municipales Raggio). Entre 1979-83 Escultura (profesorado Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón) 1984-88 Pintura (profesorado Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón).
También podremos disfrutar de la obra del destacado Fernando Martínez, de quién opina Aldo Galli, en el Diario La Prensa:…“Fernando Martínez es un artista cuya labor contribuye a exaltar la moderna y cada vez más explícita tendencia de conferirle al dibujo una autonomía total. Cierto es que en sus cuadros no faltan atinadas entonaciones cromáticas, pero los recursos son esencialmente los de la forma, más que los de color. Fernando Martínez manifiesta una actitud indagatoria de la imagen, que no se convierte en una fórmula elegante. Se diría que hay una articulación segmentada de la figuración, presidida por una suerte de directriz dinámica (si es que se la puede llamar así) planteada siempre en términos de consistencia plástica, tanto como en características bien definidas de estilo, que afianzan el rigor compositivo por un camino cercano al de la neofiguración. Esto supone una suerte de discontinuidad de la imagen, que incorpora elementos representativos con formas geométricas. Porque si bien en las obras de Martínez el elemento temático es fácilmente reconocible, en ningún caso se trata de una visión que lo enfoque de una manera convencional, es decir, como dependencia directa del planteo puramente visivo. Emplea un lenguaje que participa tanto de un adecuamiento a las exigencias compositivas de cada planteo como de una abstractiva concepción del motivo inspirador. No se trata simplemente de una contraposición, sino de una interpretación que conjuga libremente los elementos figurantes con los que no lo son y los integra con una eficiencia que supera la dirección analítica que supone esa empresa…”.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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