?La música es un trabajo”, dijo Pedro Guerra
La coherencia tiene que ver, más que nada, con una cuestión de sonido. Los otros discos fueron muy variados en cuanto a sonido y este tiene un planteamiento base que hace que las canciones se mantengan en una misma línea. Este disco lo pensé desde un inicio como un todo coherente. Quería mostrar canciones en un formato clásico, casi como de jazz. Con el tiempo creo que aspiro a hacer canciones al modo tradicional. Las letras vuelven a cierta intimidad, a la introspección”, detalló el artista.
Para quien antes de hacer famosas sus canciones en voz propia las dio a conocer a través de nombres como los de Ana Belén, Víctor Manuel y Joaquín Sabina, hoy, en su composición, “no hay compromiso social”.
“He buscado la pureza y lo que me pide el cuerpo es hacer canciones lo más bonitas que pueda”, señaló el cantautor que vuelve al ruedo tras un paréntesis obligado por el agotamiento y por haber elegido dedicar más tiempo a una vida personal que incluyó la paternidad.
– El disco llega tras un impasse de cuatro años. ¿Se necesita hacer un paréntesis también en una profesión de índole artística y que se hace de motus propio y por vocación?
-Uno elige esta profesión porque quiere y puede sentirse un privilegiado si le va bien. Pero no deja de ser un trabajo. Y, en mi caso, decidí tomarme un respiro porque no quería que el agotamiento interfiriera en mi creación. Sino las cosas hubieran salido mal. O, al menos, no como yo quiero que salgan.
-¿Y se pierde el hábito como en cualquier otro trabajo?
-Y sí, porque hacer música es un oficio también. Si uno lo deja de practicar le pierde el pulso. En principio, cuando retomé, sentí una desorientación y hasta me inquieté por esa desorientación. Pero, después, todo volvió a la normalidad.
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La gira argentina con la que Pedro Guerra presentará “Vidas” en el país incluye conciertos el miércoles 13 en Córdoba (Teatro Real) y el viernes 15 y sábado 16 en Buenos Aires (ND Ateneo). El formato será acústico porque, en tiempos de crisis, “los costos no dan”, según los dichos del propio cantautor canario.
“Siempre hacemos hincapié en volver a la Argentina con cada disco. Nos parece fundamental. Sólo que esta vez venimos solamente con la guitarra, porque los costos no dan”, explicó Pedro Guerra.
Al margen de los condicionamientos de una crisis financiera que ya se está haciendo notar no solamente en la Argentina sino en prácticamente todos los puntos del globo, el español reconoció que, para un cantautor, cantar con el solo acompañamiento de su guitarra es algo “natural”.
“Yo lo disfruto mucho. Me da placer tocar solo con mi guitarra”, detalló, además de aclarar que ya tiene probados prácticamente todos los formatos.
Acaso producto de la experiencia y no solamente de la crisis Guerra adoptó hoy la modalidad intimista. “He trabajado con muy diferentes formatos en el escenario: con banda con muchos músicos, con menos, y solo. Y reconozco que en solitario es la opción más válida, porque es así como surgen las canciones”, espetó.
Canción por canción
El cantautor Pedro Guerra comenta, a modo de apuntes, todas y cada una de sus canciones del flamante trabajo discográfico “Vida”:
-Huellas: “Podría resumir el espíritu del disco. Me gustaría que la gente se lo lleve a casa, lo escuche, lo disfrute y entre en una relación sentimental con las canciones. Creo que es algo que se está perdiendo y muchas de las letras hablan sobre lo perdido”.
-Quisiera saber: “El estribillo puede salir por chacarera. A veces puedo partir de ideas, pero siempre suena a mí. Un ritmo que escuché a los saharauis y que si tocas encima una chacarera parece lo mismo, encaja perfectamente. A veces salen este tipo de conexiones. La canción se sumerge en el sentimiento como parte de la existencia, en preguntas que no tienen respuesta”.
-5.000 años: “Nace de una noticia que leí en un periódico y que contaba el hallazgo de dos esqueletos abrazados. Quizá los enterraron así. Es lo más parecido al amor eterno”.
-Se enamoró de un río: “No tiene otra intención que la de una canción poética, como si los ríos fuesen personas”.
-El pescador: “Es una canción más cercana a la onda brasilera, inspirada en una frase de Tom Waits que dice componer es como ir a pescar. Es una reconstrucción de esta idea”.
-Casas antiguas: “Es una pequeña reflexión. A final de la vida, cuando se hace el recuento, las cosas que recordaremos serán flashes, memorias fugaces”.
-Humo: “Comencé a jugar con la guitarra y salió una canción que es una reflexión sobre las cortinas de humo”.
-Madurar el amor: “Una reflexión sobre la madurez del amor, también con una base de ritmos populares. Estaba grabada con guitarras y Osvi Greco metió el ukelele, aunque cuando se escucha parece un timple canario”.
-Corazón enfadado: “Es un juego de palabras entre ?fado? y ?corazón enfadado? que huele a Cabo Verde. No es un fado, es un sentimiento en sí”.
-Jamás: “Tiene algo de candombe. La letra sale de una reflexión; entregamos nuestras mentes con demasiada facilidad”.
-Íntimo: “Es una canción ligada a Jorge Luis Borges, que tenía esa añoranza del Buenos Aires que se perdió. Pensaba en eso, en aquella época de los zaguanes, en las casas antiguas, en las vidas paralelas de Bioy Casares, de Cortázar. Entras en un hotel y no pasa nada, pero en una casa antigua hay recuerdos de vidas fantásticas”.
-Lara: “Está dedicada a nuestra hija mayor. La adolescencia”.
-Caravaggio: “Dedicada al pintor, Dios y diablo al mismo tiempo”.
-Cuando Pedro llegó: “Canción para mi hijo, de cómo viví su embarazo”. (Reporter
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