La Navidad y la identidad nacional
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Accedé a las últimas noticias desde tu email El arbolito de Navidad tampoco tiene tradición latina ni cristiana, pero ya está arraigado en nuestras costumbres, tanto que se lo ve en todas las iglesias. Pero lo que resulta imposible de aceptar es Papá Noel: inspirador de buenos sentimientos, pero que jamás nombra a Jesús ni el sentido profundo de la Navidad.
Claro que mucha gente lo toma como una ocasión de regalarles cosas a los chicos, y en eso no quieren controversias. Pero alguien debe defender la identidad nacional, en este caso, la forma en que la religión católica es parte de nuestra cultura.
Y no porque sí, sino porque es necesario. Lo dicen los propios mandamientos: el primer, amar a Dios por sobre todas las cosas y el segundo ama a tu prójimo como a ti mismo. Es decir, el que no se ama a sí mismo, moderadamente, no puede amar a otro. Paralelamente, como Nación, trataremos a los demás pueblos del mundo como hermanos, si somos capaces de amar nuestra identidad nacional.
Para festejar a los chicos, tenemos la tradicional Fiesta de Reyes. Pero por favor no olvidemos el significado trascendental de la Navidad: momento histórico en que Dios quiso hacerse hombre, es decir, entró en la historia, salió de su Eternidad en la Persona de su Hijo. ?El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros?.
Y no de cualquier hombre, sino el más humilde y el más sufrido. Que nace en un establo, donde los animales comen y hacen sus necesidades, vive pobremente y muere la muerte más dolorosa.
Y todos por nosotros. Ya desde el pesebre, como dice la canción: ?Cuando sonríe se hace la luz y en sus bracitos mece una cruz?.
Juan Carlos Mascetti
DNI 5.394.882
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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