La obra A Cielo Abierto genera expectativas entre los comerciantes de 9 de Julio al 500
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Tras casi dos semanas de la puesta en marcha de las obras anunciadas por el Municipio para la construcción del nuevo centro comercial A Cielo Abierto, ubicado en 9 de Julio al 500, El Eco de Tandil efectuó un sondeo por la céntrica calle y entrevistó a distintos comerciantes para conocer sus opiniones.
Si bien hay algunas quejas por el ruido, la dificultad en el tránsito y el polvillo, la mayoría de los consultados se mostró entusiasmada y expectante a ver la obra culminada.
En primer lugar, Martina Salituri del local La Casita del Paraíso, expresó que “una vez que se termine va a beneficiar a toda la cuadra”. No obstante, aclaró que por el momento “me perjudica, porque me la paso limpiando y encima la gente agarra la mercadería y tiene tierra. Pero bueno, sé que es para mejor y hay que esperar a que culmine”.
En tanto, Angélica, del local de ropa situado enfrente, Grupo EO Sweaters, manifestó que “en mi opinión, va a ser para mejor todos. Recién hace una semana que empezaron, y si bien no pasan tantos autos, la gente camina”.
A su turno, la encargada de Tunner opinó que “la idea está muy buena, pero espero que sea a corto plazo porque si llega a ser un año, como hicieron con la plaza, nos va a perjudicar”. Asimismo, recordó que “nos mostraron el video en 3D, todo va a quedar muy lindo, el tema son los plazos”.
En este sentido, señaló que “va a ser atractivo el lugar, la propuesta es interesante; pero esto no es Mar del Plata. Hay que ver si el costo es realmente necesario para el resultado al que se pretende llegar”.
Por su parte, el encargado del lindero local de Lotería aclaró que “va a andar bien, no nos olvidemos que esto es resultado de un acuerdo. Por eso se hizo en esta calle y no en Rodríguez”.
Una queja
Minutos más tarde, desde el comercio de lencería Sí Sí, María del Carmen aseguró que “tal vez dificulte un poco el tránsito pero nada más, va a estar bien para todos”. Por lo que remarcó: “En algunos aspectos nos beneficiará y en otros no. En mi opinión, no me gusta que la gente no pueda estacionar, pero va a ser lindo, va a quedar más moderno”.
Pese a esto, expresó que “no veo que trabajen mucho igual, a la mañana sí pero cuando vengo a la tarde, ya no”.
Aprovechó además para dar a conocer su enojo porque, según declaró, “desde antes de Semana Santa que no vacían el tacho de basura que tengo en la puerta del local. Y ya hay olor, la gente pasa y tira basura, pero se cae porque ya no entra más nada. Y me la paso barriendo”. Según añadió, “ya llamé para que vengan a vaciarlo y todavía sigue igual”.
Pensar a futuro
Ya llegando a la mitad de la cuadra, dentro del local de fotografía Julio César Díaz, Bernardo César Díaz, explicó que “por el momento el día a día está tranquilo porque están trabajando en la vereda de enfrente. El tránsito no es tan fluido y la gente trata de pasar. Pero hay que pensar la proyección a futuro y va a quedar excelente el proyecto”.
Asimismo, resaltó que “la idea es que se modernice la cuadra, la iluminación, las veredas. Va a ser mucho mejor para el tránsito peatonal, así que la gente va a poder caminar más tranquila por los negocios, con más espacio para hacer compras”.
Mientras tanto, en el puesto de diarios de la vereda de enfrente, su dueño, Oscar Raúl Villaguirre, contó que “aparentemente, por el comentario que escucho, el 50 por ciento está a favor de este proyecto y el 50 en contra. Parecería que va a ser un lugar mejor y más cómodo para la gente”.
“El problema mío es que me molesta ahora, así que voy a retirarme a la vuelta hasta que terminen. Ojalá que sea un tema para mejor”, señaló.
Consultado acerca de si le ha afectado o no en las ventas desde que se iniciaron las obras, admitió que sí. “En este momento, reconozco que tuve un 40 por ciento menos de venta desde que comenzó. Los muchachos están trabajando acá sobre la vereda y la gente tiene que poder parar porque si no es molesto”, dijo. No obstante, se mostró muy entusiasmado por “este lugar, que al parecer, va a ser más lindo”.
Por último, casi llegando a la esquina de San Martín, el dueño de la tienda de ropa La Capital se mostró muy contento con los cambios. “Ojalá se extienda a la otra cuadra, vamos a hacer una ciudad hermosa”, sostuvo.*
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