La obra de Angeles Alvarez Colombo hace entrar en el clima de la escena y obliga a reflexionar
La artista Angeles Alvarez Colombo, oriunda de Buenos Aires, cuya formación se inició en diseño gráfico, comunicación visual y artes plásticas, está mostrando hasta el 25 de julio en el Mumbat parte de una propuesta escultórica que desarrolla desde hace algún tiempo con una búsqueda centrada en el desamparo, la inocencia y la desigualdad.
La instalación de una sala, en el conjunto de tres compartidas con Mirta D? Andrea y Marcela Casaburi, es el resultado de su exploración estética e interés social.
En una entrevista durante el montaje de la muestra, la artista dio detalles sobre su obra.
-¿Qué definió su acercamiento al mundo de las artes visuales?
-No recuerdo la edad pero sé que era muy chica cuando empecé a recolectar objetos con el fin de crear esculturas. Desde siempre encuentro permanentemente objetos que me sugieren formas o nuevos proyectos. Aunque mi primer paso fue el conocimiento proyectual a través del diseño, nunca dejé de crear y de tener la necesidad de expresarme más libremente y eso me llevó a estudiar formalmente dibujo y escultura figurativa, herramientas que considero me fueron indispensables para el desarrollo de esta obra.
-¿Cómo evolucionó su propuesta estético visual para devenir en el proyecto que exhibe en el Mumbat en esta oportunidad?
-Al empezar a utilizar el cartón como una alternativa a los materiales tradicionales en escultura figurativa en la que venía trabajando, la misma materia me produjo una gran transformación en mi manera de verla. Me llevó a la calle y percibir sus pequeños personajes. Los niños de cartón son el resultado de ese encuentro.
La búsqueda por representar de manera realista y a escala natural, la belleza de sus rostros y de sus pequeñas figuras, me transportó a experimentar con todas las formas posibles, como la cartapesta, el cartón modelado directo y los ensambles con materiales de deshecho. Cada una de estas esculturas está realizada con una técnica distinta.
Estos pequeños personajes anónimos, niños y perros que habitan las calles que recorro, los invisibles, seres que quedaron para siempre grabados en mi memoria y que en el proceso que implica representarlos en cartón, surgen leves y frágiles, me conmueven y me duelen con toda intensidad.
-¿Cuál es el concepto de obra y artista que compartimos a través de su búsqueda?
-A través de estos dibujos y esculturas intento expresar lo que es muy difícil decir con palabras. Crear imágenes de niños y perros con materiales comúnmente llamados pobres, hasta sacarles el máximo provecho expresivo. Es un proceso muy difícil pero al mismo tiempo, mágico y lúdico.
La realidad social, que me toca, me lleva a ser un poco cronista de lo que me rodea.
Decía Antonio Berni: ?El artista está obligado a vivir con los ojos abiertos. El arte es una respuesta a la vida, ser artista es emprender una manera riesgosa de vivir, es adoptar una de las mayores formas de libertad, es no hacer concesiones?.
-Técnicamente, ¿cuáles son los elementos, soportes, materiales, entre otros, que la acercan a los nuevos planteos?
-Trabajo en todos los casos con materiales encontrados en la calle como cartón corrugado, maderas, chapas, hojalata, todo tipo de objetos que me puedan servir de soporte y ensamblaje.
Con los que puedo trabajar y manipular con facilidad. Las técnicas como la cartapesta, el modelado directo, con molde y el ensamblado, van cambiando y evolucionan a medida que experimento con nuevas ideas. A veces reciclar materiales y objetos es el resultado de procesos más profundos, nosotros mismos nos reciclamos, no nos tiramos a la basura cada vez que nos equivocamos o se nos rompe algo en el interior, éste es mi pensamiento y la forma de seguir cada día.
-¿Quienes son sus referentes, si los tuviera, a la hora de buscar un sustento teórico para su debate artístico?
-Me llegan profundamente la obra de Berni, Castagnino, Carpani, Siqueiros y Santana, que admiro por su compromiso social y estético, por crear su propio lenguaje cargado de expresiones propias de su cultura.
Pero es la grabadora y escultora Kate Kollowitz, que desarrolló su obra entre las dos guerras, quien me impresionó más fuertemente, pues decidió representar exclusivamente a la gente obrera, porque le daban simple e incondicionalmente aquello que para ella era auténticamente bello.
-¿Cómo se siente con esta muestra?
-Compartir este espacio en Tandil, en su Museo, con todos estos grandes artistas, es un privilegio y un aprendizaje muy importante, y aún más la posibilidad siempre maravillosa de poder comunicar esta búsqueda y el trabajo con la gente. ¡Gracias!
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