La obra de Gustavo Madueño, en Tandil
Ha expuesto en salones nacionales, provinciales y municipales, y en diferentes galerías particulares. Ha sido distinguido con más de cien premios. Fundó y dirigió por dos años una galería de arte en Capital Federal. Cofundó APVA (Pintores de Villa Adelina). Actualmente pertenece a la comisión directiva de APSI (Artistas de San Isidro, provincia de Buenos Aires). También hace docencia en su taller y publica artículos de arte. Ha recorrido parte de la Argentina y el Uruguay pintando manchas. Participó con el Museo Perlotti y el Museo Sívori en sus actividades. Fue convocado en certámenes y realizó varias obras públicas y semipúblicas (murales). Diversos medios nacionales y bibliografías han publicado su obra. Poseen sus obras varios museos nacionales y colecciones particulares. Ha remitido obra a Italia, España, Estados Unidos y Paraguay.
-¿Cómo describiría la propuesta ?Mosaico Constructivo? que trae a Tandil?
-Mosaico Constructivo le dio un título a la exposición. Es un título que vengo heredando y fue puesto en Tucumán. Es un nombre compartido que pusimos con el crítico de arte Rodolfo Kral. He tratado de elegir todo tipo de obras para traer por varios motivos. Si yo fuera hiperralista, tendría que decidirme entre figuras, desnudos o naturaleza muerta, o paisaje urbano. Hay que diferenciar lo que es el qué y lo que es el cómo. El qué es lo que uno pinta, lo que uno ve. Pero más importante es cómo uno pinta. Yo trato de no pintar lo que veo, sino de ver lo que pinto, es la diferencia absoluta entre representar y presentar. Yo trato de presentar mis objetos a pintar, de usar un método más libre.
-¿Cómo se define como pintor?
-Yo me defino como un colorista. Yo pongo mucho énfasis en la croma. No es que sean colores salvajes, pero sí construyo desde el color. Me aferro a los bordes de la obra, me gusta distorsionar, me gusta sacar, poner, doblar, retorcer. A mí me gusta mucho la pintura urbana.
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-Hay una influencia del cubismo en su obra?
-Sí, es verdad. Es el cubismo de Madueño. Me pondría contento y a la vez triste, si me dicen que me parezco mucho a un pintor. Hay mucha gente que identifica qué artistas me gustan, porque en mis pinturas tengo sus influencias. Uno se embebe de ellos.
-Su obra tiene un sello que la identifica?
-Yo soy de los que dicen que lo más lindo que le puede pasar a un artista plástico es que a la distancia se vea una obra y pueda identificarse. Hay gente que no sabe pintar, no sabe de psicología y tiene una intuición y un poder de observación que me dice ?vos estabas triste, vos estabas alegre?. Cuando estoy preocupado, yo me doy el gusto de crear una ficción que se convierte en mi realidad. Para ser artista plástico, hay que dominar el objeto. La gente cree que pintar las cosas tal cual son eso es plástico- artístico. Plástico es sacar, poner, doblar.
-¿Conocía el Museo municipal de Tandil?
-Hace muchísimos años vine de campamento, pero no había tenido oportunidad de conocer. Hacía tiempo me habían dicho que el Museo municipal de Tandil era maravilloso. Me dijeron que me iban a tratar maravillosamente bien. No sólo estoy hablando de la parte logística, sino de la parte espiritual, personal, la dedicación y la delicadeza personal.
-¿Cómo encontró el Museo?
-Lo veo hermoso, tienen una hermosísima colección, han expuesto aquí muchos amigos míos. Vi la obra colgada y me gustó la curaduría.
La muestra permanecerá en galería hasta el 1 de noviembre, con entrada libre y gratuita.
Horarios del museo: martes a viernes de 8.30 a 12.30 y de 16 a 20; sábados, domingos y feriados de 16 a 20.
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