La ONG Newen abrirá el primer centro de día para adictos en Tandil
Laura Casamayor explicó que la ONG “surgió hace un par de años como un sueño lejano y ahora este lunes estamos abriendo el primer centro de atención a las adicciones en Tandil. Es un lugar especializado con gente que viene de otras ciudades con mucha experiencia en adicciones y comunidades terapéuticas de Mar del Plata, La Plata y Buenos Aires, más los profesionales de Tandil”.
Newen significa energía y fuerza, y la idea es “reflejarlo en el trabajo con los chicos”.
Por su lado, Mariana Coto afirmó que “en un principio va a ser ambulatorio, centro de día y área familiar, porque cada chico tiene que tener el compromiso de la familia que lo va a acompañar en este proceso”.
El centro ambulatorio, a diferencia de otros, tendrá una carga de 7 horas semanales, donde se conforman grupos con los operadores, los psicólogos, un taller de teatro y su terapia individual con un profesional a cargo. En tanto, el centro de día se desarrollará de 9 a 18 y contará con talleres de teatro, expresión corporal, música, biodanza, gimnasia y deportes.
El equipo va a estar conformado por operadores terapéuticos (son personas que ya hicieron cursos y que se especializaron en adicciones, contienen al paciente, lo motivan, es el pilar de toda comunidad terapéutica), una psiquiatra, psicólogas, y talleristas. Por ahora la capacidad es de 20 pacientes en el centro de día y 20 en ambulatorio.
Coto expresó que la idea es a futuro contar con internación, ya que “un chico que necesita una internación en este momento tiene que viajar 180 kilómetros, entonces para Tandil es muy necesario”.
“Los operadores terapéuticos vamos a estar acompañándolos, haciendo convivencias, tratar de sacar todo lo que ellos tienen reprimido, y trabajar los límites, que es lo que no tienen, por eso tantas recaídas y todo lo que padecen”, expuso.
El lunes comenzarán con las admisiones y de acuerdo al grado de adicción determinarán si la persona integrará el centro ambulatorio o de día. Funcionará de 9 a 18 en Colón 1195. Por más información se puede llamar al celular 154-494954 o por Facebook Newen ONG.
“La ciudad está un
poco desbordada”
Las integrantes de la ONG admitieron que todo el trabajo lo hicieron “a pulmón”, pero que a futuro van a necesitar reunir fondos para seguir avanzando y sobre todo obtener la internación.
“Hemos golpeado bastantes puertas, pero no se abrió ninguna hasta ahora. Cualquiera que desee apoyarnos será bienvenido porque esto va a ser un bien para toda la comunidad. Tandil creció mucho y también el consumo”, sostuvo Coto.
Por su lado, Jorgelina Baroni, la psicóloga del grupo, explicó que “la ciudad está un poco desbordada por esta problemática, y hay una falta de información total. Docentes que están colapsados por el consumo, que no saben cómo abordar la problemática, los dispositivos que hay no sé si no dan abasto o si no son lo suficientemente eficientes. Hay docentes de la escuela secundaria con inconvenientes, y la edad del consumo está siendo cada vez más temprana, ya no es la preadolescencia sino también la infancia”.
Una enfermedad
con riesgo de vida
En ese sentido, afirmó que también van a realizar prevención primaria “para informar a la comunidad de qué se trata, porque una adicción no es tratada como una enfermedad y es una enfermedad con riesgo de vida, es grave”.
“Estamos en una sociedad tan light, o que tiene los límites tan laxos que podríamos decir que es enfermedad de los no límites. Desde mi punto de vista en la ciudad este tema está colapsado y los dispositivos que hay no alcanzan”, advirtió.
Y agregó que “es importante reconocer que una enfermedad de adicción no se trata en un consultorio particular con un profesional solo, por eso nosotros lo vamos a abordar en un equipo terapéutico”.
Un problema
social
A su vez, remarcó que se trata de “un problema social y el consumo se ha masificado. Si alguien fuma marihuana no le llama la atención a nadie, pero hay que tener en cuenta que hay riesgos de vida implicados. Como con el consumo de marihuana físicamente uno no nota un deterioro, no le da importancia, pero a largo plazo es más perjudicial que el de cocaína. Eso es lo que no se sabe y lo que no se tiene en cuenta”.
Y lo graficó de la siguiente manera: “Un consumidor de 10 años de marihuana tiene un síndrome amotivacional, que es que se va vaciando de emociones, y sabemos que las emociones son como el motor del psiquismo. Entonces es grave, hay que informar a nivel social y comunitario, y que las familias también se informen porque hoy en día un padre de un adolescente que le descubre marihuana no sé si se alarmaría tanto”.
“En una experiencia de haber trabajado en comunidades terapéuticas, uno ve que se destrozan la vida y no sólo la de ellos sino también la de sus familiares. Es una problemática grave para tener en cuenta y la puerta de entrada es el alcohol, que también es un consumo masivo y socialmente aceptado”, expuso la profesional. u
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