La oposición postergó la amenaza de convocatoria en el Congreso y espera respuestas del Gobierno
La oposición le puso ayer un freno a la amenaza de autoconvocarse para tratar en el Congreso los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU) por el conflicto en el Banco Central y aguarda una respuesta del Gobierno para decidir los pasos a seguir.
Ante la escasa presencia de legisladores en época de vacaciones, las intenciones de tener un encuentro especial, y sin el aval del oficialismo para el tratamiento de los DNU, quedará postergado al menos hasta febrero próximo.
Referentes opositores confiaron a Noticias Argentinas que “existe la decisión de aplazar el tratamiento legislativo hasta que regrese la presidenta Cristina Kirchner de su viaje” a China, que arrancará el viernes próximo.
De este modo, quedó en suspenso “al menos hasta febrero” un intento por convocar a un encuentro parlamentario que evalúe la liberación de las reservas de Banco Central para su utilización en el Fondo del Bicentenario y la salida de Martín Redrado de la entidad monetaria.
Las fuentes consultadas confiaron a NA que “es bastante complicado en enero tener número para sesionar porque todos están de vacaciones”, aunque desmintieron que el inconveniente sea por los diputados que no acompañarían la iniciativa opositora, entre ellos los once de centroizquierda, que pusieron en riesgo la mayoría del conglomerado anti-K.
Sucede que la deserción de los diputados de centroizquierda obliga a los sectores más duros de la oposición a buscar asistencia perfecta en el recinto: dejó en 131 bancas al original pacto opositor de 142 legisladores que impuso su mayoría tras el
recambio legislativo, a lo que se suma la pedido de licencia del macrista Esteban Bullrich (es decir, apenas un diputado por encima del quórum necesario de 129).
El presidente del bloque de diputados del Peronismo Federal, Felipe Solá, afirmó que el tema podría resolverse “en una semana” si el Gobierno le diera intervención al Congreso para que el titular del ente monetario pueda hacer su descargo en ese ámbito
para tener una salida “digna”.
“Yo no digo que Redrado tiene que seguir siendo (presidente del Banco Central), digo que tiene que tener el derecho a descargo, porque él se negó a cumplir algo que todos nosotros nos hubiésemos negado, porque no estamos de acuerdo con el primer DNU (el que dispuso el uso de reservas). Por lo tanto, a mí me parece que hay que darle esa chance”, sostuvo Solá.
Sin embargo, el líder del peronismo disidente puso en duda que el kirchnerismo le de intervención al Congreso al sostener que “el Gobierno quiere ganar todas”, pero advirtió que “esto ya no es así” y le reclamó al oficialismo “que cumpla con la ley”.
En tanto, el bloque del PRO anunció que esperará al regreso de Cristina Kirchner de su gira por China y que “de ninguna manera se va a convocar sin la presencia de la Presidenta”.
“Lo importante es preservar el interés nacional. Oficialismo y oposición deberíamos estar trabajando juntos para evitar que los fondos buitres embarguen 3 mil millones de dólares de los argentinos, y de esa forma salir del agujero en donde nos metió el Gobierno con su decreto”, sostuvo Pinedo.
El diputado macrista enfatizó que “hay que ser muy cuidadosos y muy cautos” y dijo que “no hay que dar argumentos para que embarguen la plata de los argentinos”.
El vicepresidente Julio Copos aseguró que durante la ausencia de la jefa de Estado no convocará a sesiones extraordinarias aún cuando sea parte de sus funciones en el ejercicio de la Presidencia, pero el radicalismo insistió en la necesidad de que el titular del Senado efectúe el llamado.
Por su parte, la jefa del bloque de diputados del GEN, Margarita Stolbizer, consideró que la oposición “es claramente diversa” y que “el que pretenda ver una única posición respecto de algunos temas, se equivoca”.
De ese modo, Stolbizer admitió las diferencias en el denominado Grupo A que a principios de diciembre pasado le quitó el control de la Cámara baja al oficialismo en una autoconvocatoria que modificó el escenario legislativo.
De hecho, los once diputados de centroizquierda encabezados por Fernando “Pino” Solanas (Proyecto Sur, SI, Libres del Sur y Diálogo por Buenos Aires) ya anticiparon que no serán parte de “ninguna convocatoria” si no se trata primero “la conformación de una comisión bicameral para investigar la legalidad de la deuda externa y la creación de un fondo de desarrollo con el uso de las reservas del Central”.
“No hay ningún argumento para que no se abra una auditoría de esa deuda y se pueda determinar qué es lo lícito y qué es lo ilícito. Por eso no vamos a acompañar ninguna autoconvocatoria”, ratificó el diputado ayer en declaraciones radiales. (NA)
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