La otra cara del Día del Maestro
Escribe Ana Pérez Porcio
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Hace pocos días Dora Cerón envió una carta de lectores a los medios de la ciudad, volviendo por enésima vez a contar su historia de burocracia, injusticia y mal trato. La fuimos a ver nuevamente a su casa, recordando que en la anterior oportunidad -la situación era un poquito mejor, ahora hasta le quitaron el anticipo jubilatorio- nos había franqueado la puerta y recorrimos con ella la casa pasito a paso, ella ayudada por sus bastones. Entonces estaba en trámite de editar el libro que fue presentado en sociedad en la Cámara Empresaria el año pasado. Estaba igual de enferma que ahora, pero entusiasmada. En esta oportunidad fue su esposo quien nos recibió llevándonos hasta el cuarto donde, en la cama, nos esperaba Dora.
A pesar de que apenas puede hablar, que le cuesta, nos recibió con mucha alegría y volvió a contarnos la injusta situación que venimos escuchando desde hace años pero que con el pasar del tiempo ha tomado una dimensión que espanta.
Dora está en cama, con un hilo de voz nos relata la historia que conocemos pero que nos provoca la misma consternación y bronca de siempre.
Dora está en cama y se le están acabando las fuerzas.
A pesar de que apenas puede hablar, que le cuesta, nos recibió con mucha alegría y volvió a contarnos la injusta situación que venimos escuchando desde hace años pero que con el pasar del tiempo ha tomado una dimensión que espanta.
Dora está en cama, con un hilo de voz nos relata la historia que conocemos pero que nos provoca la misma consternación y bronca de siempre.
Dora está en cama y se le están acabando las fuerzas.
Mirando el pasado
Volviendo el tiempo atrás, merece recordarse que el caso de esta docente tomó estado público en 2004, cuando sus alumnos de la Escuela Técnica Nº 2, agrupación Vagrabios organizó una campaña para recaudar fondos para que viajara a Cuba. Superó un cáncer, la silla de ruedas y después que le diagnosticaran miastenia gravis, una junta médica tandilense decidió que no podía seguir al frente de un aula. Los doctores González Guerra junto a sus médicos particulares fueron los que determinaron que debía jubilarse por discapacidad. La última junta local fue en diciembre de 2006 cuando “ya estaba avanzada la enfermedad (miastenia gravis)”. Los médicos le explicaron que no se podría iniciar el trámite jubilatorio hasta que se realizara la primera junta en La Plata que se realizó en marzo de 2007 –la periodista Ana Jensen habló al aire con Roberto Mouillerón y de algún modo lo comprometió y él fue quien le consiguió esa junta, pero no serviría sola, de modo que quedó esperando que le avisaran para la segunda, pero nadie se ocupó y el tiempo pasaba…
Volviendo el tiempo atrás, merece recordarse que el caso de esta docente tomó estado público en 2004, cuando sus alumnos de la Escuela Técnica Nº 2, agrupación Vagrabios organizó una campaña para recaudar fondos para que viajara a Cuba. Superó un cáncer, la silla de ruedas y después que le diagnosticaran miastenia gravis, una junta médica tandilense decidió que no podía seguir al frente de un aula. Los doctores González Guerra junto a sus médicos particulares fueron los que determinaron que debía jubilarse por discapacidad. La última junta local fue en diciembre de 2006 cuando “ya estaba avanzada la enfermedad (miastenia gravis)”. Los médicos le explicaron que no se podría iniciar el trámite jubilatorio hasta que se realizara la primera junta en La Plata que se realizó en marzo de 2007 –la periodista Ana Jensen habló al aire con Roberto Mouillerón y de algún modo lo comprometió y él fue quien le consiguió esa junta, pero no serviría sola, de modo que quedó esperando que le avisaran para la segunda, pero nadie se ocupó y el tiempo pasaba…
“Decidí tocar todas las puertas, desde lo que la lógica indica o sea los canales normales para recibir el beneficio, hasta la voluntad de políticos, difusión de mi situación a través de los medios locales y capitalinos, pero desde Buenos Aires nadie respondió, solo los tandilenses”.
La segunda junta se hizo en 2008 a través de la gestión de Néstor Auza: “Es todo tan incoherente, que hasta me cansa recordarlo, le llaman juntas a que me revisara una sola persona. La primera doctora que me atiende en marzo de 2007 no podía entender, primero, que se hubiera demorado tanto la junta y segundo que me hubieran hecho viajar a La Plata, ya que esto no es un resfrío estamos hablando de dos patologías severas que se dan pocas veces juntas y que una es contraria a la otra por lo cual la medicación de una me hace mal para la otra y vivimos en un constante equilibrio con los medicamentos. La doctora no podía creerlo… si supiera que todavía estoy esperando la jubilación…”
La segunda junta se hizo en 2008 a través de la gestión de Néstor Auza: “Es todo tan incoherente, que hasta me cansa recordarlo, le llaman juntas a que me revisara una sola persona. La primera doctora que me atiende en marzo de 2007 no podía entender, primero, que se hubiera demorado tanto la junta y segundo que me hubieran hecho viajar a La Plata, ya que esto no es un resfrío estamos hablando de dos patologías severas que se dan pocas veces juntas y que una es contraria a la otra por lo cual la medicación de una me hace mal para la otra y vivimos en un constante equilibrio con los medicamentos. La doctora no podía creerlo… si supiera que todavía estoy esperando la jubilación…”
En marzo del año pasado logró que se le otorgara un adelanto jubilatorio y en julio de 2011, no sabe porqué se le dejó de pagar. Es como si hubiera un ensañamiento personal con esta mujer que a pesar de sentirse cansada de contar tantas veces su historia lo hace una vez más porque no puede entender tantos tropiezos en algo que debió ser un trámite más en la era de la globalización y la tecnología. Cuenta que en IPS encontraron algunas cosas extrañas, por ejemplo que figuraba todo pago el año 2008 y nunca lo cobró. Lo único que percibía era el incentivo docente, no otra cosa. Por ejemplo el último recibo de sueldo era de $ 10,59 (incentivo docente) Y después de tanto reclamar se hizo el trámite como se debía –según IPS – y en marzo del año pasado comenzaron a pagarle el adelanto que ahora le quitaron.
Dora no sabe cuánto tiempo más va a tardar en llegar la jubilación que le corresponde por invalidez. En la actualidad las docentes se jubilan rápidamente, ¿por qué ella no puede acceder a ninguno de estos beneficios?
Sufre también hipotiroidismo lo que hizo que subiera mucho de peso: “por lo que tengo la columna absolutamente estropeada en las tres zonas y al subir de peso, se me produjo un adelantamiento de las costillas que también hizo que subiera el índice de la zona cardiotorácica. Todo esto me trajo decaimiento, lo mismo que la miastenia, cuyo lema es ´que la enfermedad no te gane por cansancio´. El cansancio puede llegar a ser atroz, de querer levantarse apenas de la cama y tener que regresar, te supera”.
Sufre también hipotiroidismo lo que hizo que subiera mucho de peso: “por lo que tengo la columna absolutamente estropeada en las tres zonas y al subir de peso, se me produjo un adelantamiento de las costillas que también hizo que subiera el índice de la zona cardiotorácica. Todo esto me trajo decaimiento, lo mismo que la miastenia, cuyo lema es ´que la enfermedad no te gane por cansancio´. El cansancio puede llegar a ser atroz, de querer levantarse apenas de la cama y tener que regresar, te supera”.
“Cuando desde la Escuela Normal me comentaron que había una disposición desde 2003 para que en casos como estos en tres meses se cobre el 60% del haber jubilatorio, entonces comencé a moverme yo y fui al Consejo Escolar y me informaron no tenían conocimiento de esa situación. Consigo conectarme con alguien del Ministerio en La Plata, que se asombró que en Tandil desconocieran algo que estaba vigente desde 2003, como decía, y no es una ciudad que esté perdida en el medio de la nada… Pero en fin, esto pasó a fines de 2009 y recién en febrero del año siguiente alguien viajó de Tandil a La Plata a traerme el expediente. Estaba pasando por uno de mis períodos de decaimiento y me dijeron (desde el Consejo Escolar) que debía ir personalmente a notificarme. Expliqué mi situación y respondieron que enviarían a alguien a mi casa. A la semana como no vino nadie llamé y me dicen que la presidenta (Mery Fuente) no permite salir documentación desde el Consejo. ¡Para que me dijeron que iban a pasar! A la semana siguiente mi esposo me lleva y entra al Consejo y le dan una planilla para que la firme. Me pregunto ¿No era que me debían ver firmar? ¿Para qué me hicieron ir? De estas cosas me han pasado miles que darían para la risa si no tuviéramos en el medio una situación tan delicada”.
“Este año me llamaron de la escuela para ver si me interesaba tomar un cargo directivo. ¿Cómo figuro? pregunté y resulta que estoy como profesora titular de licencia por el momento por una enfermedad crónica. La gente de la escuela lo sabe, pero en el Ministerio figuro así, por otro lado entrás al IPS y mi trámite sigue en marcha”, continúa relatando Dora.
No podemos dejar de pensar que estamos frente a una situación kafkiana, con la angustia constante de percibir que no hay una salida.
-¿Qué le dice a quien tiene ingerencia en su trámite y llegue a leer esta nota?
-Mi jubilación. La he ganado por derecho, me corresponde y después tendré que hacer un juicio que no sé cuánto demorará porque tengo el expediente y allí figuran errores garrafales como que mi cese fue en el 2008 cuando eso no es verdad, la toman de la ultima junta médica que hice en La Plata.
-¿Le dieron alguna explicación en Tandil del porqué dejó de percibir esa jubilación anticipada de $1300?
-No, acá no hay a quien dirigirse ni nadie que dé respuestas.
-¿Cuando publicó la carta de lectores tuvo alguna respuesta?
-El único e-mail fue de Suteba, gremio al que ni pertenezco. Me llamó el secretario general Hugo González para decirme que se iban a ocupar de entrevistarse con la gente del IPS y que era factible que pronto comience a cobrar la jubilación.
-¿Le creyó?
-No soy quien para dudar de él aunque no lo conozco, pero ya me han mentido tanto, me han dado tanta promesas, he tenido tantas cosas que estaban a punto de salir que… hasta que no vea que todo se soluciona no lo creo. Yo pertenecía a FEBO, un sindicato que llamó a la escuela pidió mi número de teléfono diciendo que se iban a ocupar –hace varios años atrás- pero nunca recibí una llamada, nada de nada. Por otro lado, no me pueden decir en el Consejo Escolar que no me conocen, como lo hizo un funcionario de ese lugar cuando antes que confeccionara la carta lo llamé para hacerle una pregunta y me aseguró que no me recordaba, cuando mi esposo ha estado en su casa alcanzándole papeles, cuando tengo su número de celular y hemos hablado infinidad de veces.
Entonces pienso y me pregunto: ¿trabajé en la docencia o fue algo que soñé? No, no lo soñé, soy docente, trabajé como docente y lo que necesito es que respeten lo que me corresponde, nada más ni menos.
-¿Qué le dice a quien tiene ingerencia en su trámite y llegue a leer esta nota?
-Mi jubilación. La he ganado por derecho, me corresponde y después tendré que hacer un juicio que no sé cuánto demorará porque tengo el expediente y allí figuran errores garrafales como que mi cese fue en el 2008 cuando eso no es verdad, la toman de la ultima junta médica que hice en La Plata.
-¿Le dieron alguna explicación en Tandil del porqué dejó de percibir esa jubilación anticipada de $1300?
-No, acá no hay a quien dirigirse ni nadie que dé respuestas.
-¿Cuando publicó la carta de lectores tuvo alguna respuesta?
-El único e-mail fue de Suteba, gremio al que ni pertenezco. Me llamó el secretario general Hugo González para decirme que se iban a ocupar de entrevistarse con la gente del IPS y que era factible que pronto comience a cobrar la jubilación.
-¿Le creyó?
-No soy quien para dudar de él aunque no lo conozco, pero ya me han mentido tanto, me han dado tanta promesas, he tenido tantas cosas que estaban a punto de salir que… hasta que no vea que todo se soluciona no lo creo. Yo pertenecía a FEBO, un sindicato que llamó a la escuela pidió mi número de teléfono diciendo que se iban a ocupar –hace varios años atrás- pero nunca recibí una llamada, nada de nada. Por otro lado, no me pueden decir en el Consejo Escolar que no me conocen, como lo hizo un funcionario de ese lugar cuando antes que confeccionara la carta lo llamé para hacerle una pregunta y me aseguró que no me recordaba, cuando mi esposo ha estado en su casa alcanzándole papeles, cuando tengo su número de celular y hemos hablado infinidad de veces.
Entonces pienso y me pregunto: ¿trabajé en la docencia o fue algo que soñé? No, no lo soñé, soy docente, trabajé como docente y lo que necesito es que respeten lo que me corresponde, nada más ni menos.
Dora Cerón (57), docente de alma y querida por sus alumnos, desde 2004 está esperando que se respeten y cumplan sus derechos, pero nadie parece estar dispuesto a hacerlo. Actos espasmódicos de algunos políticos no sirvieron a los efectos de revertir una situación que tendría que darnos vergüenza a todos, especialmente a aquellos que pudiendo cumplir con sus obligaciones prefieren mirar hacia el costado y seguir viviendo del Estado a través de la ley del menor esfuerzo.
Dora Cerón no puede seguir esperando, ¿se comprende?
En un país donde el asistencialismo parece ser una de las mejores herramientas sociales, cuando aparece un caso como éste donde no se pide nada que no sea lo que corresponde, ¿por qué no se lo soluciona? La respuesta, a nuestro modo de ver es bastante sencilla: falta de voluntad, responsabilidad, interés, sensibilidad, inoperancia, como se lo quiera tipificar.
Pareciera que, muchas veces, la honestidad, el ir por derecha no vale nada; por el contrario, se recibe un mal trato como el que se le viene dando a Dora Cerón desde 2004.
Estamos en épocas electorales, tal vez entonces pueda darse una respuesta, ya que somos conocedores de que situaciones mucho más complicadas que ésta donde se trata de hacer justicia, se solucionan simplemente levantando el teléfono.
Pero Dora siempre fue por derecha, e insistimos, muchas veces ir por derecha tiene como respuesta el mal trato.
Dora Cerón no puede seguir esperando, ¿se comprende?
En un país donde el asistencialismo parece ser una de las mejores herramientas sociales, cuando aparece un caso como éste donde no se pide nada que no sea lo que corresponde, ¿por qué no se lo soluciona? La respuesta, a nuestro modo de ver es bastante sencilla: falta de voluntad, responsabilidad, interés, sensibilidad, inoperancia, como se lo quiera tipificar.
Pareciera que, muchas veces, la honestidad, el ir por derecha no vale nada; por el contrario, se recibe un mal trato como el que se le viene dando a Dora Cerón desde 2004.
Estamos en épocas electorales, tal vez entonces pueda darse una respuesta, ya que somos conocedores de que situaciones mucho más complicadas que ésta donde se trata de hacer justicia, se solucionan simplemente levantando el teléfono.
Pero Dora siempre fue por derecha, e insistimos, muchas veces ir por derecha tiene como respuesta el mal trato.
CARTA ABIERTA
A quien corresponda:
Soy docente. Con toda mi alma. Amé y amo cada instante que estuve en un salón de clase. Y mis ex alumnos saben con cuanto amor y entrega traté de transmitirles mi poco o mucho conocimiento. También ellos me lo retribuyeron en 2004, de una manera conmovedora e inolvidable, junto a la comunidad de Tandil.
La vida me hizo una treta y me puso en el camino una pesada carga, mis enfermedades: cuadriparesia y miastenia gravis. La última en 2006. Año en el cual, médicos particulares y pertenecientes al Ministerio de Educación, determinaron que debía jubilarme por discapacidad. Desde entonces, he recurrido a todo: autoridades, políticos, abogadas, medios de comunicación locales (que como siempre me han acompañado). Pero, ¿quién debe dar las respuestas? Esto es el juego del "gran bonete".
¿Soy culpable?, ¿de qué?, ¿de estar enferma?, ¿de pedir lo que me corresponde por derecho? Porque no sólo no me jubilan si no que, ahora, me han quitado un adelanto jubilatorio que cobraba desde hace un año.
En el Consejo Escolar una palabra me identifica: jubilable. Que alguien me la explique, yo no la entiendo.
Así como alabo a los medios de comunicación locales, no puedo decir lo mismo de los de Buenos Aires. Ninguno, absolutamente ninguno, se ha hecho eco de mi denuncia. Ni siquiera periodistas concretos que se jactan de escuchar a la gente han tenido, por lo menos, la deferencia de responderme. Tal vez, la respuesta la tenga yo: una mujer que ha transmitido educación, está enferma y no cobra su jubilación, después de cinco años, debe ser poca noticia.
Dora Noemí Cerón
DNI 11721339 doracrn@gmail.com
A quien corresponda:
Soy docente. Con toda mi alma. Amé y amo cada instante que estuve en un salón de clase. Y mis ex alumnos saben con cuanto amor y entrega traté de transmitirles mi poco o mucho conocimiento. También ellos me lo retribuyeron en 2004, de una manera conmovedora e inolvidable, junto a la comunidad de Tandil.
La vida me hizo una treta y me puso en el camino una pesada carga, mis enfermedades: cuadriparesia y miastenia gravis. La última en 2006. Año en el cual, médicos particulares y pertenecientes al Ministerio de Educación, determinaron que debía jubilarme por discapacidad. Desde entonces, he recurrido a todo: autoridades, políticos, abogadas, medios de comunicación locales (que como siempre me han acompañado). Pero, ¿quién debe dar las respuestas? Esto es el juego del "gran bonete".
¿Soy culpable?, ¿de qué?, ¿de estar enferma?, ¿de pedir lo que me corresponde por derecho? Porque no sólo no me jubilan si no que, ahora, me han quitado un adelanto jubilatorio que cobraba desde hace un año.
En el Consejo Escolar una palabra me identifica: jubilable. Que alguien me la explique, yo no la entiendo.
Así como alabo a los medios de comunicación locales, no puedo decir lo mismo de los de Buenos Aires. Ninguno, absolutamente ninguno, se ha hecho eco de mi denuncia. Ni siquiera periodistas concretos que se jactan de escuchar a la gente han tenido, por lo menos, la deferencia de responderme. Tal vez, la respuesta la tenga yo: una mujer que ha transmitido educación, está enferma y no cobra su jubilación, después de cinco años, debe ser poca noticia.
Dora Noemí Cerón
DNI 11721339 doracrn@gmail.com
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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