La policía investiga el asalto sufrido por padre e hijo en un departamento céntrico
Cerca de las 13.30 de ayer se produjo un asalto de especiales ribetes en la vivienda de un ex trabajador del Registro Civil local, hecho que fue concretado por un hombre que tendría poco más de 30 años y que actuaba a cara descubierta.
El atraco tuvo como víctima a Carlos Alberto Morrone (62) y a su hijo ?Juan Carlos- de 20 años, y sucedió en el edificio ubicado en Yrigoyen 910, en momentos en que en la zona el movimiento es bastante intenso dado que a muy poca distancia hay una escribanía y una inmobiliaria.
De acuerdo a lo confirmado por diversas fuentes, el asaltante redujo a Morrone hijo cuando llegaba a la vivienda e intentaba comenzar a subir la escalera que lo lleva para su departamento. El delincuente ya estaba adentro del edificio a la llegada del joven, situación que es uno de los puntos que los investigadores intentan dilucidar.
Sin ejercer violencia innecesaria y limitándose a amenazar a las víctimas con una pistola, el asaltante obligó a que padre e hijo informaran la ubicación de una caja fuerte y le entregaran la llave respectiva.
Mientras los Morrone permanecían amarrados mediante precintos -modalidad poco usada por los delincuentes locales- el autor del hecho retiró el dinero existente en el lugar: 9.000 dólares y unos 3.600 pesos, además de un anillo y un celular.
Logrado el botín, el autor del atraco salió sin levantar sospechas, por lo que no hubo informaciones aportadas por eventuales testigos.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email?Tenía muchos
conocimientos?
El jefe de la Seccional Segunda local, comisario Walter Gil, explicó a El Eco de Tandil que tomaron conocimiento del atraco cerca de las 13.30.
El delincuente ?dio a entender que tenía mucho conocimiento del movimiento de la casa, conocía cómo estaba integrada la familia y no ejerció violencia, más allá de atar a las víctimas?, según marcó el funcionario policial.
La forma en la que entró al edificio de dos plantas es otra de las incógnitas, ya que cuando Morrone hijo intentaba llegar a la escalera el delincuente bajaba y ?todo hace suponer que recién llegaba?.
El joven fue reducido y obligado a entrar al departamento en el que se encontraba su padre, donde fueron obligados a tirarse al piso y fueron maniatados.
En determinado momento las víctimas fueron amenazadas de muerte para que dijeran el lugar en el que se hallaba la caja fuerte.
Una vez que el autor del atraco se retiró, Juan Carlos Morrone logró incorporarse, llegar a la cocina y tomar un cuchillo con el que logró deshacerse de los precintos y luego liberar a su padre.
?Hay un montón de cosas que llaman la atención, como el horario y el lugar?, dijeron allegados a la investigación. Acotaron que todo hace suponer que el delincuente ingresó por el frente, contando con alguna llave o ganzúa que le permitió accionar rápidamente la cerradura.
El delincuente fue descripto como de 1,80 metros, morrudo, tez blanca y cabello rubio. ?Era hasta educado?, se escuchó al mencionarse un perfil que inicialmente desorientaba a los responsables de la investigación de la causa.
Anoche los damnificados realizaban un dictado de rostro, elemento que podría llegar a aportar a la policía algún dato orientativo.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios