La premiación del Salón de Arte Sacro se hizo por decisión unánime del jurado
La XXXIX edición del Salón Nacional de Arte Sacro renueva el compromiso El primer premio se destinó a Cristina Ferreras con ?El Cielo se va a caer y Dios lo va a saber?; la mención de honor fue para Jorge Cruz Crinejo con ?De los quinientos años?; el premio al artista tandilense lo recibió Christian Vogrich con ?Dimensión sagrada? y hubo menciones para Cristian Amezcua, Santiago Cabré, Jean Marc Nadalin, Natalia Pendás y Natalia Rodríguez.
Los premios se entregarán el 20 de marzo durante la inauguración del salón, a las 20, en el Museo de Bellas Artes.
-Llegó la premiación…
Jorge Taverna Irigoyen: -Estoy muy contento porque los premios fueron dados por unanimidad, cosa que no se ve muy frecuentemente. No sólo hubo consenso, sino que se discutió mucho según la óptica de cada uno de los jurados, que somos de distintas formaciones, lo que habla de una apertura total, de unidad en la diversidad.
Tuvimos en cuenta que la convocatoria es de arte sacro, no religioso, en las distintas corrientes de la espiritualidad.
Estamos muy contentos por el nivel del salón y por la continuidad que se le ha dado a lo largo de casi 40 años, un ejemplo único en el país.
-¿Qué vieron en el trabajo ganador?
Marta Penhos: -La verdad es que llegamos a un consenso bastante importante en la selección de las obras que para nosotros eran finalistas. Fuimos como limpiando y quedaron dos obras, que tenían valores muy positivos. Me encantó como trabajamos prestando atención al todo, a los detalles plásticos, al mensaje, al tratamiento técnico de ambas para finalmente llegar a elegir el primer premio. En éste se aúnan una coherencia que tiene que ver, por un lado, con lo plástico estrictamente considerado. Además, es una obra que tiene una construcción muy clara. No hay muchos elementos que están de más, hay un planteo desde lo plástico con muy buen nivel, y el mensaje aúna la tradición religiosa judeocristiana con una problemática actual que es el problema de la hiper comunicación y la dificultad de alcanzarla, todo esto, a través de la torre de Babel, pese a que el título alude a otras variables. Hay una coherencia entre lo plástico propiamente dicho y lo que se quiere transmitir.
-¿Qué observaron en la obra del premiado tandilense?
María Cristina Fresca: -Estábamos entre dos obras que querían competir por el primer premio y, de repente, la posición gráfica y una apertura a una cuestión espacial nos interesó y quizá fue el punto en el que se diferenció de la otra obra.
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-Han elegido como premiados a trabajos muy distintos unos de otros…
Patricia Rizzo: -La propuesta del salón es heterogénea. Entre lo que tuvimos que seleccionar había obras de todo tipo, inclusive, hablando de técnicas y propuestas, había algunas completamente literales, religiosas, sacras. Nosotros mirábamos que hubiese alguna propuesta. Por ejemplo, había obras técnicamente muy bien resueltas, pero no tenían ninguna propuesta, sino que eran copias de íconos bizantinos. Las obras premiadas tuvieron diferentes proposiciones y la que ganó tenía un componente contemporáneo, que la otra quizá reflejaba menos. En la discusión me gustó cómo cada uno expresó qué le gustaba de cada obra o no. Eso fue muy enriquecedor.
-Todo lo que fue seleccionado, pero no premiado, también es muy distinto…
J.T.I: -Para ser crueles, tienen muchos altibajos. Sobre 240 obras, quedaron unas 60, aunque con disparidades notables.
P.R: -Nos gustaría que haya más propuestas por parte de los artistas que amplíen el espectro judeo cristiano, porque no es tomado por los artistas de manera amplia.
-Quizá los íconos religiosos del catolicismo están más socializados…
M.P: -Se trata de una tradición que pesa mucho más que el hinduismo y otras, pero es cierto que en el conjunto de obras que tuvimos que analizar, hay ciertas iconografías más recurrentes, cuando en la misma tradición hay muchas otras posibilidades para ir a la idea de lo sagrado. Hay una restricción de ciertos temas que se repiten.
Nivel
-¿Los trabajos de Tandil estuvieron a la altura de los de carácter nacional?
M.C.F: -Es más, el número de seleccionados fue muy importante respecto a la totalidad.
J.T.I: -Hay un premio para el tandilense, pero igualmente salieron solos, no lo buscamos.
P.R: -Nos ofrecieron ver las obras de los tandilenses por separado, pero preferimos verlas en el conjunto y de allí salieron tres que valieron la pena, una para premio y otras para mención.
J.T.I:-Para el próximo salón sería prudente lograr incrementar los premios. Cuarenta años es un caso único.
-¿Satisfechos con el trabajos realizado?
J.T.I: -Sí, y con el nivel de este museo, el compromiso de la gente que trabaja acá es impecable y la fortaleza del equipo también.
M.P: -Eso es algo que me gustaría destacar. Yo conocía el museo y siempre me pareció muy destacable. Estoy muy agradecida al tratamiento recibido en todo momento y el clima de trabajo que se genera.
P.R: -De este museo se manifiesta la apertura a través de la presencia de un jurado tan disímil. Es muy enriquecedor cuando uno puede confrontar con gente de otra formación. La apertura fue impecable.
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