Sin certezas, Romano advirtió que la mayoría de los obreros de Cinpal no quiere seguir en la planta
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Agotadas las instancias y con un panorama que aún se presenta incierto, el secretario general de la seccional local de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Carlos Romano, repasó las alternativas vigentes en busca de una salida al conflicto que se desató ante el cierre de la planta que tiene en Tandil la firma Cinpal, dejando a cerca de 40 empleados sin percibir sus haberes desde junio.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailMientras se aguardan avances en torno a la denuncia ante la Justicia federal y al pedido del secretariado nacional para que la fábrica quede en manos de sus trabajadores, el dirigente advirtió que el ánimo en la mayoría de los operarios es adverso a esa propuesta, por lo que ratificó que “estamos buscando por todos lados una salida económica” para los 24 afiliados.
En diálogo con El Eco Multimedios renegó del “desastre” que dejó la patronal y lamentó haber alcanzado esta instancia en el conflicto, siendo que se redoblaron los esfuerzos en pos de hallar una salida.
Con cuestionamientos a la política y al rol que desempeñó frente a los hechos, admitió que “no le encontramos una salida a esto” y reclamó: “Cómo puede ser que nadie se preocupe”.
En manos de
los obreros
Al avanzar sobre la actualidad de la situación, Romano se centró en uno de los últimos capítulos que tuvo el conflicto, en relación al pedido que realizó la casa central de la Unión Obrera Metalúrgica de “desapoderamiento” y “confiscación” del establecimiento para poder continuar en mano de los trabajadores con la faceta productiva, en el marco de una audiencia en el Ministerio de Trabajo de Nación, donde se concretaron los únicos dos encuentros con el directivo de la firma brasileña.
Pese a la intención manifiesta el dirigente planteó que “la mayoría de los trabajadores no quiere seguir en la planta y hay algunos que sí”, ante lo cual sugirió que “se bajará gente de la UOM y se verá cómo se hace”. De todos modos aclaró que será un proceso que demandará un tiempo.
Para graficar el ánimo y la situación por la que atraviesan los obreros expuso que cuatro de ellos, de entre 50 y 60 años “están complicados” por distintas circunstancias y objetó que “tampoco nadie se pone a pensar en esta gente, que no conseguirá trabajo en ningún otro lado y eso es lo que intento expresar”.
En relación a la demanda por “evasión simple” que presentó ante la Justicia federal con el patrocinio de Gustavo Ballent, otra de las líneas que se presume avanzará en forma paralela, destacó la presentación del abogado Mauricio D’Alessandro como querellante y elogió el tipo de política que representa, “activa, que se mueva para tratar de traer a este empresario que ha dejado un desastre en Tandil que nosotros no buscamos”.
En efecto, ratificó la continuidad de la acción penal como una alternativa para que se logre cobrar las indemnizaciones.
Un planteo
económico
En ese marco el secretario general sostuvo que “los salarios caídos no son negociables”, y precisó que a los empleados se les adeuda junio, julio, agosto y el aguinaldo, además de las indemnizaciones.
Contextualizó que la empresa “vale más de 15 millones de dólares porque está impecable, han dejado todas las máquinas, tapas para mecanizar que tienen un valor de entre seis mil y 20 mil pesos cada una”.
A propósito de ello indicó que en la planta hay 200 tapas, que se traducirían en unos dos millones de pesos aproximadamente “y tampoco nos dieron autorización para mecanizarlas, cobrar los tres meses y que cada uno se vaya para su casa”.
Entre otras acciones dijo que pidió que gestionen 240 mil pesos por mes para que los 24 operarios pudieran cobrar diez mil pesos por seis meses para afrontar gastos de alquiler, deudas, entre otros compromisos, “y tampoco me lo pudieron conseguir”.
“Esperábamos
más de la política”
En otro pasaje de la entrevista radial con el ciclo “No hay dos sin tres” (104.1 Tandil FM) el secretario general de la UOM expresó su preocupación por la actualidad de Cinpal que, pese a las gestiones acciones gremiales impulsadas no se alcanzó una salida al conflicto que ya arrastra casi cuatro meses de continuidad.
A su vez que reconoció que “esperábamos más de la política”, y apuntó su reclamo al rol que desempeñó el Ejecutivo, la Provincia y Nación. “Se nos han reído en la cara”, fustigó y en su descargo incluyó al “empresario deshonesto que le ha traído un perjuicio grandísimo a la ciudad”, pero que además “se ha burlado del Intendente, de todo el Ejecutivo, de nosotros, y nos dejó un desastre, con enfrentamientos entre las partes que no se buscó”.
“Es lamentable haber llegado a esto”, expresó con desánimo en relación a las consecuencias del accionar de un empresario, que “ni siquiera es de Argentina y nos dejó semejante desastre”.
Las expectativas Romano ante la intervención de la política apuntaban a que se logre un subsidio por seis meses “hasta que los compañeros tengan la posibilidad de tener un trabajo”.
El dirigente hizo referencia a los Repro, el programa de recuperación productiva del Ministerio de Trabajo de Nación que brinda a los trabajadores de las empresas adheridas una suma fija mensual remunerativa hasta el monto equivalente al salario mínimo.
En este caso, al no tener contacto con ningún responsable de la firma, la UOM le solicitó al jefe comunal que arbitre las medidas para tramitar la ayuda.
“Nos hemos movido y buscado por todos lados para ver si logramos un aporte económico”, justificó e insistió en la intervención de los actores políticos para propiciar gestiones y buscar soluciones, “pero lamentablemente dejan mucho que desear”.
Si bien agradeció el aporte por parte del Estado comunal primero de 1.500 pesos y después de cinco mil por única vez luego de una ruidosa movilización a la sede de Gobierno, que se sumó a los recursos que giró la UOM central, Romano reclamó que “lo que se necesita es tratar de buscar una forma, una especie de ayuda por medio del Ministerio de Trabajo de Nación”.
“Pero nadie se preocupa para nada, hay un silencio y que se arreglen como puedan”, rechazó.
En ese sentido también lamentó la falta de participación y solidaridad por parte de las empresas del Parque Industrial, que no dispusieron la incorporación de uno o dos trabajadores en sus plantas por un plazo de dos o tres meses hasta que el conflicto se resolviera.
“Nos han dejado a la deriva”, renegó y cuestionó las acciones legales impulsadas luego del bloqueo de la puerta de acceso al predio en medio de la protesta por respuestas.
Para finalizar sostuvo que “mandan todo a silencio, que no tenemos que defender a la gente, que cada uno se vaya a la casa y no es así”
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