La propietaria de un remís asaltado planteó crudamente su indignación por la crueldad
Claudia Montoya, propietaria del Fiat Uno cuyo chofer fuera asaltado el viernes por la noche en el barrio Palermo, explicó a El Eco de Tandil aspectos del atraco y ?especialmente- de sus consecuencias para las tres familias que dependen del vehículo.
?No quiero favores ni que me ayuden en nada que no sea lo que me corresponde como dueña de un auto del cual vivimos tres familias??, aclaró inicialmente, a la vez que entregó la nota que se publica en esta página.
Explicó que ?no podemos mover el auto hasta que lo verifique el seguro, pero está todo roto y ?según me dijeron- vamos a estar un mes sin usarlo. Significa que estamos privados de la necesidad trabajar?.
El remís ocupa a dos personas, además de la propietaria. ?De mañana trabaja mi hijo y de noche el remisero asaltado, que debe pasar un dinero fijo, por lo que su situación es más complicada?, explicó la damnificada.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLas manos atadas
Consultada acerca de la acción policial, Claudia Montoya dijo que ?vi que lamentablemente tiene las manos atadas? y acotó que ?nos protegió cuando estuvimos en la zona del barrio Palermo. Me duele porque hemos vivido muchos años allí y nunca pensamos que esto pudiera pasar. Es toda gente de trabajo y me duele que por unos pocos el barrio quede marcado?.
Acotó que ?esa misma noche nos dieron el auto y estamos citados para mañana (por hoy) con la jueza de Menores. A los menores no les podemos pedir un resarcimiento económico, más sabiendo que son carentes?.
Sobre el chofer dijo que ?fue golpeado mal, quedó muy ensangrentada la cara. Fue medicado y atendido incluido por el médico de la policía. Pensó que lo mataban porque era la amenaza que le hacían en todo momento?.
En la calle
Luego agregó que ?no tenemos ninguna alternativa, tenemos que esperar a ver cómo toma el caso el seguro. Pero en la parte laboral no tenemos nada: si se movía el auto se movía el dinero. Agradecíamos a Dios que llovía, pero nos quedamos en la calle?.
Además expuso que ?los que trabajamos con el auto, alquilamos. Sólo tengo una pensión pequeña por viuda, por lo que vivíamos del remís?.
Claudia Montoya añadió que ?se acercaron desde la Municipalidad y nos ofrecieron papelería, pero la solución central no la tengo, que es el auto. Tiene el chasis quebrado, una rueda y una puerta rota. Adentro lo destrozaron y lo llenaron de agua a propósito. Eso es lo que indigna más. ¿Había necesidad de ensañarse con la persona porque no tenía dinero??.
En su relato no dejó de agradecer a la empresa de remís Falucho y a sus compañeros, además de la atención brindada en el Hospital.*
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