La publicación en medios nacionales reavivó las diferencias por la tenencia de una menor
Bajo el título ?Una ola de abusos?, una nota publicada en la edición de ayer del diario La Nación vuelve a poner en el tapete la serie de denuncias realizadas por familiares de menores supuestamente abusados.
Los denunciantes plantearon que las causas no son atendidas por la Justicia y formularon serios cuestionamientos a funcionarios y magistrados tandilenses.
Como se ha venido informando, los familiares han realizado tres marchas, la primera de ellas en octubre, dando estado público a los casos.
Uno de los más resonantes es el de una nena de cuatro años, que en este momento se encuentra con su padre, quien contrariando una decisión judicial se niega a entregarla a su mamá, al entender que ella y su actual pareja han abusado de la menor.
Los profesionales de ambas partes plantearon a Multimedios El Eco posiciones absolutamente opuestas.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email?La patria potestad
lo está amparando?
El abogado del denunciante, Franco Bindi, planteó en el programa ?Disculpe las molestias? (Tandil FM 104.1) estar de acuerdo ?con los expedientes que conozco, que son pruebas objetivas de parte de lo que está en esa nota?.
Añadió que ?hay alrededor de 15 familias que están denunciado irregularidades contra el poder judicial y muchas de las denuncias están formalmente interpuestas ante la procuraduría general de la provincia, ante la doctora María del Carmen Falbo?.
El abogado dijo que se trata de causas ?que llevan años tramitándose, excediendo los plazos previstos en el Código Procesal de la Provincia. Algunas llevan cuatro años de instrucción, con pruebas concretas y no han sido elevadas a juicio oral ni se ha llamado a la audiencia del 308, indagatoria, a los presuntos abusadores?.
Posteriormente -y refiriéndose al padre que se ausentó con la niña de cuatro años- dijo que la palabra prófugo ?no está bien utilizada: el padre en estos momentos se encuentra con su hija pero no prófugo. Para eso tiene que estar cometiendo un delito y él no sustrajo a su hija, por lo que la patria potestad lo está amparando.
El padre se retiró en protección de la menor. El padre no está en una situación alegre en este momento porque no es una vida normal la que está llevando, pero todo esto es en protección de su hija?.
Mencionó como trascendental en la causa una ?audiencia en la Cámara de Azul, donde la nena relató a uno de los jueces y a su secretaria los hechos. El juez llamó a otra audiencia y lo que hizo fue revincular a la menor con la madre, cosa que en cualquier libro de abuso sexual infantil dice no se debe hacer, porque obtura la palabra de la menor. Si revincula al menor con el abusador, el menor no va a hablar. Lo dicen los libros y los profesionales?, sentenció.
Resguardar
a la menor
Bindi dijo que ?todos nuestros pedidos fueron para resguardar a la menor. Queremos acatar los fallos de la Justicia, pero con las debidas garantías. Confío plenamente en la Justicia y por eso soy abogado?.
Sobre la decisión del padre, sostuvo que ?la tomó en protección de su hija. Como abogado tengo que batallar el expediente judicialmente, ya que es mi función. Lo que propongo como abogado, de acuerdo con mi cliente, es que todo lo que se ha hecho se controle con un organismo idóneo en abuso sexual, que Tandil ni Azul lo tienen?.
?Así como un choque es observado por una persona especializada, mucho más debería ser en el tema de abuso sexual infantil. No estamos hablando de una cuestión patrimonial, sino de menores, que es lo más sagrado que tenemos en nuestra sociedad?, recalcó.
Acotó que el padre, ?antes de tomar la decisión de retirarse, indicó que busca las garantías para que se investigue fehacientemente. Es a favor de la nena?.
Finalmente, dijo que la posible inducción paterna a la nena ?forma parte de lo que se denomina SAP, Síndrome de Alienación Parental. Esa teoría a nivel mundial está refutada, como lo está por el Colegio de Psicólogos de Mar del Plata y de distintos lugares del país, que sancionan a los profesionales que la usan. Eso es lo que está utilizando la Justicia de Tandil, por lo que no es un informe pericial serio decir que se induce a un menor?, afirmó.
Reclamó una solución ?a la brevedad?, ya que ?en todo momento pienso en los intereses de la niña, y para que no siga sufriendo una nena de tan solo cuatro años?.
LA VERSION MATERNA
?La propia perito del padre determinó
que no hubo abuso?, dice un abogado
Los abogados Martín Zubeldía y Atilio Della Maggiora representan a la madre de la niña en pugna y en diálogo con El Eco de Tandil plantearon que ?siempre fuimos cautos?, pese a las críticas en los medios y socialmente.
?Hemos puesto la otra mejilla siempre y trabajado desde el silencio, primero desde un lugar adverso. A la primera que corren del lado de su hijo fue a nuestra clienta, hasta que, científicamente, se pudo determinar que no había indicadores de abuso sexual en la niña?, indicó Zubeldía.
Mencionó como fundamento pericias dispuestas, tras pruebas producidas en el expediente, ?mediante la Cámara Gesell y con todas las garantías: estuvo el juez civil y comercial, doctor Valle, a cargo de la causa Civil; el fiscal; la jueza de Garantías; los abogados defensores del padre; un psiquiatra de parte del padre; el licenciado Adrián Córsico; para que se garantice una igualdad?.
Recordó que ?el primer denunciado fue el novio de la madre, pero al no haber resultado positivas (las pericias), había que atacar reiteradamente por irregularidades a ese peritaje. Posteriormente, el licenciado Loreal realiza un examen preliminar de padre, madre e hija y tampoco constató indicadores de abuso ni que los padres presenten un perfil mórbido, a la vez que instó a la revinculación?, historió.
Tal sugerencia ?pareció como el detonante. Para el padre, la madre no tiene que ver nunca más a su hija y viceversa, porque tiene instalado que la chiquita fue abusada sexualmente?.
Pruebas contundentes
Zubeldía recalcó que ?hay pruebas concluyentes de que no fue abusada y pretendemos desestigmatizar a la niña. El licenciado Loreal lo planteó preliminarmente y pidió otras sesiones que no se cumplieron, porque el padre sustrajo a la menor. La Cámara Departamental de Apelaciones Civil y Comercial dispuso nuevas medidas, donde dos psicólogos oficiales del Departamento Judicial de Azul, una licenciada a propuesta del padre ?Patricia Feldman, de Capital Federal- y el licenciado Adrián Córsico, en forma conjunta determinaron que no hay indicadores de abuso sexual? en la pequeña.
Enfatizó que ?la propia perito de parte del padre firmó que no hay abuso sexual y en eso debemos hacer especial hincapié?.
Tal dictamen ?fue una noticia desfavorable para el padre. En vez de ponerse contento de que su hija no había sido abusada, quiere que haya sido abusada?, analizó.
Sobre la motivación para mantener tal hipótesis, Zubeldía dijo creer encontrarlas ?en sus pericias psicológicas. Acá hay un claro y malsano fin que es destruir y desplazar a la madre de la vida de esta chica. De hecho lo ha manifestado en forma expresa?.
En otro momento destacó que el trabajo de la Justicia en el caso ?ha sido muy serio. Han tomado el caso con mucho respeto, recaudo y garantías para la posición del padre y ?fundamentamente- la protección de la menor?, pero la conclusión es que ?no cabe otra cosa que la revinculación?.
Más adelante indicó que ?el padre tiene que entender que la madre tiene un lugar en la vida de la niña y que la niña tiene su derecho a tener un crecimiento espiritual sano al lado de su madre?.
?Prófugo de la Justicia?
Contrariamente a lo manifestado por el abogado Bendi, para Zubeldía el padre de la menor ?se encuentra prófugo de la Justicia, con una orden de detención?.
?Esto no le tiene que estar haciendo bien a la nena de ningún modo, ya que es alguien que ha sido arrancado de su entorno y familia materna, de sus lugares habituales, de sus adultos significativos, de su colegio, amigos, primos y se los lleva a vivir aislada. Esto es una desaparición forzosa. No entendemos cual es la diferencia con aquello que tanto se prodiga desde los Derechos Humanos. La chiquita es una desaparecida más, porque se la ha arrancado de su entorno?.
La mediatización
de un ?caso cerrado?
Consultado sobre la difusión nacional dada en la víspera, el letrado Atilio Della Maggiora indicó que ?la nota de La Nación hace referencia a la existencia de unos 20 casos que habría en la ciudad de Tandil. Nosotros simplemente tenemos injerencia en uno de ellos?.
Añadió que ?en el que intervinimos, la Justicia -dentro de lo que puede- ha actuado muy bien y tan bien lo ha hecho que el caso está esclarecido. Hay peritajes que dijeron claramente, incluso con una psicóloga propuesta por el padre, que el abuso no existió?.
?El problema es que hay alguien que se resiste e impide el accionar de la Justicia?, dijo el abogado quien considera que ?no hay más vuelta que darle?.
La presencia del caso ?en medios tan importantes hace que se condicione también al accionar de la propia justicia. No podemos ser tan ingenuos de pensar que esto no repercute?.
Sin embargo, reiteró el convencimiento de que ?la Justicia actuó bien en este caso. Cuando hubo demoras lo fue porque el padre obstaculizó su accionar al llevarse a la menor e impedir los peritajes?.
Analizó que el problema central ?es un divorcio que el padre quiere cobrárselo con su hija y excluir a la madre de por vida?, recordando que ?cuando esto empieza -en noviembre de 2008- el implicado en el supuesto abuso era el novio de la madre. El 19 de diciembre de 2008 se hizo la Cámara Gesell: no dio ningún síntoma y se caía la historia. Entonces, la abusadora empezó a ser la madre. También cayó y en cualquier momento van a decir que son los tíos, los abuelos o los primitos?, pronosticó.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios