La segunda etapa de la obra A Cielo Abierto genera inquietud entre los comerciantes de 9 de Julio al 600
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Concretada la primera etapa del proyecto que transformó la céntrica cuadra de 9 de Julio al 500, la Cámara Empresaria y el Municipio confirmaron el inicio de obra de la segunda etapa del Centro Comercial a Cielo Abierto, esta vez, de calle 9 de Julio entre San Martín y Sarmiento.
Los trabajos comenzarán en la última semana de febrero y tendrán un plazo estimativo de noventa días de duración. Con esta decisión, la obra se realizará a calle cerrada. La calzada será lo que primero se construya, para luego seguir con las veredas y otros ornamentos del proyecto.
A pocos días de este inicio, El Eco de Tandil efectuó un sondeo por la céntrica calle y entrevistó a distintos comerciantes para conocer sus opiniones. Casi en su totalidad –exceptuando algunos casos- los frentistas coincidieron en que esta transformación los beneficiará a largo plazo, pese a que advirtieron cierta preocupación por los perjuicios que puede ocasionar el proceso de obra.
Los planteos responden al tipo de rubro, los horarios de carga y descarga de mercadería en algunos casos fue el eje central; en tanto en otros, fue la baja en las ventas, por ejemplo, en el caso de aquellos comercios que venden productos escolares y que estarán en plena obra, previo y durante el comienzo de las clases.
No obstante, son altas las expectativas de la mayoría. Muchos mencionaron lo que ven a diario en la cuadra vecina, donde ya se implementó este cambio y hay un gran movimiento de público. Se mostraron entusiastas y reconocieron que deberán ser pacientes hasta tanto no culminen los trabajos.
La preocupación
de los tiempos
“Yo estoy contenta, quiero que empiece cuanto antes. Veo cómo quedó la otra cuadra, el movimiento de gente que hay y la realidad es que levanta a los comercios. Estoy de acuerdo y espero que empiece ya”, aseguró una comerciante.
Por su parte, Ana, encargada de Tentaciones, se mostró convencida de que “esto es para mejor”, pero reconoció que espera que “pasen rápido estos 4 meses”. “Es algo importante para la ciudad, el tema es la demora. Los 4 meses que uno tiene que pagarle a los empleados, también hay un aumento de alquileres pero esperemos que sea para mejor. El tema es que acá no hay ninguna confitería pero creo que va a mejorar mucho las ventas”, dijo.
A ella, se le sumó la voz de una de las propietarias del local Cosas Lindas, Daniela, quien acotó que “veo la obra terminada y quedó linda, pero el tema son los 4 meses de obra que las ventas bajan. Además, se ensucia todo”.
En la misma sintonía, el encargado del local de indumentaria Estela, Esteban, señaló que “el primer año de la construcción no creo que me beneficie, pero después sí. En el momento de la obra no porque bajan las ventas pero más adelante seguro, es un buen beneficio para todos”.
“Es un beneficio
para todos”
En el comercio aledaño, donde funcionan las oficinas de Elebar, Soledad Villar explicó que “estamos convencidos de que el proyecto en su totalidad es genial, va a ser súper positivo para el centro en general y para la cuadra también. Sabemos que van a ser 3, 4, 5 meses –lo que dure- difícil para todos, quizás estemos menos afectados que otros vecinos porque venir a Elebar no es un paseo, por lo que el cliente va a tener que venir igual”.
Admitió que “nos preparamos con ganas de que salga lo más rápido posible”, al tiempo que detalló que “participé de la última reunión donde se habló sobre la fecha y la preocupación que tenían varios comercios sobre la organización de la obra”.
En este sentido, apuntó a que “a todos de algún modo nos va a resultar incómodo pero es parte del progreso, no tiene sentido oponerse y por otro lado hay que tratar de ver cómo va a quedar después. Y lo que se ve en la cuadra anterior es muy lindo”.
Buenas
expectativas
A su turno, Marcos y Carolina, encargados de Open Sport también compartieron su visión, contaron qué fue lo que vivieron durante la última reunión que mantuvieron con los demás comerciantes, representantes del Municipio y la Cámara Empresaria, y cómo se preparan para los próximos meses.
A diferencia de otros encuestados, estiman que no bajarán las ventas. “A mí me encanta, la propuesta es buenísima”, dijo por su parte Carolina, y asintió su compañero.
En el local Las Palmeras, en tanto, Claudia confesó que “creo que va a hacer lo mismo” y apuntó a “ser pacientes, prefiero que se haga ahora y no en invierno que trabajo más”. Resaltó que “si el servicio y el producto es bueno, no perjudica al comerciante”.
Por su parte, Nicolás, propietario de Morgan, se mostró muy de acuerdo con la iniciativa. “Para mí seguro que nos va a beneficiar, quiero que empiece ya. Es un crecimiento de la ciudad y me parece espectacular. Como esperanza, espero que se haga más rápido, seguro que las ventas bajan un poco pero a la larga es un beneficio”, evaluó.
Tania, encargada del local deportivo Dash, sumó su voz a las opiniones de sus vecinos. “Estoy totalmente de acuerdo y me parece bien que se empiece ahora, después viene el invierno y es peor”, dijo.
Por último, el subgerente de Musimundo, Héctor Pérez, comentó que “justo estamos haciendo remodelaciones en el local. Vamos a poner un sector para electrodomésticos. Queríamos que este cambio coincidiera con la cuadra A Cielo Abierto pero no se pudo”.
De todos modos, consideró que “tenemos muchas expectativas, según lo que nos informaron, el proyecto nos va a beneficiar. Habrá que tener paciencia, las ventas bajarán pero después va a compensarse. Para nosotros el cambio más importante se va a notar el verano próximo”.*
Para una comerciante, “Lunghi se está
ocupando de la estética y no de la ética”
Cecilia Lippi, propietaria de un fondo de comercio, criticó duramente la propuesta. En primera instancia, manifestó que “para mí la obra A Cielo Abierto me parece algo que puede ser postergable para más adelante cuando realmente las cuestiones de fondo en Tandil, como es la falta de empleo, estén realmente solucionadas”.
En este sentido, puntualizó en que “Tandil tiene uno de los índices más altos de desempleo de la provincia de Buenos Aires y lo único que queremos mostrar es un centro muy bonito, una fachada que no corresponde a las dependencias de la casa. Yo no estoy de acuerdo y nunca vino nadie a hacerme una encuesta, sólo vino una chica de la Cámara Empresaria a invitarnos a una reunión y después a decirnos cuándo queríamos que empecemos. El hecho ya estaba consumado, no nos preguntaron si queríamos o no”.
Consultada acerca de si considera que a largo plazo este cambio la beneficiará en las ventas, admitió que sí pese a que “no me saben dar una respuesta con respecto al mientras tanto. Es sabido que se van a atrasar porque no pudieron regular aquella cuadra, no pueden decir con certeza si van a tener los mismos problemas acá. Te dicen 4 meses pero se pueden transformar tranquilamente en 6, y durante ese tiempo yo sigo teniendo los mismos gastos fijos. Se me bajan 50 por ciento las ventas y sigo con los mismos gastos. A mis empleados no voy a dejar de pagarles el sueldo, ellos vienen a trabajar, no puedo dejar de pagar el alquiler, la luz, el gas, prenderemos una luz menos. Pero no es así”.
Mientras tanto, confiesa que “nadie te da soluciones”, sino que “están obsesionados con el Cielo Abierto y no escuchan los reclamos de la gente. No hay opciones, estoy en contra de querer mostrar una ciudad que no es, todos los adornitos que se le ponen a la ciudad están muy bonitos pero los problemas de fondo para el Municipio no existen, Lunghi se está ocupando mucho de la estética y no de la ética”.
Por último, aseguró que “si bien lo va a pagar todo el Municipio –que en realidad somos todos- no estoy criticando como bueno o malo al proyecto, sino como fuera de foco en cuanto a la situación tandilense. No están prestando atención a los reclamos de la gente, los problemas de desocupación, de vivienda. Primero tendrían que preocuparse de eso”.*
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