La situación del Cervantes (II)
Señor Director:
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailHace unos días se publicó en un medio escrito local y en un portal de noticias, una nota en la que yo expresaba mi indignación, mi incredulidad y hasta se podría decir mi desazón, ante la falta de acción y de interés que demostrábamos los tandilenses en general, gobierno, instituciones, organismos varios, ciudadanos, ante la próxima, dolorosa e irremediable desaparición, de seguir con esta conducta de ?observador ajeno?, de nuestro querido y tan poco respetado Teatro-cine Cervantes, ex Colonial.
Dentro de mi ingenuidad en el reclamo de que nos hagamos cargo de este patrimonio histórico valiosísimo que nos pertenece a todos, creí que iba a tener alguna respuesta oficial, de alguien del gobierno comunal, de la Universidad, de algún profesional idóneo en la materia, de alguna institución, pero no, me equivoqué, reconozco que tal vez fueron expectativas muy pretenciosas, pero para mi grata sorpresa sí tuve respuestas de gente como yo, ciudadanos comunes que con mucha bronca ante tamaña futura pérdida, no sólo se indignan sino que recuerdan otras desapariciones pertenecientes a nuestro patrimonio por las cuales tampoco hicimos nada o muy poco y hoy no son más que atestados albergues transitorios, léase playas de estacionamiento, para esos monstruos de cuatro ruedas que pululan por nuestro microcentro.
A eso se ha reducido la historia de esos edificios. Así hemos ido perdiendo nuestra identidad, olvidando nuestros orígenes, en pos de buenos negocios inmobiliarios.
¡Pero claro!
Tal vez ahí esté la clave, tal vez si nos ponemos a pensar a quién beneficiaría que este edificio desaparezca y por qué, tal vez ahí encontremos la respuesta, tal vez entonces nos demos cuenta de que este desinterés en realidad, es muy interesado. ¿Es que acaso si se cae solo, sin que nadie diga que hay que demolerlo, sientan menos culpa, poniendo ésta en el paso del tiempo que hace estragos? Debo recordarles que somos tan culpables por acción como por omisión, por no querer actuar como por hacer la vista gorda pensando que son otros quienes se tienen que ocupar cuando el interés es común.
No quiero pensar que semejante desinterés es deliberado, me resisto a creerlo, pero me resulta absolutamente increíble que teniendo en nuestra Universidad una carrera de Turismo en la cual se estudia una materia tan importante como Patrimonio, no haya nadie que se haga eco de la problemática que estamos analizando, que nuestros gobernantes, y acá los incluyo a todos, no muestren al menos un poco de sensibilidad y preocupación por este tema, que quien ostenta la propiedad del edificio no esté gritando a cuatro vientos que esto se nos cae.
Desconozco a quién pertenece, no sé si es de la Sociedad Española, de algún privado o municipal pero en realidad esto poco importa porque sea de quien sea no tiene derecho a dejar que se destruya y por ende a que desaparezca porque el patrimonio es nuestro, de todos los tandilenses y quien tenga la propiedad, si no puede solo tiene la obligación de hacerlo saber a la comunidad para que entre todos pongamos manos a la obra.
No los escucho dije en la primera nota, sigo sin escucharlos digo ahora, pero para que esta queja no quede sólo en una declaración de buenas intenciones, y para que los ?sordos? nos escuchen a los que no nos resignamos a tamaña injusticia y para que los ?mudos? tengan su oportunidad de hablar, propongo a todo aquel que esté interesado en seguir adelante con esta cruzada que pongamos un lugar, día y hora de reunión para comenzar a trabajar, para plantear ideas, planificar acciones concretas, para ponerle el hombro y toda la energía necesaria a la recuperación de nuestro teatro.
No nos quedemos en la mera crítica, actuemos
Hugo Basualdo
basualdohugol@hotmail.com
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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