La tandilense María Astrauskas recibió el premio Cóndor de Plata por el montaje de ?Las Acacias?
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“Las Acacias”, de Pablo Giorgelli, recibió el Cóndor de Plata a la mejor película. En la ceremonia, María Astrauskas se hizo acreedora del Cóndor de Plata por tu trabajo en montaje. Dijo que “recibir este premio me sorprendió y me emocionó muchísimo. Competía con grandes montajistas del cine argentino actual, gente con mucha experiencia, por lo tanto, ya la nominación era un honor. El premio superó todas mis expectativas. Por otro lado, es la primera vez que la película gana un premio al montaje y simbólicamente es muy lindo para nosotros, ya que fue un trabajo muy largo, intenso y minucioso, durante muchos meses en nuestra casa, una experiencia alucinante y compleja a la vez. No dejás de trabajar un minuto”.
-¿Cómo fue el proceso de montaje?
María Astrauskas: -De un enriquecimiento profesional enorme. Yo empecé a trabajar en el rodaje, instalé una isla de edición portátil e hice todo el viaje junto al equipo de filmación, trabajando con lo que se filmaba día a día y probando las ideas que Pablo ya tenía en mente, pero que no sabíamos si iban a funcionar bien. Sobre todo la manera que tiene la película de avanzar elípticamente sin salir casi de un mismo espacio geográfico y eso era todo un desafío. Finalmente la edición en rodaje le sirvió a Pablo para afianzar su idea previa y seguir en esa dirección. Luego tuvimos siete meses más de montaje en Buenos Aires donde encontramos el tono y el ritmo de la película. Fue un trabajo de sustracción porque el primer corte duraba 130 minutos y quedó finalmente en 84 y de manejo de los tiempos, silencios y gestos de los personajes, de cuidar cada mirada. Como los personajes hablan sólo lo necesario cada palabra y cada silencio cobra una potencia muy significativa dentro del relato.
El premio mayor
-¿Cómo se sintió el equipo al recibir el premio?
-Nos quedamos realmente muy conmovidos. Este es uno de los premios más importantes de nuestro cine y competíamos con grandes producciones locales. Por otro lado la película había ganado muchos y muy prestigiosos premios internacionales, pero el Cóndor es el primero que recibimos en nuestro país, además de una distinción en el festival de Pinamar, y fue algo especial. El reconocimiento en nuestro país fue muy reconfortante.
-Ya les habían otorgado la Cámara de Oro en Cannes, ¿cómo fue la experiencia por aquellos pagos?
-Increíble. Cannes es el festival de cine más importante del mundo. Realmente es un evento impresionante por la magnitud y la atención que requiere del mundo cinematográfico entero. Cannes fue el primer festival en el que participamos, por lo tanto ya estábamos súper felices de arrancar en tamaño espacio, ya estar ahí era un sueño, y la Cámara de Oro no la esperábamos ni remotamente. La película había tenido un gran recibimiento en el festival pero ese premio era impensado, tal es así que nos habíamos ido de Cannes y nos llamaron para que volviéramos a recibir el premio.
Experiencias
-¿Qué vivencias desde lo personal y profesional han tenido con la película?
-Muchísimas. Tuvimos la suerte de poder viajar mucho acompañando a la película y conocer lugares y personas realmente muy interesantes. El año pasado, por ejemplo, nos invitaron a Lituania a presentar la película y pude encontrar a la familia de mi padre con la que no había contacto desde los años sesenta. Fue de casualidad el encuentro y pude conocer una parte de mi vida familiar desconocida.
-¿Cómo fue el proceso de grabación?
-Muy intenso y complicado. La película luce muy sencilla pero, detrás de eso, hay un armado logístico muy complicado de mover y hacer funcionar. Se recreó el viaje de Asunción a Buenos Aires en tres locaciones principales: Clorinda, Formosa, en Esquina, Corrientes y finalmente en los alrededores de Buenos Aires. Se filmó todo el tiempo en movimiento en las rutas y eso necesita de mucho cuidado y planificación, además de las cuestiones climáticas que día a día te condicionan, y a eso se sumó una beba de cinco meses con papel protagónico y los cuidados especiales que eso requería. Fue un equipo de gente muy bueno y capaz, cada uno en su rol, sumamente disfrutable.
-¿Cómo se animaron a contar una historia tan sencilla, con tan pocas palabras?
-Eso tiene que ver con la sensibilidad de Pablo y su claridad sobre lo que quería contar y cómo quería hacerlo. Le interesaba el conflicto interno de un hombre con su soledad y principalmente con su paternidad, por lo tanto, era fundamental encontrar la historia en los silencios y la gestualidad de los personajes, más que en una trama compleja de acción o en intentar explicar con diálogos lo que sienten esos personajes. La búsqueda es tratar de sentir lo que le pasa a ese camionero a través de su mirada, de su silencio, no tratar de entenderlo por lo que nos dice que le pasa.
Socializar lo realizado
-¿Qué devoluciones han tenido del público, las familias, amigos?
-Realmente muy buenas. Nos ha pasado muchas veces de recibir comentarios de gente que sale del cine agradecida y emocionada. Eso ha sido muy movilizante: que una obra artística hecha por uno, que tiene mucho de la propia sensibilidad, logre emocionar a otros, eso es muy conmovedor.
-¿Qué circuito continuará haciendo la película?
-La película ya hace más de un año que viene presentándose en todo el mundo prácticamente desde su estreno mundial, que fue en Cannes en mayo de 2011, y ha pasado por los festivales más importantes, recibiendo premios en muchos de ellos -Londres, San Sebastián, Toronto, Busan, Nueva York- y también por muchísimas ciudades y países -La Habana, Biarritz, Siberia, Sarajevo, Roma, Lima, Mumbai, Cartagena, Eslovaquia, Lituania-. Aún quedan por delante varios estrenos comerciales -entre ellos Estados Unidos y Noruega- y también festivales -Sudáfrica, Japón, San Francisco-.
La película lleva ganados alrededor de 25 premios internacionales y se ha estrenado comercialmente en varios países: España, Inglaterra, Francia donde, por ejemplo, ya la vieron más de 100000 espectadores.
-Como tandilense ¿Cómo te sentís de que tu trabajo pueda ser reconocido y premiado de esta forma?
-Para mí es muy halagador que se reconozca mi trabajo, si bien creo que los premios a veces son arbitrarios, en el sentido de que hay grandes artistas y profesionales no premiados y con trabajos increíbles. Está buenísimo el reconocimiento cuando llega, pero tengo claro que no es lo más importante para mí. Lo esencial para mi es el trabajo y el amor que siento por el cine, por las historias, por el arte audiovisual en sus diversos formatos y por el montaje en particular, por el momento en el que hay que darle forma y fondo al material que me llega, eso es lo que me apasiona profundamente.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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