La tierra de nadie es el problema de todos? y todas
Asistimos atónitos a cruces entre Agustín Rossi, Jorge Capitanich y Sergio Berni. El jefe de Gabinete y el secretario de Seguridad Interior desmienten al Ministro de Defensa en cuestiones de narcotráfico. Uno afirma que la Argentina ya es productor, comercializador y consumidor de drogas. Los dos restantes prefieren negar aquello que muchos creemos que es verdad. Lo ideal sería que en lugar de discutir, reconozcan y combatan un flagelo emparentado con el presente y el futuro de los jóvenes, pero también con la violencia que muestra la inseguridad. Del mismo modo, asistimos sorprendidos al cruce entre el equipo de Gobierno del intendente Lunghi y el director ejecutivo de la Anses por la tensión desatada en nuestra zona de Las Tunitas. Juan Pablo Frolik, presidente del Concejo Deliberante, acusó a Diego Bossio de querer el manejo de Tandil a control remoto desde Buenos Aires. Lo desafió a que si busca timonear la seguridad de la ciudad se presente en las elecciones y las gane. Frolik sacó chapa porque asegura que desde hace 10 años, va dos veces al mes al CIC de Las Tunitas a atender casos sociales. Del otro lado, los peronistas acusados por el edil radical de hacer peronismo de aproximación, se dieron el gusto de hacer una reunión partidaria en el barrio. En el Comedor Comunitario de la concejala Cacha Cena, el plato fuerte fue la presencia de Diego Bossio, que ya había ido a pedirle en persona más seguridad para Tandil al propio ministro Alejandro Granados. El mismo Ministro que recibió al intendente Lunghi para pedirle un mes de reflexión sobre la instalación del destacamento que generó enfrentamientos y vandalismo. Si hasta la porteña María Eugenia Vidal no quiso perderse la foto y junto a Ersinger y Díaz Cisneros, ediles del PRO, mostró a Las Tunitas como el Tandil postergado. No faltó nadie… excepto el sentido común. Si Bossio es de Tandil y del mismo partido político y gobierno que el ministro Granados… Si Lunghi (UCR-FPCYS) tiene tan buena relación política con el gobernador Scioli (PJ-FPV), que tiene como ministro a Granados…. Si el Destacamento futuro en Las Tunitas será de la Policía Bonaerense, que pertenece al Ministerio que conduce Granados… Si el Gobierno de Lunghi se ha negado sistemáticamente a tener una Policía Comunal pero colabora con un Centro de Monitoreo y gastos de patrullaje… ¿por qué la dirigencia no deja de manipular una problemática social grave, como viven Las Tunitas y otras partes de Tandil? Parece imposible que un grupo de vecinos rechace la instalación de un Destacamento. Excepto que la Policía no sea confiable, la esquina de la discordia sea una de las paradas que tiene “dueños” en el barrio, la droga sea a esta altura un problema que se ha desbordado, la inseguridad esté a la orden del día y algunos vecinos se estén armando para la resistencia. Entonces, en Las Tunitas asistiremos a la llamada conurbanización. Es cuando en lugar de urbanizar por una mejor calidad de vida, la gestión y la política se vuelven tan mezquinas, perversas e indiferentes que cuando debían actuar, ni siquiera tenían preparado el guión. Sabemos que en los barrios más humildes, entre la mayoría de gente honesta y trabajadora, suelen camuflarse delincuentes y traficantes, que le hacen tanto daño a la sociedad. Son los que suelen ganar territorio mientras la política discute sobre qué se debe hacer y a quién le corresponde. Algunas veces se acusan de entrometerse y otras de no comprometerse. Por culpa del otro, nadie gana y pierden todos.
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