La Unicen puede aportar calificados investigadores
La impotencia nacida de no poder hacer nada cuando hay tanto para dar no alcanza, son su natural fastidio, a torcerle el brazo a tanta capacidad profesional. Sí, el ambiente en la llamada “Chacra” no es el mejor frente al desigual avance del virus astuto de la gripe A, pero el optimismo en el futuro inmediato da especial energía a la actividad del plantel de investigadores del Laboratorio de Virología, dependiente de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional del Centro.
Cabales partícipes de la preocupación vestida de psicosis que domina a nuestra sociedad toda, los profesionales encabezados por el doctor Eduardo Esteban coinciden con su rasante expresión: “Estamos capacitados y no podemos hacer nada ahora; no hay un nivel adecuado de infraestructura”.
La consulta dirigida al experimentado investigador, titular del Laboratorio instalado en el paraje Boliche de Noli desde el ´79, fue contundente frente al rumor circulante que el análisis de los hisopados de enfermos que deben enviarse al Instituto Malbrán, con la dilatada espera en el diagnóstico que del colapso causado por los múltiples pedidos se desprende, podría hacerse en los laboratorios de la Unicen.
“No podemos colaborar actualmente con la actividad sanitaria que sigue en Tandil los casos sospechosos de neumonía indefinida no por que no queramos, sino porque no tenemos, acá ni en el Campus, cómo trabajar”, resumió Esteban.
Dos de los integrantes del equipo de Virología, Sandra Pérez y Guillermina Docini “son las investigadoras más involucradas en diagnósticos de virus humanos”, acotó el Director.
“A fines del 2006 empecé a trabajar en el CBC en la rama de desarrollo de vacunas de la institución. Básicamente investigué sobre las muestras de gripe aviar en humanos que llegaban de todo el mundo, también sobre influencia canina, equina y algo de influenza aviar”, citó la doctora Sandra Pérez, profesional de la Unicen capacitada en Nebraska y con postgrado en gripe aviar en Atlanta, centro especializado también de Norteamérica.
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“En gripe aviar trabajé en condiciones de bioseguridad 3 y con el resto en nivel 2. Más que nada mi experiencia es en investigación, trabajando con anticuerpos monoclonales contra el virus de la gripe aviar y en líneas celulares para el desarrollo de vacunas con huevos embrionados para el cultivo de algunos virus. Hacíamos, también secuenciación de los casos que llegaban de todo el mundo durante un año y medio”.
“¿Si puedo colaborar con la actividad que se realiza en Tandil? Considero que puedo colaborar en lo que haga falta. Obviamente, habría necesidad de un entrenamiento en los protocolos sanitarios que se están usando en el país para el diagnóstico de este virus H1N1, para hacer lo mismo que el resto de los laboratorios que están trabajando en red”.
“Creo ? acotó — que cualquier otro miembro de nuestro Laboratorio o de la Universidad está en condiciones de colaborar en este momento”.
“Tenemos recursos humanos y elementos que son necesarios, pero no contamos con infraestructura edilicia. Todavía no tenemos en el Campus el edificio por el que hemos estado peleando durante 10 para poder hacer este tipo de trabajo en una situación de emergencia como la actual”, terció el doctor Esteban.
NUEVO APARATO
La doctora Guillermina Dolcini, a su vez, se refirió el equipo de PCR recientemente instalado en la “Chacra” y que es el que se requiere para hacer la parte de diagnóstico.
Graduada de Ciencias Veterinarias en Tandil trabajó en investigación y luego estuvo en Francia pesquisando en el otro retrovirus, el HIV, y volvió 10 años más tarde a la Facultad.
“Seguimos peleando, igual que antes de mi viaje, para obtener la infraestructura necesaria para poder trabajar con algunos de los virus de los cuales pudiéramos dar una respuesta inmediata a la comunidad, como en este caso”, enfatizó Dolcini.
“Para trabajar con muestras humanas es imprescindible otra infraestructura, porque internacionalmente se exigen otras normas y la base edilicia consiste en contar con un laboratorio de Bioseguridad tipos 2 y 3, los que necesitan presión negativa para no tener ningún escape hacia el ambiente de cualquier patógeno peligroso”.
“Sólo así podríamos procesar las muestras humanas contaminadas. En el país hay muy pocos laboratorios de estas características. El del Instituto Malbrán es uno de ellos, igual que el del Senasa”, añadió la investigadora.
MUDANZA AL CAMPUS
“Tenemos recursos humanos y equipamiento de primera línea ? sumó el doctor Esteban ? pero últimamente optamos por instalar en el Campus estos equipos, esto es a 10 kilómetros de distancia de donde estamos”.
“Si bien nuestro Laboratorio de Virología tiene miras a esa distancia ? agregó Dolcini ? en el Campus hay ya ciertas instalaciones que algún día podrían adaptarse, sin embargo tendríamos que ponernos muy de acuerdo con el resto de la gente de nuestra institución para poder bloquear la circulación en esa área ante una emergencia. Recién así el Malbrán nos autorizaría a usar esas instalaciones”.
“Una situación de emergencia impone que se haga todo lo que es posible hacerse como uno puede hacerlo, pero a tal situación de necesidad sanitaria no hemos llegado todavía”, subrayó Esteban.
“Creo que siempre tenemos que pensar hacia delante. La necesidad de tener este tipo de infraestructura en distintos puntos del país la visualizamos hace una década para cuando surgiera esta clase de emergencia”, memoró el Director.
“Sólo así podríamos responder con eficacia; lamentablemente vivimos en la improvisación”, sentenció con referencia a un déficit que es sello nacional.
EDIFICIO EN MARCHA
No todo es tormentoso en el horizonte universitario. “Hemos conseguido recursos de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Técnica para que sean aplicados a la construcción de un edificio específico en nuestro Campus”.
“Esos recursos no serán suficientes ? reconoció ? no obstante, según nos ha dicho el Rector, dichos recursos van a ser completados con fondos de la institución. Como parte de la infraestructura ya está construida, es esperable que en un futuro inmediato podamos tener el edificio adecuado y así poder responder plenamente a la demanda social haciendo el tipo de trabajo necesario”.
LA NUEVA APARATOLOGIA
Por su parte, la investigadora Carolina Ceriani, también miembro del plantel de Virología igual que Victoria Juliarena y Silvina Gutiérrez, expresó en cuanto a la nueva aparatología lograda que \\”al equipo lo compramos con un subsidio de la Agencia para hacer PCR (técnica de gran amplificación del gel de un virus) en tiempo real\\”.
“Tuvimos un curso de capacitación intensivo para poder utilizarlo. En el caso de la Influenza lo que se hace con él es amplificar determinados geles que nos dirán, en primer lugar si es A, y si dentro de la categoría porcinas es del H1N1 que está causando la epidemia en nuestro país”.
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