La Usina aconseja renovar el sistema eléctrico del Hospital para prevenir fallas y accidentes
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La Usina de Tandil desarrolló un proyecto para renovar la alimentación eléctrica, renovar el sistema del edificio e incorporar un nuevo generador en el Hospital Municipal Ramón Santamarina. La inversión fue estimada en 5,2 millones de pesos más IVA y el presidente del directorio Matías Civale le entregó la carpeta a concejales del Frente Para la Victoria para que gestionen ante el Gobierno nacional.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl proyecto técnico, que incluye un presupuesto, fue realizado por el adjunto de la gerencia técnica de la empresa de economía mixta, ingeniero Fabricio Stampone. Comprende un centro de transformación de energía con las obras correspondientes valuado en 2.448.743 pesos; la adecuación de tableros seccionales, protecciones y cableados por 324.400 pesos y un generador de 800 KVA (kilovoltiamperio) diesel más la platea de hormigón y cableado por 2.433.794 pesos, con un total de 5.206.937 pesos más IVA.
En principio, el profesional planteó la necesidad de avanzar con estas obras para asegurar el suministro de energía en el centro de salud, reducir los riesgos de accidentes, minimizar las interrupciones del servicio y fallas no deseadas, y brindar un suministro adecuado y seguro tanto para los pacientes, el personal y el público como para la aparatología.
El diagnóstico
El ingeniero realizó un exhaustivo relevamiento en los distintos sectores del centenario edificio. En principio, determinó que hoy el Hospital toma energía de baja tensión de tres subestaciones eléctricas. En contraposición, propuso crear una nueva de 800 KVA para alimentar a todo el polo sanitario ubicado en la zona de Alem, Paz, Uriburu y Pellegrini.
Siguiendo con el diagnóstico, describió que la mayoría del consumo de energía del centro asistencial se concentra en un tablero de baja tensión ubicado en el subsuelo del edificio, que “se encuentra en regular estado, como así también sus protecciones y conductores”.
En ese mismo espacio del subsuelo hay “un antiguo generador dado de baja por roturas irreparables, además de haber quedado obsoleto el compresor de oxígeno que se utiliza sólo en caso de falla de la instalación principal y recinto de bombas”.
Desde ese lugar se distribuyen 27 circuitos eléctricos para el enorme edificio. “Se pudo comprobar que varios circuitos se encuentran aguas abajo, conectados a más de un sector, e incluso hay varios que no se puede identificar realmente qué alimentan”, remarcó.
En general, el profesional detectó distintos problemas como que en determinadas ocasiones el ascensor camillero y el transversal arrancan al mismo tiempo y ocasionan perturbaciones en el Hospital; cableados en mal estado y otros que no pudo verificar; falta de protección o situaciones precarias en los tableros.
Por otra parte, Stampone describió que “el grupo electrógeno existente de 250 KVA no soporta el total de la demanda del Hospital, por lo que se brinda soporte en caso de emergencia eléctrica sólo a áreas críticas y a un solo ascensor”. Sumado a esto, afirmó que “no se verificó la existencia de luces de emergencia en ningún lugar del Hospital”.
El proyecto
Luego del detallado panorama, el ingeniero realizó un proyecto que incorporó a la memoria descriptiva. En principio, planteó instalar en el subsuelo una nueva subestación transformadora de 800 KVA de potencia. El primer paso es acondicionar el lugar, retirar el generador en desuso, tapar fosos y quitar un viejo tanque de caldera, además de otras instalaciones que no tengan un fin específico. Además, recomendó no utilizar ese recinto para acumular equipos viejos o basura, porque interrumpen el paso en caso de una emergencia.
Por otro lado, propuso cambiar el actual generador que si bien es prácticamente nuevo (no funciona), no posee suficiente potencia para alimentar todas las instalaciones del Hospital.
Sumado a esto, diseñó instalaciones en media y baja tensión con medidas de seguridad que eviten accidentes y que prevengan fallas. En este sentido, la iniciativa tiene en cuenta un tratamiento especial para las áreas críticas que son neonatología, quirófanos y terapia, guardia, ascensor camillero y bomba de carga de oxígeno, espacios que no admiten un corte del suministro debido a que resulta indispensable el uso de la energía eléctrica para la atención de las personas que en ellos se recuperan o la provisión de insumos como gases.
“Respecto a los circuitos, en base a lo relevado, se propone el recambio del cableado para algunos y en su mayoría cambio de tableros de protección, secundarios y protecciones”, indicó en su informe y agregó que también aconseja la colocación de 65 equipos de emergencia autónomos de led en todos los sectores.
Para finalizar, el ingeniero Stampone destacó que “se debe tener en cuenta que al no poder definir estado y traza de algunos circuitos, podría ser necesario en un futuro próximo su reemplazo, cuestión que demandaría una inversión adicional”.
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