La UTA acató la decisión del Ministerio de Trabajo y levantó el paro de ómnibus
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailMás de 250 mil pasajeros seguían hasta ayer varados en terminales de transporte de todo el país, al cumplirse el quinto día del paro de choferes de larga distancia, en medio de advertencias de despidos masivos y amenazas del gobierno de sancionar a empresas y quitar la personería gremial a la UTA.
Tras una reunión en el Ministerio de Trabajo, los empresarios de la cámara de micros anunciaron que no hubo acuerdo y que "el paro sigue", y advirtieron sobre la posibilidad de despedir entre 12 y 15 mil choferes, según advirtió Mario Verdaguer, titular de la Cámara Empresaria de Larga Distancia (Celadi), a la salida de la reunión en la cartera laboral. Sentencia que luego a la medianoche fue revertida.
La cartera laboral había convocado a un encuentro de los empresarios y a la Unión Tranviarios Automotor (UTA).
Los pasajeros que quedaron varados en la terminal de micros de Capital cortaron la avenida Antártida Argentina y denunciaron el "abuso" de remiseros y taxistas que cobran precios exorbitantes para trasladarlos.
Denunciaron "avivadas" de remiseros y otros transportes que les piden altas sumas de dinero para llevarlos a esos destinos que tienen pendientes.
Por otro lado, se quejaron porque desde la empresa dueña de la terminal les repartió "comida en mal estado".
El gobierno aplicó sanciones a más de 500 empresas por no cumplir con el servicio y el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, cuestionó la continuidad del paro, al señalar que "sectores sindicales y empresarios toman de rehenes a los pasajeros para volver al sistema de subsidios".
"Hay un solo motivo por el que no se levanta el paro", dijo el funcionario y, según un comunicado, señaló que "es porque existe "complicidad de algunos sectores sindicales con empresarios para volver al sistema de subsidios".
"La respuesta fue que no hay dinero para subsidios, que hay una política de desarme de subsidios", consideró el titular de la CELADI.
El ministro de Trabajo, Carlos Tomada, recibió a la UTA y a los empresarios en un encuentro en el que también participaron el titular de la Secretaría de Transporte de la Nación, Alejandro Ramos, y su segundo, Edgardo Colombini, sin acordarse una solución al conflicto.
El paro afectó a más de 250 mil pasajeros en todo el país, incluyendo el servicio internacional, afectando a los que necesitan trasladarse hacia los países limítrofes.
Antes del encuentro, el gobierno había acusado a la patronal de llevar a cabo un lock out, al rechazar un aumento salarial del 23 por ciento para los choferes, según lo decidieron las autoridades el fin de semana.
Tomada, atribuyó el rechazo al aumento salarial de la Celadi a que este sector patronal pretende que les sean restituidos los subsidios que antes otorgaba el Estado.
"Esto es algo injustificable, exagerado por decir poco. Es un lock out patronal, sobre todo cuando termina esto en la idea de volver al sistema de subsidios, pero se los hemos dicho en las sucesivas reuniones: se terminó el tiempo de los subsidios en el transporte de larga distancia", dijo Tomada en declaraciones a la radio Vorterix.
El ministro había advertido antes de las reuniones que se tomarían "todas las medidas necesarias para salvaguardar los derechos de los usuarios".
"Desde sanciones económicas, hasta pedirle a la justicia que quite la personería (al sindicato UTA de 22.000 choferes) o en el caso de las empresas cancelar la concesión", sostuvo Tomada.
La enorme estación terminal de autobuses en el norte de la capital, con 75 plataformas, lució prácticamente desolada este lunes, con solo algunos pasajeros que siguen en el lugar por no tener dinero para pagar un alojamiento, la mayoría paraguayos y bolivianos.
Las autoridades de Salud dispusieron la instalación de una unidad sanitaria móvil con médicos clínicos y pediatras para atender las necesidades de los pasajeros que quedaron varados.
También se dispuso en el lugar una ambulancia de alta complejidad, ante la necesidad de eventuales traslados de pacientes a hospitales de la Ciudad de Buenos Aires.
El movimiento en la terminal de autobuses, la m s importante de Argentina, es de unos 2.000 servicios diarios (llegadas y partidas) en temporada alta y alrededor de 1.400 en temporada baja con viajes que cubren todo el país, así como también hacia Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, las naciones limítrofes.
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