La venta de paquetes turísticos disminuyó y registró un importante incremento de precios
Pablo Vallarino, el responsable de la sucursal de Buquebus en Tandil, explicó que “desde el momento en que se llevó adelante la devaluación se sintió mucho, se estancó el mercado y recién ahora se está comenzando a ver un poco de movimiento, pero va realmente muy lento”.
“El incremento de precios para nosotros es directo, los productos que vendemos están atados un ciento por ciento a la cotización del dólar. La variación en el tipo de cambio nos afecta en todos los productos, inclusive muchos dentro de Argentina, sobre todo lo que es hotelería, que también tienen sus valores atados al dólar, principalmente en algunos destinos del sur”, señaló.
A su vez, indicó que en los paquetes al exterior el aumento impacta en forma inmediata y en todos los destinos dentro del país que son en micro también por la suba del precio del combustible.
Además, “en muchos casos los hoteleros ya desde hace algunos meses por la continua devaluación del peso habían ajustado sus tarifas al precio del dólar, entonces todo se vio modificado”.
“Ya veníamos con un incremento bastante importante del 15 por ciento a partir de los primeros días de diciembre y esto sumamos a un 30 por ciento de devaluación que hubo este año, entonces los precios subieron casi un 45 por ciento desde noviembre hasta la fecha”, afirmó.
Y agregó que “el efecto inmediato fue una disminución de las ventas, pero no sabemos cómo va a seguir el mercado. Nuestra actividad es muy sensible al resultado de otras. Si el comercio mejora, si el campo va bien y el resto de los sectores también, eso decanta en que la gente quiera consumir viajes”.
Viajes
cancelados
Por otro lado, esta situación trajo aparejada la cancelación de algunas vacaciones que estaban programadas. “El que tenía planificado un viaje y había hecho dentro de su cabeza un esquema de valores, en muchos casos ha cancelado cuando vio el salto que han pegado los precios”, sostuvo.
Y consideró que “hoy por hoy estamos en un pequeño stand by, vemos que definitivamente los valores han subido bastante y por ejemplo Visa ha bajado el convenio de 12 cuotas sin interés a 6 cuotas. Buquebus mantiene la línea de créditos en 12 cuotas, con un interés, pero lo mantienen”.
Un shock
económico
Por su lado, Juan Carlos Tangorra, de Turismo Serrano, manifestó que “siempre que ocurren este tipo de cosas hay una etapa en la cual la demanda se retrae, lo cual es lógico. Ahora medianamente se está intentando normalizar un poco la situación, pero esto por supuesto que va a afectar a los viajes, sobre todo internacionales. De a poco se va a ir normalizando luego del shock económico que retrajo al demanda, igual a la gente la va a afectar, sin duda”.
“Este tipo de situaciones tienen que servir para que la República Argentina lo pueda aprovechar, pero históricamente nunca supo hacerlo. La realidad es que los costos internos del suelo argentino son mucho más altos que los del exterior, entonces no va a pasar mucho tiempo para que Brasil se vuelva a equiparar con nuestro país. Lamentablemente, es lo que pasa, no hay conciencia de los hoteleros en Argentina”, reflexionó.
Por otra parte, explicó que “la temporada alta se inicia a partir del 20 de diciembre al 20 de febrero y ya se negocia en agosto o en septiembre, pero en ese momento no se sabía lo que iba a pasar después. Entonces el 2 de diciembre vino un aumento del 15 por ciento y después vino el sorpresivo incremento del dólar, todo eso fue un combo que los operadores nunca tuvieron en cuenta porque no lo sabían. Compraron muchas butacas dentro de un avión y en vez de vender 100, vendieron 50. Las otras butacas ya las compraron así que las tienen que vender, entonces aparecen oportunidades para lo que queda de la temporada”.
Y opinó que “yo estimo que van a empezar a bajar algunos valores. Uruguay tenía valores muy altos y ahora los está bajando. Igual ya es tarde, la temporada ya terminó. Va a ser un buen año para quien esté expectante y tenga pensando viajar”.
Una tensa
calma
Por otro lado, Tangorra analizó que el sector turístico fue “la única actividad que, en el peor momento de ese cambio del dólar, tenía cotización. Cuando todas las demás actividades llegaron hasta a cerrar, turismo tenía cotización y se podía vender, entonces tenemos que sentirnos más que contentos”.
En cuanto a la situación con tarjetas de crédito, evaluó que se encuentran en una “tensa calma, en cualquier momento se corta. Ya hay algunos bancos que estaban a 6 cuotas y lo cortaron a 3; otros que directamente levantaron las propuestas; en algunos se pagaba con interés y van a subir las tasas”.
“Si cortan las tarjetas de crédito va a haber una merma importante, porque casi el 90 por ciento paga de ese modo. Pero por el momento no se ha cortado”, concluyó. u
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