La víctima de un robo propuso un mayor compromiso ciudadano con la seguridad
El caso fue informado a El Eco de Tandil por Pablo Martín del Río, quien indicó que sufrió “un hecho que le puede pasar a cualquier vecino de la ciudad”.
Relató que vive con una hermana y que está convaleciente tras un accidente.
“Había viajado a La Plata y regresé el domingo a las 19. Un cuñado que me fue a buscar a la Terminal me informó que habían violentado la casa y nos llevaron objetos de valor”, añadió.
La víctima aclaró que “no es tanto eso lo que nos preocupa sino el daño moral que nos hicieron y la violación psicológica”.
Del Río explicó que en esa casa vive su sobrina de nueve años y explicó que “me acongojó mucho que le llevaran la mochila del colegio, que le robaran la bicicleta, además de mi notebook y la de mi hermana”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLlamó a “tener un alerta y a lograr algún recurso para prevenir estos hechos, que no maten más a los abuelos, que no haya tantos robos y violencia”.
Del Río afirmó que “Tandil está muy desamparada atrás de la Ruta 226. Es como un Tandil olvidado, no es tan soñado como se muestra”.
Consultado acerca del accionar policial, el damnificado indicó que “no estoy disconforme, sino que estoy muy agradecido al personal de la Seccional Tercera que brindó apoyo y nos contuvo”.
Añadió que “no podemos justificar y culpar a la policía, sino que esto es un compromiso entre todos. Necesitamos educarnos como sociedad para tener una mejor calidad de vida, incluyendo a todos: de la 226 para atrás, Movediza, Palermo, Las Tunitas, etc.”.
Más adelante agregó que “gracias a Dios no nos mataron a su perrita, ya que hoy en día destrozan todo. Esa perrita es todo para ella, porque hace tres años falleció su papá y la única contención es esa mascota que le regaló su mamá”.
Si bien los ladrones “se llevaron una gran cantidad de cosas de valor, como dos computadoras y un LCD que lo compré con mucho sacrificio, no me interesa tanto lo material, sino que nos sentimos violados”.
Por eso planteó que “nos tenemos que unir para tratar de evitar esta situación. Si se dispara una alarma tratar de avisar, por más que uno diga que se dispara siempre. Tenemos que aprender a cuidarnos entre todos”.
Casas marcadas
Agregó que “en otros casos ponen papelitos en la cerradura para ver si entra alguna llave en el cerrojo y saber si la casa está sola; o tiran cascotes para ver si hay perros o si hay gente en la vivienda”.
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