La víctima del asalto a un local se siente desprotegida
La mujer destacó la violencia verbal del dúo, en tanto que coincidió con las declaraciones realizadas por su suegra a poco del hecho en el sentido de que en un principio no pensaron que se trataba de delincuentes.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailPor otra parte, se mostró indignada porque en la estratégica zona de la avenida Buzón no hay cámaras de seguridad para la protección ciudadana.
“Estaba junto a mi marido y mi suegra atendiendo tranquilamente y en un momento se retiraron los clientes. En ese instante entraron tres personas, que creo que estaban afuera esperando”, dijo Irma Carballo.
La mujer acotó que “uno quedó en la puerta haciendo campana”, en tanto que “uno de los que entró sería de entre 18 y 21 años, mientras que el que dirigía el robo era una persona de entre 38 y 40 años de edad”.
El coordinador de la acción fue descripto como alguien “que parecía un señor bien, es decir un cliente más de los que vienen al negocio. Venía muy seguro y dirigió las cosas. Me llamó la atención de que era un hombre grande”, acotó.
El trío actuó “a cara descubierta, manejándose como que ya supieran” el movimiento interno del local.
Violentas amenazas
Tras describir que “me pusieron primero contra el mostrador y nos encerraron en el baño. Se llevaron la caja completa y salieron, con violentas amenazas cuando estábamos en el baño, que no nos moviéramos ni tocáramos nada. Lo amenazaron a mi marido y le robaron el teléfono”.
El grado de amedrentamiento era tal que en determinado momento “dijeron que no tenían problemas si teníamos hijos, que nos iban a matar igual porque no tenían drama de nada”, acotó la damnificada.
Otro elemento llamativo es que tras el atraco “se fueron como si nada”, tras lograr un botín cercano a los 6.000 pesos.
“¿Dónde estaba la policía?”
Tras destacar que “es la tercera vez que nos asaltan y no hay nadie detenido, ni está el caso esclarecido, este caso ni nada”, la mujer afirmó: “Quiero saber dónde estaba la policía”.
La bronca de la damnificada se incrementó al enterarse de que “acá en Buzón no hay ninguna cámara, ni tenemos botón antipánico. Acá nos roban y no pasa nada”.
Por ello reclamó públicamente “alguna solución”, sin dejar pasar que “del Municipio no vino nadie”.
“Nos sentimos solísimos y lo que dijeron no es lo que pasó. Acá la inseguridad es completa”, se quejó.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios