La viuda del trabajador de recolección fallecido dijo que quedó a la deriva tras la tragedia
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En un desgarrador testimonio, Gladys Bruzzone, la viuda del recolector que falleció mientras trabajaba el 8 de abril del año pasado, contó cómo el Municipio dejó a su familia “a la deriva” tras el luctuoso accidente. Reclamó el pago de la pensión que le corresponde y lamentó que “Matías quedó en el olvido para ellos, para nosotros no”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailA poco de cumplirse un año de la tragedia, nunca recibieron contención psicológica y sus hijos muchas veces pasan necesidades por no contar con el dinero que les corresponde. “El padre trabajaba todo el día para que no les faltara nada”, recalcó.
Cabe recordar que Matías Martínez, de 37 años, falleció el 8 de abril del año pasado cuando se encontraba cumpliendo el recorrido en el barrio La Movediza, en la intersección de Paseo de los Abuelos y Piccirilli. El accidente sucedió cuando el chofer hizo marcha atrás con el camión y sin querer arrolló a su compañero que sufrió gravísimas heridas que le ocasionaron la muerte.
La pensión
En diálogo con El Eco de Tandil, Gladys Bruzzone explicó que tras el fallecimiento de su esposo viene reclamando el pago de la pensión que le corresponde a su familia pero hasta el momento no han recibido absolutamente nada.
“La reclamé, hice todos los papeles y hablé con (el director de Recursos Humanos) Mauricio Baldovino, que me dijo que en octubre había llegado, pero me dijo que va a tardar tres meses más y no me da respuestas. Yo sigo sin nada”, manifestó.
Y expuso que “dice que tienen duda de la dirección de los chicos, pero hace 17 años que vivo en Tandil”.
“En su momento Claudio Fuentes, el director del Servicios, me prometió que me iban a dar el sueldo básico de mi marido hasta que saliera la pensión y quedó en la nada. Matías quedó en la nada”, lamentó.
“No quiero que me regalen nada”
La mujer resaltó que “para mí no reclamo nada, es para mis hijos, porque el más grande tiene 16 y la más chiquita 3. El padre trabajaba todo el día para que no les faltara nada. No faltaba ni un día a su trabajo”.
“No quiero que me regalen nada, reclamo lo que es de mis hijos. Lo judicial lo veremos el día del juicio, mientras tanto quiero mi pensión, que se haga cargo de mi familia el Municipio porque yo estoy sola con mis cinco hijos”, subrayó.
Y expuso que “sigue pasando el tiempo” y “va a llegar pleno invierno, vivo en el barrio La Movediza y nosotros no tenemos gas natural. El año pasado me iba a las 5 de la mañana a la planta a buscar una garrafa para que mis hijos no tuvieran frío y si no reclamo lo que corresponde va a llegar el invierno, mis hijos se van a morir de frío y es la época en la que necesitan estar mejor alimentados”.
“No puedo esperar más”
“No puedo esperar más”, admitió, y sostuvo que “no sé qué quieren tapar, las causas de la muerte de mi marido las veremos en el juicio, está en manos de mi abogado Osvaldo Zarini, él tiene la causa, pero mientras tanto pido la pensión, que es lo que corresponde”.
En tanto, sostuvo que el sindicato “nunca se hizo cargo tampoco, mi marido falleció el 8 de abril, y en julio uno de los nenes tuvo un accidente, fui al Hospital y me encontré con que ninguno de mis hijos tiene obra social, que hacía tres meses que me la habían sacado, así que ni bien él falleció quedé a la deriva y arreglátela como puedas”.
Las dudas sobre el accidente
En tanto, sostuvo que sobre el accidente hay “muchas dudas” y “muchas versiones” porque “el señor Fuentes dio la orden de tapar todas las huellas el día del accidente, los peritajes no los hicieron porque Fuentes llamó por handy a todos sus empleados y tapó con palas las huellas”.
En ese sentido, resaltó que su esposo, que trabajaba arriba de un camión “hacía 16 años, con lluvia, heladas y nunca vino ni siquiera con un rayón”, con lo cual puso en duda que se haya resbalado como dijeron.
Y aseguró que su marido era “excelente persona, excelente trabajador, excelente papá, excelente todo”.
Asimismo, denunció que “los camiones siguen haciendo marcha atrás en el barrio La Movediza y en cualquier barrio, acá en el centro estaban los chicos tomando cerveza en el camión a las 11 y eso no lo ve nadie”. “No hay control de nada porque el camión en el que andaba mi marido no tenía seguro, no tenía la chicharra que hacía marcha atrás, que en ese momento mi marido se podría haber dado cuenta del ruido del camión. Los choferes a la noche andan tomando alcohol, porque lo he visto yo, a la mañana también”, denunció.
Las horas extras
Cuestionó que los recolectores hagan tantas horas extras ya que “entiendo que está dura la mano porque el sueldo no alcanza pero no podés matar a una persona de tantas horas trabajando, llega un momento que el cuerpo no les da. Así pasó el accidente de mi marido, él venía haciendo gran cantidad de horas extras”.
Frente a ese panorama se preguntó: “Qué esperan, ¿otra muerte más? Puede ser un compañero de mi marido, un peatón, y los camiones no respetan nada, siguen haciendo marcha atrás como el día del accidente de mi marido”.
“Ese día el chofer del camión hizo marcha atrás y según los testigos mi marido estaba agachado atrás. El chofer iba hablando por teléfono, son las versiones que yo tengo por lo que contaron los vecinos ese día”, afirmó.
Ya explicó que “después salió la versión de que mi marido se resbaló, otros dijeron que él se mató porque se había separado de mí y es mentira, porque peleas como pareja todos tenemos pero él jamás iba a abandonar la familia porque vivía trabajando para sus hijos”. U
“Hasta el día de hoy mis hijos siguen esperando que su papá baje de un camión”
Por otra parte, Gladys Bruzzone contó lo difícil que le está resultando atravesar esta dura situación con sus cinco pequeños hijos.
Recordó que luego de la tragedia enviaron “gente del Municipio” a verla. “Mucha gente con autos de alta gama paró en mi casa. Una sola vez me ofrecieron apoyo psicológico, una sola vez fueron a mi casa y nunca más”, aseguró.
El día del accidente a las 2 terminaron de cenar con unos amigos y a las 11 “me avisaron que mi marido había fallecido, fue un golpe muy duro para mis hijos”.
“Siguen esperando a su papá”
“Hasta el día de hoy siguen esperando que su papá baje de un camión”, expresó sin poder contener el dolor.
Y manifestó no entender por qué “el Intendente no le paga un sueldo digno a los chicos, entonces no se tienen que matar arriba de un camión para tener un sueldo para mantener a la familia”.
“Mi marido vivía haciendo horas extras para que a nosotros no nos faltara nada. El amaba estar arriba del camión, le gustaba su trabajo. Siempre dijo que él iba a morir arriba de un camión”, manifestó.
Y sostuvo que “se levantaba a las 4 y si se le rompía la bicicleta caminaba hasta Buxton, ni un día faltó a su trabajo. El día del velorio se llenaron la boca hablando de Matías, pero Matías quedó en el olvido para ellos, para nosotros no”.
“Quiero que mis hijos tengan una vida digna como la que tenían, tienen un dolor tan grande que a veces no lo aguantan. Hay días que tenés que escucharlos llorar y preguntar dónde está el padre. Es muy triste que lo sigan esperando en la mesa para comer todos los días”, expresó.
Y afirmó que “soy el pilar de ellos ahora, cuando los escucho llorar me levanto a la madrugada y me pongo a charlar con ellos. El que tiene 13 años sabe que el papá falleció pero no pregunta nada, no quiere hablar. Yo me pregunto qué va a ser el día de mañana de él si sigue sin expresar lo que el pasa”.
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