Lágrimas de despedida
El asesor entró con cara de poseído al despacho del Intendente.
-Jefe, jefe, tengo dos noticias para darle: una muy buena, sensacional, extraordinaria y otra que no me animo a decirle.
-Bueno, dígame, la buena.
-Alfredo Leuco, ¿lo tiene?, el periodista, escribió un editorial en el que considera que usted se tiene que hacer cargo del partido.
-Qué notición me da… Y este muchacho Laco, Mauco…
-Leuco.
-Ese mismo. ¿Dónde escribe?
-En La Nación, en Perfil, está en Radio Continental. La corpo, jefe. Juega en primera jefe.
-Fenómeno, hágame acordar que lo lea a este hombre. ¿Sauco, me dijo?
-Leuco, jefe.
-Ese, ese… Ahora dígame la mala.
-Justamente, vio que él dice que se tiene que hacer cargo del partido.
-Sí, sí.
-El partido del que habla es el radicalismo.
Y es así nomás. La noticia, que causó furor en el Ejecutivo tandilense, pone de manifiesto el estado comatoso en que se encuentra hoy por hoy la UCR.
El centenario partido superó el suicidio de su fundador, Leandro N. Alem, los derrocamientos de Yrigoyen e lllia, los eternos subcampeonatos de Balbín, la entrega anticipada del poder de Alfonsín, el helicóptero de De la Rúa, los pollos de Mazorín, la candidatura de Massaccesi, la alianza con De Narváez. Pero de ahí a proponerle la conducción a Miguel Angel, es demasiado. Evidentemente, hay grandes intereses para que el radicalismo desaparezca.
Y hablando de extinciones, momentos de hondo dramatismo se vivieron en la última sesión del Concejo Deliberante local, ya que la mitad de sus integrantes finalizó su mandato.
Uno a uno, fueron nombrados los concejales que cumplieron con su noble tarea de representar a la ciudadanía: Facundo Ledesma, María Elisa Bedascarrasbure, Juan López, María Delia Varela. Nombres que permanecerán imborrables en la memoria de su pueblo. ¿Quiénes? Repetimos a fin de que se tome nota: Ledesma, Bedascarrasbure, López, Varela. Anoten.
Otro de los que se despidió es el representante del Frente para la Victoria, Carlos Calvi. La oportunidad fue propicia, además, para la respectiva presentación a sus colegas, muchos de los cuales no lo habían visto en su vida.
Pero sin duda, el momento cúlmine de la noche, fue cuando se le brindó la despedida a Hugo Escribano, el patriarca de concejales. Cuatro mandatos consecutivos cumplió el edil radical ¡Dieciséis años! Y después dicen que Tandil suele ser ingrato con su dirigencia política.
En sus palabras de despedida, el Hugo hizo los agradecimientos de rigor y formalizó una promesa que por un instante heló la sangre de sus colegas radicales:
-Ahora me voy -dijo-, pero…
En ese momento se hizo un silencio atroz, monumental.
Un "¡¡¡no!!!" descarnado se escuchó de abajo, del despacho de Miguel Angel, que esperaba lo peor.
Sin embargo, el veterano edil, completó la frase: "me voy, pero voy a seguir militando", aseguró ante el alivio de los correligionarios que aplaudieron hasta enrojecerse las palmas.
Por último, un detalle que no debemos dejar pasar por alto en honor a los más altos principios democráticos que nos guían.
Llamó poderosamente la atención que no haya habido ni siquiera una mención para con el concejal Néstor (que es Auza). Mal o bien, el ex rector, ex senador, ex candidato, fue elegido por el pueblo y merecía una despedida como el resto de sus colegas de los que se fueron.
¿Cómo que no se fue? ¿Dónde estuvo? ¡¡¡¿Sigue?!!!!
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