Las bibliotecas populares llevan cinco meses sin recibir el subsidio y su situación es crítica
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El presidente de la Biblioteca Sarmiento, Braian Urban, manifestó su preocupación por la situación que atraviesan las bibliotecas ante el importante atraso de cinco meses en el pago de los subsidios y cuestionó que “este año no hubo una sola política pública destinada a las bibliotecas por parte del Gobierno de la Provincia”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn diálogo con El Eco de Tandil, Urban trazó un escenario sumamente complejo por el cual atraviesan las bibliotecas populares desde el año pasado y explicó que a la fecha les están adeudando cinco meses de subsidio.
“No es un incumplimiento a un programa de Gobierno, sino a una ley. Por otro lado, hay una ley que fue sancionada en ambas cámaras de Provincia tanto en diputados como en senadores, que es la 14.777 que está sin reglamentar, que crea el nuevo sistema a nivel provincial”, indicó.
En tanto, expuso que la Provincia realizó en diciembre un pago a un porcentaje muy menor de bibliotecas pero “la gran mayoría no ingresamos dentro de ese pago y ahora nos dicen que empecemos a llamar para la semana que viene. Lo que pasa es que venimos arrastrando esta situación hace meses y nadie nos da respuestas”.
El rol social
Asimismo, afirmó que “ha sido un año con aumento de tarifas de servicios, aumentos considerables para la adquisición de material bibliográfico, lo mismo pasa con el aumento en cargas sociales, con los compromisos propios que tiene la biblioteca. En el caso nuestro hicimos un montón de actividades extras para poder obtener dinero, hicimos diferentes modalidades de socios”.
“El otro plano de debate que estamos planteando es cuál es el rol del Estado frente a la biblioteca pero sobre todo frente al acceso a la lectura, a las expresiones culturales. Eso es lo que también hay que discutir. La biblioteca tiene un rol central en el acceso a la lectura, a la cultura y la inclusión de los jóvenes”, argumentó.
Urban contó que a fines de diciembre participó en la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados donde se planteó el tema. “Tuvimos una buena recepción y pudimos poner estos temas en la agenda para discutir. Lamentablemente quedó justo con el cierre del año. Ahí se generó una instancia de diálogo con la dirigencia política, que nos estaba faltando eso. Están disociadas por un lado las bibliotecas que estamos haciendo actividades y por otro la dirigencia política”, manifestó.
Y recalcó que necesitan “más presencia de la dirigencia política con un tema que es central que es la cultura, los chicos, los adultos mayores. Es muy importante que nos encontremos la sociedad civil, con la dirigencia política, es necesario generar canales de diálogo, mesas de debate pero sobre todo que haya voluntad política frente a los recursos.
Si estamos discutiendo cómo hacer para pagar el gas, que tuvimos un aumento sideral, se hace muy difícil discutir otras cosas”.
La dificultad para salir adelante
Además, explicó que no pudieron acceder a los subsidios de gas y la luz la comparten con el club Unión y Progreso.
“No es solo luz y gas, el teléfono también nos aumentó mucho, internet y están los gastos propios que tiene una biblioteca. Nosotros hemos hecho muchas actividades, largamos una campaña de socios que es exitosa, pero es crítico el momento que están pasando las bibliotecas populares por este incumplimiento y también por falta de políticas públicas”, puntualizó.
Y añadió que “son dos planos del problema, el coyuntural y el estructural, hay que avanzar con los dos. Primero, el coyuntural que es urgente, de hecho recibí un llamado de una biblioteca de Las Heras que tuvo que cerrar, pasó lo mismo en Morón”.
“En nuestra biblioteca por ejemplo, no tenemos problema con el espacio pero hay otras que tienen que alquilar y sin presencia del Estado es muy difícil salir adelante”, señaló.
Y expuso que “se hace muy difícil afrontar los gastos, desde contadores, abogados, la rúbrica de un libro, los servicios, la papelería, todo aumentó con más de 40 por ciento de inflación. Pero una cuota social por estatuto no podés aumentarla cada dos meses como aumentan las cosas”.
Además, recalcó que “también hay que tener en claro lo situacional, para qué está uno, y cuál es su misión dentro de la institución, por hacerlo rentable podés cobrar una cuota de 500 pesos, pero no viene nadie y no cumplís el objeto social”.
“Nosotros tenemos claro que estamos en Villa Italia, que trabajamos con la gente del barrio y alrededores, está claro el camino. Viene un chico a hacer los deberes y no le podés decir ‘no me pagaste la cuota, no te doy un manual’”, explicó.
Y aseguró que “eso se hace en otro tipo de instituciones, nosotros no porque tenemos una clara vocación social”.
Ni una política pública
Urban cuestionó que “este año no hubo una sola política pública destinada a las bibliotecas por parte del Gobierno de la Provincia, eso marca un gran desinterés”.
En la última reunión de la Asociación de Bibliotecas “muchas instituciones manifestaron que atraviesan un momento muy complicado porque no tienen gran masa societaria, tienen otros ingresos, no tienen un barrio grande donde salir a buscar socios. No es sencillo eso, pero la situación es sumamente compleja”.
“Es un modelo de cohesión social que tiene más de cien años en la Argentina que incluye a la biblioteca pero también tiene otras organizaciones. Hoy está peligrando. Hay un deterioro de esa red de contención”, advirtió.
En cuanto a los argumentos del Gobierno provincial acerca del retraso de los fondos del subsidio, en un principio esgrimió que se debía a cuestiones de índole administrativa. “Eso puede tener un tiempo pero no seis meses, después argumentaron el problema era presupuestario por lo cual ellos unilateralmente decidieron que había que pagar tres meses juntos. Es decir que no se cumple con lo que establece la ley de que sea mensualmente, porque precisamente tiene que ver con el sostenimiento mensual de la biblioteca”.
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