Las Cavas, un encuentro cercano con la naturaleza
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Al principio, el lugar no fue adquirido para que se arme como algo comercial; sin embargo, una vez que comenzaron a llevar algunos animales y, ante la belleza del lugar, se decidió hacer algo turístico para que los visitantes puedan apreciar el paisaje y disfrutar del predio. Es así que poco a poco la granja fue creciendo y se convirtió en “Padre Nuestro”, nombre que tiene hoy el campo y que cuenta con 110 hectáreas.
Este espacio se trata de una zona recientemente determinada como área protegida, con una vista panorámica libre de edificación a 350 metros del nivel del mar. Además, el grupo de personas que está a cargo de su cuidado se define como amantes de la naturaleza, preservadores del medio ambiente y cuidadores de animales en situaciones de riesgo.
Paseando por la granja
Este circuito es para las personas que están interesadas en aprender sobre la granja y sus actividades donde se explican distintos datos sobre la estancia, la flora y fauna de la región, se realizan actividades agrícola-ganaderas, se visita a los animales tales como vacas, caballos, aves, alpacas, cabras, ñandúes, burros, caballos, conejos, entre otros y se culmina el recorrido con una degustación de tablas de fiambres y quesos artesanales.
La idea primordial de la granja es que todos los animales puedan convivir juntos sin problema; es así que la política del lugar es que estén sueltos por la estancia ya que todos están alimentados y cuidados para que no tengan hambre y que eso no genere una situación de agresión. En total son 110 hectáreas de las cuales alrededor de 30 son ocupadas por la granja.
Además tiene un fin educativo para el que trabajan mucho con escuelas y grupos específicos que están interesados en la temática; sin embargo hay muchas familias que lo eligen para pasar un agradable momento entre los animales a quienes se los puede tocar, darles de comer a los más grandes y los biberones a los más chicos e interactuar con ellos sin ningún tipo de problema ni peligro.
Es una opción donde el objetivo es la integración con el medio ambiente y su entorno relacionando diferentes contenidos y así poder tener un encuentro con la naturaleza.
Pero esta faceta educativa no queda solamente para los grupos o las familias sino que también se puede trasladar al festejo de un cumpleaños en las sierras donde los chicos realizan distintas actividades en la granja y en el quincho del predio.
Senderos y deportes de aventura
La historia de este lugar se remonta a la época de los picapedreros donde ocupaban el espacio en el que actualmente está la cantera que forma parte de Las Cavas.
Del otro lado de la granja y donde se realizan las caminatas y los deportes de aventura, se encuentra todo lo relacionado a estos hombres que dedicaban sus días a trabajar la piedra.
Es así que estas hectáreas están igual que aquellos tiempos ya que se ha dejado todo como en la época de los picapedreros. Sólo se sacaron algunas chapas para poder hacer las actividades pero quedó una casita derrumbada, pedazos de piedras de cuando hacían los adoquines, herramientas, sus utensilios de uso habitual y muchas armas que datan de aproximadamente 1904.
Y es en base a este territorio donde se realizan distintas actividades del tipo turismo aventura y donde proponen un senderismo que consta de una caminata por un sendero y donde se pueden apreciar diferentes panoramas de la ciudad, disfrutando así de una tarde diferente. La caminata tiene 3 kilómetros entre ida y vuelta donde se llega a un cerro que está a 350 metros sobre el nivel del mar. Desde ahí se sube y hay una vista panorámica donde no hay nada edificado sino que sólo se ve la ruta 74 y la 30.
Mientras se desarrolla la caminata, el guía explica temas como la densidad de la población y datos relevantes de la ciudad, la fundación de Tandil y el origen de su palabra, la flora y fauna de la zona, la historia y situación actual de las canteras y el Sistema Tandilia.
Además se pueden apreciar las vertientes de agua que están marcadas y que permite que los animales sigan bebiendo del mismo lugar que habían preparado en su época los picapedreros.
En este lugar es donde también se practica trekking, tirolesa y actividades con cuerdas con guías especialistas en cada uno de los deportes.
Sin dudas se trata de una opción distinta, divertida y educativa de pasar las vacaciones en Tandil y poder disfrutar con toda la familia de los beneficios que ofrece la ciudad.
Cómo llegar
Para acceder a Las Cavas hay que tomar la avenida Estrada la cual termina en la rotonda, de allí se debe seguir por el mismo camino pasando el acceso a “El Centinela” hasta llegar a una curva de 90 grados donde, antes de doblar, se ve la tranquera para ingresar al campo.
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