Las colectividades cierran su fiesta con música, colorido y un abrazo fraternal
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La Banda Municipal de Música tocó en la previa al inicio de la fiesta interpretando armoniosamente un repertorio de lo más variado de acuerdo a la ocasión. Antes de la presentación de las banderas, El Eco de Tandil hizo un recorrido por los distintos stands ubicados en el Salón de los Espejos y alrededor del gimnasio del Centro Cultural Universitario. Lo que notamos con agrado es que año a año las diferentes colectividades van esmerándose en la decoración de sus espacios, ofreciendo no solo renovación de la gastronomía sino de artículos, objetos de lindísima factura traídos desde los países de origen. Como de costumbre, en el escenario, los maestros de ceremonia María Inés Mazza y Claudio Andiarena, amenos y cálidos, se brindaron al público haciendo entretenida la fiesta.
La presentación de las banderas es un momento de mucha emoción y así lo vivió la audiencia, aplaudiendo generosamente a medida que -precedida por la Argentina- se iban ubicando todas sobre el escenario. Luego de la entonación del Himno Nacional Argentino y la mención a las autoridades presentes llegaron las palabras formales del anfitrión Roberto Tassara, rector de la Unicén; Mauro Nardín, presidente de la Unión de Colectividades Tandil, el intendente Miguel Lunghi y el embajador de Taiwán en el país Huang Lien Sheng.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailRescatando los valores
“Bienvenidos a este encuentro -comenzó diciendo el anfitrión, Roberto Tassara, rector de la Unicén-, a este festival para los tandilenses, los vecinos que se acercan de localidades vecinas y a las colectividades que con tanta alegría dejan en claro lo que es la Argentina, un crisol de razas, ya que casi todos somos hijos de inmigrantes”.
Mauro Nardín, presidente de la Unión de Colectividades de Tandil, habló y recalcó la importancia de los valores, el honor que significaba para los inmigrantes la palabra empeñada: “Como mi nono que vino con poco y construyó mucho y desde abajo en una época donde el trabajo, la honestidad y el don de buena gente eran suficientes para poder prosperar. Hoy esos valores están inestables porque surge la idea de que hay que hacer la diferencia rápido, sin escrúpulos ni miramientos, sin que importen las consecuencias…”. También se refirió a derrotar las ideas xenófobas, ya que “cada inmigrante o descendiente es un argentino. A pesar de las diferencias somos uno, indistintamente de nuestros orígenes hoy tenemos el corazón argentino…”.
También se refirió a los valores el intendente Lunghi y a las obras que dejaron para la ciudad aquellos que “descendieron de los barcos juntándose con los criollos para enseñarnos a trabajar, a entender el significado de la honestidad, el progreso y el valor de la familia, reuniéndose en colectividades que le pusieron un granito de arena a Tandil…”.
Llegó el momento para el embajador de Taiwán, Huang Lien Sheng, quien agradeció la calidez con que la ciudad lo recibió nuevamente: “Vaya nuestro respeto para la ciudad de Tandil y todas las colectividades que en esta querida tierra argentina conviven en armonía. Gracias por la hospitalidad a Taiwán, por el reconocimiento a nuestra cultura…”, expresó entre otras palabras mientras subían al escenario los bailarines, representando con mascarones la Danza del León, que forma parte de las celebraciones tradicionales taiwanesas, que trae buena suerte y ahuyenta a los malos espíritus.
Para no olvidar las raíces
Más tarde llegarían al escenario las danzas típicas de Israel, Dinamarca, Los Caporales como invitados especiales, el País Vasco, Perú, Uruguay, Tailandia, Alemania, Italia, Ucrania, Lituania, Portugal, Grecia, España, los Países Arabes, Haití, Chile, entre otras.
Al cierre de esta edición, aún no se habían apagado las luces del Centro Cultural Universitario. Dentro, reinaba la alegría, el colorido de los trajes típicos que orgullosamente lucían los descendientes de las distintas delegaciones. En esta oportunidad la vecina ciudad de Ayacucho trajo su representación. Música, gastronomía, buena onda en la fiesta de la hermandad, que se repite cada año con más fuerza, dejando en claro que la Argentina fue y será por siempre un país hospitalario.
Agendando
Hoy la fiesta abre sus puertas desde las 17 hasta que las velas no ardan… La entrada general cuesta $ 25 con derecho a todos los espectáculos. Presencia de las colectividades. Stands de los diferentes países del mundo, desfile con las banderas de cada país, música tradicional, espectáculos de danzas, comidas típicas, trajes tradicionales y mucho más.
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