Las entidades agropecuarias consideran que la baja a las retenciones son de poco valor pero también un buen rumbo
Es que la flamante ministra de la Producción, Débora Giorgi, y el secretario de Agricultura de la Nación, Carlos Cheppi, habían asegurado esta semana con énfasis que no se tocarían las retenciones.
Por este motivo, el titular de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Biolcati, señaló la existencia de “doble discurso” en el Gobierno, ya que “Giorgi dijo que las retenciones estaban en el nivel adecuado”. Biolcati consideró que las medidas son “inexistentes” y “no mueven el amperímetro”.
Aprovechó el brindis de fin de año con el periodismo para anunciar que el Instituto de Estudios Económicos de SRA, que dirige Ernesto Ambrosetti, calculó que el sacrificio fiscal derivado de la baja de retenciones “es mínimo”.
“Sólo 114 millones de dólares dejará de recaudar el fisco por retenciones que en el trigo quedarán en 23 por ciento y en maíz, serán del 20 por ciento”, explicó Ambrosetti a la agencia Noticias Argentinas.
“Quizá el anuncio sirva para los títulos de los diarios de mañana”, señaló. También se preguntó “¿para qué son las retenciones, para hacer caja, porque ya no hay renta extraordinaria ni ganancias”, en el campo.
El dirigente se pronunció a favor de “retenciones cero” en un proceso gradual. “Queremos que la búsqueda de soluciones surja del trabajo mancomunado del sector público y privado”, dijo a su vez Carlos Garetto, presidente de Coninagro.
El presidente de la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi, en tanto, expresó hoy su disconformidad con el plan lanzado por la presidenta de la Nación para enfrentar la crisis.
Consideró que las medidas “son insignificantes y no resuelven para nada los graves problemas del sector agropecuario”. El titular de FAA consideró que se trata de “una puesta en escena” y pidió “que se deje de chupar la sangre de los pequeños y medianos productores del interior del país, que cada día se ven má debilitados”.
Cuestionó que se bajen las retenciones de productos que tienen cerrada la exportación como el trigo y maíz. “Hoy, el 60 por ciento del área sembrada corresponde a soja, pero de este cultivo ni se habló.
Si con esto pretenden castigarla, se equivocan, porque la soja sigue siendo el último refugio del productor”, analizó. Buzzi reflexionó que “con estas medidas no lograrán diversificar, ni tampoco darán solución a la crisis de la carne ni de la lechería”. Respecto de la inyección de 1700 millones para prefinanciación de exportaciones y capital de trabajo, el presidente de FAA mostró reservas.
Los dirigentes consultados por NA coincidieron en que los anuncios son “unilaterales” y que la falta de información sobre los detalles provocarán con el paso de las horas “el enojo de los productores” porque no tienen elementos para tomar decisiones. Coninagro, en cambio, analizó que el gobierno inició un buen rumbo con el anuncio de disminución de las retenciones al trigo y maíz en 5 puntos porcentuales.
“Es muy buena la decisión de comenzar a rever los derechos de exportación en actividades como trigo y maíz, que están operando en una situación crítica, con productores trabajando con una rentabilidad casi nula y, en muchos casos, negativa”, sostuvo el presidente de la entidad, Carlos Garetto.
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