Las infecciones de transmisión sexual causan el 25% de los casos de infertilidad
Así lo reveló un trabajo del centro Preservar Fertilidad (PF) que alertó que en el verano son más frecuentes las relaciones sexuales ocasionales y la falta de uso del preservativo, puede producir desde un embarazo no deseado hasta distintas ITS, que son causantes de casos de infertilidad en el futuro.
Ramiro Quintana, director de PF y del departamento de Docencia e Investigación de Procrearte, precisó que “los cuadros infecciosos por transmisión sexual se vinculan con alteraciones en las trompas de Falopio, que causan problemas para concebir”.
Quintana insistió en que las ITS son responsables “del 25% de los casos de infertilidad” y señaló que “desde hace tiempo se estudian básicamente tres microorganismos: la chlamydea, el micoplasma y el ureaplasma” como factor de riego para lograr un embarazo.
El especialista explicó que “esos gérmenes pueden localizarse en el moco que produce el cuello del útero y provocar disminución en la movilidad de los espermatozoides que llegan a través de la relación sexual o alterar la permeabilidad y funcionalidad de las trompas de Falopio”.
También los microorganismos pueden adherirse directamente a los espermatozoides y afectar su calidad y cantidad.
Quintana indicó que “para ver eso, se realiza un estudio en el consultorio que consiste en tomar una muestra del moco que produce el cuello uterino luego de que la pareja tuvo relaciones en el período fértil y ver al microscopio la presencia de espermatozoides, su cantidad, estado y movilidad”.
En el 75% de los casos la presencia de esos gérmenes en las mujeres es completamente asintomática lo que dificulta su diagnóstico.
“Cuando la Chlamydea asciende a través del útero y se desplaza hacia las trompas de Falopio puede provocar un cuadro de inflamación y después la obstrucción de esas trompas, transformándose en un impedimento importante para el embarazo”, dijo el médico.
En algunos casos puede tratarse quirúrgicamente, “pero muchas de ellas necesitarán directamente una fertilización in vitro”, advirtió Quintana.
Además, “en algunos casos, el uso de dispositivos intrauterinos (DIU) presentan el riesgo de favorecer procesos infecciosos e inflamatorios pélvicos que, no detectados a tiempo, pueden conspirar con las posibilidades de lograr un embarazo”, explicó.
Las ITS se tratan con antibióticos y una vez logrado el embarazo, también es importante para su éxito prevenir las infecciones vaginales que pueden presentarse durante ese período.
Susana Pilnik, médica integrante de la Sociedad Argentina de Endocrinología Ginecológica y de la Reproducción (SAEGRE), señaló que “los meses de gestación representan la etapa más vulnerable para la proliferación de bacterias”.
Por eso, Pilnik manifestó que “es necesario que toda mamá tome cuidados especiales para mantener su zona íntima limpia y protegida durante el embarazo” y recomendó consultar al médico ante cualquier cambio.
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