Las intensas precipitaciones dejaron al desnudo la otra cara del Tandil Soñado
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Diversas dificultades se presentaron en los últimos días en distintos puntos de la ciudad debido a las copiosas lluvias. Las calles de los barrios periféricos se tornaron intransitables e incluso muchas zonas padecieron inundaciones, con varios centímetros de agua dentro de las viviendas y sobre las calles.
Los camiones recolectores hicieron los recorridos que pudieron, ya que el estado de muchas arterias impidió que pudieran circular con normalidad e incluso llegaron a quedarse encajados en algunos lugares.
Vecinos de distintas zonas expresaron sus quejas por la falta de obras públicas que impidan llegar a este punto extremo, en el cual no pueden salir de sus hogares porque las calles son intransitables e incluso algunos de ellos con agua dentro de sus viviendas.
El Eco de Tandil recorrió algunas de las zonas anegadas, pero sólo son algunos de los lugares afectados.
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La zona de la Sociedad Rural está sufriendo desde hace un tiempo atrás inundaciones cada vez que llueve. Eso ocurre particularmente en Pedersen y Los Robles y en las calles aledañas.
Los inconvenientes se estarían produciendo debido a que el arroyo Seco no está bien encauzado, por lo cual desde el Municipio se comprometieron a realizar una obra de canalización de ese curso de agua, lo que evitaría que se produzcan las inundaciones, que son frecuentes. No obstante, mientras tanto, los vecinos padecen las consecuencias de una obra que aún no está.
Carlos, uno de los frentistas, explicó que “la obra del arroyo ya se consiguió, aparentemente empezarían a fin de mes. Este es un tema que viene desde hace muchos años, entendemos que la zona es baja, pero antes esto no ocurría. Aparentemente, empezó a suceder desde que comenzaron a hacer la universidad tecnológica (Polo Tecnológico), que rellenaron con tierra”.
Y contó que “toda la zona está afectada. Tuvimos que desalojar a un abogado y una escribana porque les entraron como 30 centímetros de agua. Hubo que sacarlos con el patrullero, que el personal de la comisaría Cuarta se portó muy bien. Los tuvieron que sacar porque la casa estaba rodeada de agua”.
En el caso de Carlos, el agua ingresó en su casa y en dos departamentos que tiene detrás de su vivienda y le levantó todo el piso.
“Es desesperante”
“Nunca tuvimos este problema de que se nos inunde todo de esta manera. Es desesperante, yo ya limpié tres veces los departamentos y la casa. Esperemos que con la limpieza del arroyo Seco y la apertura de algunas calles para darle alivio al curso de agua que ahora viene solamente por Pedersen, se solucione”, manifestó.
En tanto, el vecino enfatizó que el problema viene de muchos años porque “hay un campo al fondo en la otra avenida donde para sembrar soja rellenaron todo y cerraron el cauce del arroyo, entonces el agua tuvo que buscar otros cursos. Eso viene desde hace mucho tiempo”.
“Ahora estuvo la directora de Hidráulica, Susana Laborde, y lo primero que dijo es que el cauce del arroyo hay que respetarlo y nosotros como vecinos queremos un bien para todos. Algunos creen que porque el cauce les va a pasar por la casa, los va a perjudicar. El arroyo pasa por algunas quintas que deberán sacar algún árbol frutal, pero, primero, es un bien para todos, hay que buscar la manera de que no tengamos estas consecuencias”, resaltó.
Además, contó que a otros vecinos también se les levantó el piso y otra frentista estaba “durmiendo arriba de una mesa prácticamente porque tenía todo lleno de agua y vive sola. Así no se puede vivir, tenemos los impuestos al día, así que creo que nos merecemos vivir bien”.
“Entendemos que hay muchas casas, el progreso va bajando los lugares donde se puede juntar agua, mientras tanto hay que ir superando eso, porque las grandes ciudades tuvieron que ir viendo dónde largaban el agua. Todos los políticos hablan de que trabajan para la gente y yo creo que acá hay que poner atención. No estamos tratando de hacer política con esto. Creo que con voluntad es solucionable, porque cuando hay voluntad de hacer una obra, se hace. Lo que queremos son soluciones”, subrayó.
En tanto, Hugo Paries, de Los Robles al 100, expuso que “el problema mayor es que el agua del arroyo Seco no está bien encauzada, entonces todo el desvío de las aguas viene por Pedersen y Los Robles, por lo que estamos en una especie de laguna. Cada vez que llueve, nos inundamos”.
“Ahora van a hacer una obra que está licitada pero va a tardar un tiempo. Una vez que hagan esa obra van a empezar a realizar los entubamientos y abrir calles para que no se junte tanta el agua”, indicó.
En barrio
Palermo
El barrio Palermo también resultó sumamente afectado por las lluvias. En parte de la avenida Actis hasta la calle San Francisco hubo inundaciones, llegando el agua a ingresar a algunas viviendas. Lo mismo ocurrió en las calles Independencia y Chapaleofú con inundaciones y anegamientos que hicieron imposible la circulación por la zona. Cerca de allí, en Ameghino e Independencia, ya en el barrio 25 de Mayo, las calles se tornaron intransitables, con varios centímetros de agua.
Isabelino Villalba, quien vive en Independencia y Actis, contó que “se nos metió el agua dentro de las casas, a todos los vecinos de esta cuadra les ocurre lo mismo. Muchas veces reclamamos al Municipio pero nunca hicieron nada. Hoy pasó la máquina y dejó la calle peor que antes”.
“Siempre que llueve nos entra una cantidad impresionante de agua en la casa, esto no tiene solución. De la ruta para acá, se olvidan. Sólo se acuerdan de nosotros cuando hay que votar, y después se olvidan”, lamentó.
Y recordó que “hace 40 años, antes de que hicieran el entubamiento, esto no pasaba. Ayer (por el domingo) Actis era un mar de agua. La cancha de Excursionistas también se inundó”.

En La Movediza
Virginia, una vecina de Los Pensamientos e Iraola, explicó que ayer por la mañana el camión recolector se quedó encajado en la esquina de su casa, debido al deplorable estado de la calle.
“El agua viene de la parte alta de La Movediza y lava todo. Cuando llueve no se puede pasar, no podemos entrar a nuestras casas porque la calle es un arroyo”, cuestionó.
Y criticó que “en el momento que nos entregaron el barrio se nos prometió cordón cuneta y gas, pero las promesas se las lleva el viento. Nosotros pagamos barrido y limpieza con nuestros impuestos. La máquina pasó hace dos semanas porque vino (Raúl) Escudero y le dijimos y él mismo vio que no se puede transitar. A veces paro a mi primo, que anda en la máquina y pasa por esta cuadra, pero el problema ocurre en todo el barrio”.

En Arco Iris II
Vecinos del barrio Arco Iris II viven una compleja situación ya que cada vez que llueve las canaletas se llenan de agua, desbordan y se inundan las calles e incluso ingresa el agua a algunas viviendas.
Marina Gufanti, vecina de Neuquén y Quintana, contó que “la vereda está más alta que la casa, para entrar a mi casa tengo un escalón, nosotros levantamos el portón casi 20 centímetros porque la vereda quedó más alta que la casa. Cuando hicieron el cordón levantaron la calle, y ahí se empezó a inundar. Ahora se inunda toda la calle pero por lo menos no entra a mi casa”.
En tanto, Jorge Garcés señaló que “este problema lo tenemos desde que yo estoy en el barrio, hace 14 años. Cuando las canaletas se rebalsan, se inunda todo. Viene el agua de todas las cuadras cercanas y cae en este desagüe que no da abasto porque el caño es muy pequeño”.
“En uno de los caños se metió un tambor de 200 litros en la alcantarilla y se quedó clavado ahí, un desastre. Yo hoy (por ayer) no fui a trabajar y tuve que palear la tierra para que caiga el agua en la cuneta, para que no se vaya para mi casa porque sino me ahogo”, manifestó.
Además, parte de la calle se cayó dentro del desagüe con la lluvia. “En el Municipio no nos prestaron atención, desde el jueves que estoy llamando a Vialidad y te pasan con el delegado, después con el encargado, y no viene nadie. Estos desagües los hicieron porque nos ahogábamos todos en el barrio, se inundaba, entonces nosotros hicimos el plan de este desagüe, y lo hicieron, pero no tiene mantenimiento, lamentablemente no nos prestan atención”, lamentó.
Garcés expresó que “sinceramente no duermo, a las 5 de la mañana me levanté hoy (por ayer) y no dormí, el domingo tampoco. A las 4 de la mañana estaba mirando si entraba el agua a la casa. El otro día me puse a las 4 de la mañana a palear la tierra para que el agua baje al desagüe, y estaba lloviendo. Es que si se rebalsa, pierdo lo poco que tengo. El otro día se cayó un patrullero en el desagüe”. u
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