Las nuevas caras del majestuoso Palacio Municipal
Ahora que el Palacio Municipal se ha puesto de moda, más que nunca, a partir de las tareas de ornamentación, iluminación y construcción de nuevos paseos en sus inmediaciones, bueno es indagar en su rica historia.
Más allá de las caprichosas contradicciones oficiales por algunas fechas (ver aparte) enhorabuena se decidió reivindicar el deseo del intendente Alfredo Martínez, que allá por el centenario de Tandil, 1923, propuso embellecer el patio trasero del Palacio enarbolando jardines.
La supuesta ?modernidad? convirtió a ese espacio, durante mucho tiempo, en una espantosa playa de estacionamiento.
Ahora, ese lugar será conocido para siempre como ?Paseo Intendente Alfredo Martínez?.
Donde hubo autos, entonces, habrá flores. Es mucho mejor. Hasta para la salud.
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De esta manera, la histórica y monumental ?Manzana 50? brilla pletórica.
Grandes obras de arquitectura, monumentales por su permanencia a través del tiempo, hoy se revisten con la luz de los nuevos tiempos.
Magdalena Conti, responsable de Patrimonio del municipio, estima que ?si miramos con los ojos del descubrimiento, lo cotidiano nos permitirá ver cómo esos antiguos edificios se transforman en nuevos. Rejuvenecerlos no es detener el tiempo o disimular su paso, sino muy por el contrario permitirles que envejezcan con sabiduría?.
ENTRE LOS CAÑONES
DE LA FORTALEZA FUNDADORA?
Las páginas de un diario tienen el deber insoslayable de hacer docencia. Ante este raconto histórico relacionado con el imponente edificio del Palacio Municipal, conviene señalar que el espacio donde está ubicado no podría ser otro que el fundacional de la ciudad.
En esa manzana, al igual que la de la Escuela 1 y la Iglesia, más las dos contiguas hacia el sur, fue emplazado en 1823 el Fuerte, cuyos vestigios finales fueron destruidos en el año 1866.
En la mítica ?Manzana 50? hoy se ubican el Colegio San José (1908); Palacio Municipal (1920); el Palacio Martín Rodríguez (ex Banco Hipotecario, 1926); el Museo Municipal de Bellas Artes (1938).
Conti enfatiza con buen criterio que ?cuando se recupera y pone en valor una manzana fundacional de la ciudad, se revaloriza la vida. Desde un hoy pletórico de colores, agregamos a esta paleta como un artista del Renacimiento, nuevas tonalidades, las que descubrimos al ver iluminado el Palacio Municipal, cual gigante nocturno elegante?.
Añade Magdalena que ?en eso debe convertirse nuestra ciudad, en un gran espacio de disfrute y descubrimiento para quienes habitamos en ella y en un compromiso para su conservación. Iluminar es salir de la oscuridad, es enseñar?.
ALGUNOS DATOS DE MUCHO INTERES
. El actual Palacio Municipal del Tandil fue construido sobre terrenos que pertenecieran a Ana Irazusta de Santamarina, viuda de don Ramón.
Según testimonios recogidos por la propia Magdalena Conti, la venta fue convenida en 18 pesos el metro cuadrado, a ser abonados la mitad al contado y la mitad en seis cuotas.
. En 1913 se demuele la Antigua Casa del Pueblo. En enero del mismo año el intendente Antonio Santamarina, hijo de don Ramón, nacido en 1880, en su carácter de jefe comunal de Tandil, licitó las obras de construcción del Palacio Municipal según pliego de condiciones y planos confeccionados por el Departamento de Ingenieros de la provincia de Buenos Aires?.
. El 4 de octubre fue colocada la piedra fundamental, respetando una antigua costumbre o ritual. El acta firmada fue colocada en una caja de plomo en forma conjunta con monedas, estampillas, tarjetas y periódicos junto a otros recuerdos.
. Soldada convenientemente, se la guardó dentro de un bloque de granito que quedó embutido en los cimientos del gran portal de la entrada, frente a la Plaza Independencia, entrando por la mano izquierda.
Las obras de construcción se desarrollaron entre 1913 y 1917, dirigidas por el ingeniero Waldorp y el constructor Penacchi.
RECORRIDA POR EL SALON BLANCO
Se lo conoció desde la inauguración como ?Salón de fiestas? y de hecho, allí se realizaban los más finos bailes de carnaval de la ciudad, con participación y organización a cargo de las señoras de la alta sociedad del antiguo Tandil.
De inspiración francesa, las paredes exteriores están revestidas en símil piedra, con detalles en granito procedente de canteras locales, detalles martelinados a punta fina. Labran los bloques, según podemos observar, en el marco de un trabajo muy intenso.
El piso parquet del Salón Blanco es de roble de Hungría floreado, procedente de la fábrica Damman & Wescher, adquirido a la Empresa Moore & Tudor con representantes en Londres, Rosario y Bahía Blanca.
Puertas de roble y ventanas de cedro, vidrios ingleses, cristales finamente biselados con las iniciales MT Municipio de Tandil y el logo de la Piedra Movediza.
Sus techos enyesados a base de tiza y cola, están decorados ricamente con ornatos de yeso patinados. Falsos acabados, frescos en los techos pintados por Vicente Seritti, son sólo algunos de los detalles que caracterizan el refinamiento artístico que atesora nuestro Palacio Municipal junto a los materiales constructivos de excelencia, nos obligan a detener nuestros pasos para deleitarnos en su armonía.
QUIEN FUE ALFREDO MARTINEZ, INTENDENTE
Gerónimo Alfredo Martínez era hijo de Trinidad Melo y José Antonio Martínez. Nació en Tandil el 9 de septiembre de 1878 y murió en Buenos Aires a los 59 años, el 30 de septiembre de 1937.
Contrajo matrimonio en esta ciudad de las sierras con Ignacia Martínez Goya, a los 27 años. Tuvieron tres hijos: Alfredo José, Alicia y Ernesto Simón.
Alfredo José tuvo cuatro hijos: Alfredo Bernardo, Guillermo Ernesto, Sara y Román Simón.
Ernesto Simón tiene cuatro mujeres: Adela, Elena, Alicia y Cristina Martínez Arecha.
Gerónimo Alfredo Martínez fue integrante, gerente y director de la Agrícola Ganadera en el año del centenario de 1923.
Durante la grave crisis que padeció el país en la década del treinta, participó activamente realizando tareas solidarias en favor de la comunidad local.
El cargo de Intendente de Tandil lo ejerció entre el 1º de enero de 1922 y el 17 de septiembre de 1923.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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