Las personas por su nombre
Antes de que Marcela ?sí, un travesti- fuera apuñalada el viernes, El Eco de Tandil había tenido el placer de entrevistarla en más de una oportunidad. Siempre se presentó como Marcela, vestida de mujer y habló abiertamente de su condición sexual.
Esta aclaración viene a cuenta de algunos mensajes que ayer recibimos en El Eco Digital.
?Antes de ser travesti ¿no es ser humano? Me parece terrible el titular? típico de Crónica?, afirma ?La dormilona?.
Marce agrega: ?Es como decir: ?Un enano sacó el Prode?. Los medios? siempre los medios??.
Ante este debate obligado, el Diario sostiene que la verdadera discriminación hubiese estado en no reconocer la elección de Marcela, que se llama a sí misma travesti y damos fe de ello a través de sus mismos relatos.
Por otra parte, los lectores de El Eco de Tandil conocen su línea editorial, en la que siempre se informan los hechos policiales que incluyen heridos, más allá del móvil de la agresión. Para este medio, siempre es noticia que una persona ataque a otra con un arma, de cualquier tipo.
Más allá del compromiso que nos liga a la comunidad ?el de mantenerla informada-, es un modo de dar herramientas para analizar qué nos está pasando como sociedad cuando un ser humano reacciona contra otro y pone en peligro la vida.
Desde otro punto de vista, María dice en El Eco Digital: ?No está mal el titular del Diario, esta gente se denominan a sí mismos travestis, pobre de alguien que les diga hombres?.
Nos preguntamos porqué deberíamos llamarlos hombres si ellos no se consideran de sexo masculino. Eso sí sería discriminación, el no respetar su decisión.
El canal de diálogo con los lectores abierto en nuestra página web nos obliga a dejar sentada la postura sobre este tema en particular. El Diario no discrimina, no juzga las elecciones de las personas ni se mete en su intimidad.
En este caso particular, la nota contaba con un recuadro destacando que los vecinos de avenida Buzón y Tierra del Fuego se sienten cuidados por los travestis que se reúnen en esa esquina. Ello prueba que El Eco de Tandil no buscó en ningún momento poner en tela de juicio a Marcela, sólo informó el hecho desgraciado que le tocó afrontar.
Por otro lado, el mismo viernes una periodista de este medio fue a ver cómo se encontraba Marcela, que sigue internada en el Hospital. Un cálido apretón de manos y una sonrisa fue lo único que pudo transmitir, luego de las cuatro heridas que la condujeron al quirófano. *
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