Las piletas, una opción gasolera para enfrentar el calor en jornadas agobiantes
Lejos de la costa, más por presupuesto u obligaciones que por distancia física, los tandilenses que permanecen en casa se volcaron ayer a cuanto espejo de agua les permitió afrontar el intenso calor reinante en la ciudad.
El termómetro trepó hasta cerca de los 31 grados alrededor de las 19, pero desde bastante antes las piletas recibieron a miles de personas dispuestas a darse un chapuzón.
Los que no tienen la suerte de contar con una propia, o la de algún amigo que ofrezca desinteresadamente quinta, agua y hasta merienda, marcharon hacia los distintos clubes.
El Balneario del Sol, en el Lago del Fuerte, volvió a convertirse en el epicentro del veraneo serrano. Allí, unos 2500 bañistas, de todas las edades, utilizaron las piletas de distintas medidas, disfrutaron del sol y también de la sombra que ofrecen distintos sectores del predio impecablemente presentados.
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Cuando calienta el sol
?Alrededor de las cuatro de la tarde se dio el pico de ingreso. A esa hora la gente ya almorzó y hasta pudo dormirse una siesta. Entonces llega con los chicos y el equipo de mate?, le relató a El Eco de Tandil un joven que trabaja en el lugar.
Familias enteras, parejas, adolescentes, solas y solos constituían ayer la fauna ávida de obtener algo de sosiego en una jornada agobiante.
?Mi marido se quedó en casa. Yo vine temprano con los chicos, y la verdad la pasamos bárbaro?, comentó Elena, quien reconoció que junto a sus tres hijos se acerca seguido al Balneario.
?Como no podemos irnos de vacaciones, los fines de semana vamos a pasarlos acá?, confió Ariel, quien junto a su novia, al atardecer iniciaba los preparativos para volver a casa.
?El lugar está muy bueno, realmente bien cuidado, y ofrece varias opciones. Está todo impecable?, elogió Juana, quien llegó con su hija y un nieto. ?Además, los chicos se entretienen entre el agua, el arenero y las canchas de voley?, agregó.
Mariela, una turista proveniente de Capital Federal, explicó que llegó al Balneario por recomendación del hotel donde se hospeda junto a su marido. ?La idea es quedarnos en Tandil el fin de semana, y después seguir viaje hasta Mar del Plata, donde pasaremos la primera quincena de enero. A estas piletas las conocíamos, pero nunca habíamos venido. Es una linda manera de pasar la tarde?, dijo desde la sombra de su sombrilla.
Contemplación y pesca
Fuera del predio, los alrededores del Lago del Fuerte presentaban también distintas alternativas. En su perímetro, las tradicionales mateadas de automovilistas dedicados a la contemplación de las aguas, el geiser y los aerobistas que le hicieron frente al rigor de la tarde.
Hubo quienes prefirieron tirar la línea cerca del murallón, y padres que desde la sombra siguieron con atención el goce de los más chicos en los distintos juegos infantiles de la zona.
Para hoy, de acuerdo al pronóstico del Servicio Meteorológico de la Sexta Brigada Aérea, se prevé una temperatura en ascenso. Será entonces otro día para almorzar en familia y, ante la privación de la costa, emprender rumbo conocido.
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