Las vacunas del calendario llegan a cuentagotas y por 15 días faltará la pentavalente
Se trata de la vacuna que previene la difteria, tos convulsa, tétanos, influenza tipo B y hepatitis B, obligatoria según en calendario nacional y que debe aplicarse a los dos, cuatro y seis meses de vida.
Por otro lado, confirmaron que en el vacunatorio del Hospital de Niños hay dosis de la VPH (contra el virus del papiloma humano), obligatoria para niñas de 11 años, y que se reportaba como faltante en algunos centros de salud.
El director del área comunal, José Ignacio Gilabert, explicó que “en realidad se puntualizó y se trajeron muchas vacunas de la gripe, entonces desde la logística a nivel nacional priorizaron la entrega de vacunas antigripales”.
Agregó que el viernes pasado viajaron a la sede de la Región Sanitaria VIII, ubicada en Mar del Plata, a buscar algunas dosis, pero no consiguieron la pentavalente que demorará unos quince días.
“Lo que venimos sufriendo de alguna manera hace un año y medio es que nos vienen entregando a cuentagotas. No es que hay un déficit terrible de vacunas sino que lo tenemos que ir programando, llegan y se aplican”, sostuvo.
Manifestó que según la carencia de las dosis los atrasos son de dos semanas, “pero como es una tarea preventiva que nosotros podemos planificarla, no es para alertar a la población”.
Insistió en que “son vacunas que las podemos planificar y nos podemos pasar una semanita, dos semanas”.
Sin aviso
Muchas de las quejas surgen debido a que las madres suspenden sus actividades laborales para llevar a vacunar a sus hijos –los bebés con ayunos de dos horas- y al llegar a los vacunatorios se enteran de que no hay dosis, por lo que luego deben pedir otro día en el trabajo, con los trastornos que eso genera.
Cabe resaltar que en el centro asistencial pediátrico no atienden el teléfono del sector vacunación, y no hay otra alternativa que acercarse hasta el nosocomio.
En este sentido, el doctor Gilabert precisó que los padres deben dirigirse al centro más cercano, ponerse en contacto y si no hay vacunas, dejar los datos personales.
Descartó que se pueda encontrar una manera de informar a la población cuando faltan vacunas y en qué centros. “Es muy difícil. Lo hemos estado discutiendo varias veces. Son dieciséis vacunas, muchas etapas de la vida en las cuales se vacunan y dieciocho lugares de vacunación”, indicó.
Y argumentó que “la estrategia es acercar la vacuna adonde vive la población. La gente de la zona céntrica tiene que venir al Hospital, que le quedará de paso, a los sumo caminará veinte cuadras; la gente que vive en los barrios caminará diez cuadras hasta los centros de salud. La idea es que alguno de la familia se acerque y pregunte”.
El médico confió que “no tengo un mecanismo para decir concretamente que mañana van a faltar dos vacunas, porque son muchas vacunas, muchos centros, muchas edades, hay un calendario. El mecanismo lo hemos planteado. Si alguien tiene alguna solución para hacerlo, escucho ideas”.
Agregó que “somos uno de los únicos lugares de la provincia de Buenos Aires que tenemos los vacunatorios donde vive la gente; tenemos dieciocho puestos de vacunación. La logística de eso es muy compleja, no es fácil, y pedimos paciencia”.
Por otro lado, sostuvo que “estamos hablando de una actividad preventiva, no es una urgencia. Hace un año y medio o dos años que si pedimos cien vacunas, nos mandan noventa. Siempre nos van mandando cuando se van terminando, por ahí se complica lo que es la logística”.
Para cerrar, reiteró que “es una cuestión de logística de Nación. Yo tengo las heladeras y cuanto más me manden, mejor” y lamentó que le envían “lo justo mes a mes”. u
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