Las viudas de los trabajadores de Metalúrgica sienten que ?estamos peleando contra el poder?
Además, se mostraron desesperanzadas en lo que pueda determinar la Justicia pero confiaron en los reproches de las conciencias de los responsables y de los testigos que “no se la jugaron”. También renegaron por la falta de apoyo del Intendente, de todos los partidos políticos, de la UOM y de la mayor parte de la comunidad, porque evaluaron que “acá no le conviene a nadie que a Metalúrgica le pase algo”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLos familiares de los trabajadores fallecidos confirmaron queconocíanla decisióndel fiscal de archivar la causa y ya realizaron las presentaciones para que la medida sea revisada por la Fiscalía General de Azul.
En octubre, Soledad Bastarrica, viuda de Luciano Vargas, se encontró con el doctor Morey, quien le había anticipado que archivaría la causa. “Fue patética la entrevista. Desde que todo esto empezó ya sabíamos que se le iban a echar las culpas a los chicos. No es que venimos peleando porque tenemos ganas de que nos vean, era para tratar de cambiar algo”, remarcó.
Y confió que “lo que más me molestó es que me dijo que tenía que seguir con mi vida porque la Justicia no nos iba a llevar a ningún lado; que no nos podíamos aferrar a la Justicia porque en la mayoría de los casos que él ve, no sirve para nada y que casi en el ciento por ciento de los casos cuando salen las sentencias, los familiares quedan disconformes con la pena”.
Indignada por el resultado de la instrucción, Natalia Fiori lamentó que “no pudimos ni siquiera limpiar los nombres de nuestros maridos. En ese horno estaba Juan, qué me van a decir, que se quiso quemar, que quiso matar a sus compañeros… Falla humana… Bueno, sí, no lo pudo solucionar, ¿dónde estaba el supervisor que lo podía solucionar por él? No estaba. ¿Por qué no lo llamaron (a declarar) como queríamos? Porque ahí estaba el hilo para empezar a tirar todo”.
El supervisor
En tanto, la viuda de Juan Cruz Andrade cuestionó que el fiscal “supone que si hubiese estado el supervisor no se sabe si hubiese pasado, supone que los únicos que saben lo que pasó fueron los que estaban ahí, supone… entonces nosotras también podemos suponer que si nos hubiese tocado un fiscal que no se deja vender, tal vez hubiese sido otro final o la causa seguiría en curso. Nosotros también podemos suponer”.
Consultada sobre la acusación al doctor Morey, agregó que “no puedo creer que se rechazó el pedido de que se presentara como testigo el supervisor que ese día tenía que estar y él consideró que ya estaba sobreentendido en la causa que no había supervisor. Nosotros queríamos saber quién autorizó al supervisor a que no se presentara esa noche y a que no se ponga otro supervisor”.
También citaron que hubo contradicciones en los dichos del único obrero que sobrevivió, quien se ausentó del sector en el momento de la explosión del horno. El testigo declaró y luego hizo una ampliación, pero la “fiscalía tomó la que le convenía”, dijo Natalia Fiori.
“En la última declaración, en la que supuestamente estaba más tranquilo y pudo pensar más claro, dijo que los chicos estaban capacitados para trabajar sin supervisor y eso es mentira”, aseguraron y le sumaron que testigos convocados por el entorno de las víctimas ratificaron que “es necesaria la presencia del supervisor”.
Natalia Fiori afirmó que “Romano nos dijo en una entrevista que tenemos grabada que el único autorizado para apagar un horno ante problemas de este tipo es el supervisor” y analizó que si hubiesen parado la fundición a tiempo hoy otra sería la historia.
Sobre la instrucción, expresó que “no creo que se haya investigado. Si traen a un perito a hacer un peritaje 8 meses después, cuando el horno está totalmente nuevo. Cuando no se necesita supervisor pero esa noche había; había un obrero por cada horno como corresponde, cuando esa noche (la de la tragedia) había dos por cada horno. Entonces, no necesitamos ni ser estudiantes, peritos, abogados o fiscales, ¿cómo va a salir? Obviamente va a salir bien. ¿Por qué no vinieron enseguida a hacer ese peritaje?”.
Repasó que si la fiscalía “se basa en este peritaje, en el que sobrevivió que dice dos cosas distintas, nosotras pedimos que se llame al supervisor y no lo hace. Entonces, ¿cómo es?”.
Para los familiares de las víctimas es fundamental conocer quién decidió que el 9 de enero pasado los cuatro operarios ingresaran a trabajar a las 21 y que el supervisor entrara siete horas más tarde, con un grupo más numeroso de obreros que continuarían con la fundición. Esa información no figura en los registros de la firma, pero entienden que es la punta del ovillo.
Incluso, contaron que hace unos días se incendió un horno y dos dotaciones de Bomberos acudieron a apagarlo. “No salió en ningún lado. Están tapando todo”, dijo Soledad Bastarrica, e indicó que tampoco las dejaron presentar que “en el momento del accidente y ahora no están usando el aceite que corresponde que es ignífugo para que no tome fuego. Pero según los bomberos están usando aceite mezclado con agua debajo de los hornos”.
Y lanzó que “de las pruebas toman lo que quieren. Eso estaba cantado desde el principio. Algo hubo, empezó muy bien. Secuestró los papeles, hizo el allanamiento. ¿Y después? A nosotros no nos dejaron decir más nada”.
Señalaron que el momento de inflexión fueron las marchas y movilizaciones “cuando empezaron a ver que no nos quedábamos quietas, cuando empezamos a llamar a todos los medios de Buenos Aires y nos cerraron las puertas”.
El principal testigo
Nunca tuvieron contacto con el único del grupo que no fue alcanzado por el hierro fundido. Les negó la posibilidad de saber cómo fueron los últimos instantes de sus tres maridos, aunque saben que los ayudó ante los pedidos de auxilio.
Analía Donini marcó que “supuestamente estaban solos y apareció la declaración de un electricista que dice que estuvo ahí en ese momento y dijo que cuando los chicos esperaban la ambulancia, se acercó y le preguntó a Juan qué pasó y que Juan le dijo 'se me colgó el horno'”.
Dudó de esta situación teniendo en cuenta “el estado en que se encontraban. Juan deambuló por toda la fábrica pidiendo auxilio. No me imagino que haya dicho 'se me colgó el horno' mientras esperaba la ambulancia”.
Incluso, pudieron saber que el trabajador que resultó ileso apagó con una manguera a Luciano y contó que Lucas le pedía que apurara a la ambulancia. Por eso no logran comprender que habiendo visto esas escenas no se comprometan con la investigación.
Por otro lado, Natalia Fiori reclamó que “no puedo creer que el que se salvó no se haya jugado. Ahora está con carpeta médica pero hace una semana se fue a embarcar con los amigos de Metalúrgica. Supongo que es carpeta psiquiátrica, por lo que vio, el shock, ¿y se puede ir a embarcar? Todos los años se embarcan y encima suben las fotos al Facebook. Eso te da más bronca. El vio eso, los vio quemarse vivos, escuchó a sus compañeros. Por ahí él sí hizo un arreglo, no nosotras”.
“Nosotras no hicimos ningún arreglo”
Por otro lado, Natalia Fiori aclaró que “nosotras no hicimos ningún arreglo”, en referencia al reclamo laboral y explicó que percibieron “lo que paga la ART. No dijimos queremos tanto, no tienen precio las vidas. No es que nos dijeron 'a ver locas, con tanto se callan, se quedan piolas'”.
Relataron que tenían muchos proyectos para 2014, pero el 9 de enero pasado “nos levantamos y se nos congeló el año. Tenemos hijos, una vida, pagamos alquiler”, recordaron y explicaron que se mantienen con una pensión y la cobertura de Pami.
Por otro lado, Analía Donini recordó que se cumple otro mes de la tragedia, pero “¿qué hacemos? Si nadie te apoya. ¿A dónde te quejás? Vamos a ir otra vez a la fiscalía si ya tienen la resolución. Es desgastarnos, nos hace mal. Salir a hacer una marcha para qué si después son los familiares y hasta ahí”.
“Ya sabíamos cómo iba a terminar esto”
“Ya no espero nada de todo esto. Tenía depositada la poquita esperanza que me quedaba en esto y me bajaron de un hondazo. A mí me mataron a mi marido, y yo quiero un responsable. Sino para qué están los cargos jerárquicos si nadie se va a hacer responsable de lo que pasa. ¿No es para cuidar al personal o para que las reglas se cumplan dentro de la empresa?”, preguntó Soledad Bastarrica.
En tanto, Natalia Fiori concluyó que “peleamos contra el poder. Silenciaron a todos los medios nacionales. Cuando estaba Racing acá que jugó contra Santamarina, mi hermano llevó la bandera de 'Justicia por la tragedia de Metalúrgica Tandil' y para sacarse la foto, a los jugadores los hicieron poner de espaldas a los medios nacionales y solamente sacaron los medios locales”.
En este sentido, repasaron que se ocuparon del nene que se perdió en el campo, del bebé que apareció muerto en un placard y del policía que le quebraron las piernas con un bate de sóftbol. “¿Esto no era una noticia? Estamos peleando contra el poder, ya sabíamos cómo iba a terminar esto. Y ganó, qué quieren que diga. Somos tres locas que estamos queriendo remarla en dulce de leche, ya no damos más”.
“Con mi nene salimos todas las noches a mirar el cielo”
Aún están lejos de poder reconstruir sus hogares. Soledad, con su pequeño, y Analía -que tiene a Luz Serén de sólo dos meses- volvieron a las casas de sus padres. Natalia vive con sus tres hijos, el más pequeño de seis, que siente un enorme vacío al transitar el egreso del jardín de infantes, cuando va a la plaza o a la hora de jugar y mirar fútbol. “'Yo quiero que papá vuelva para que me vea egresar', me dijo. ¿Cómo seguís?”, preguntó esa madre entre lágrimas y describió que “a veces mi casa es un caos”.
Soledad Bastarrica, quien no disimula su depresión, confió que “no me puedo levantar. Tengo a mi hijo de 4 años. Tendrían que escucharlo, eso me destruye y hace que me levante. Ahora siente más la ausencia, dice que lo extraña y salimos todas las noches a mirar el cielo. A veces se despierta y me dice 'mamá no te mueras' y yo qué voy a hacer. Por momentos me da ganas de tirar todo y desaparecer. Cuando lo escuchás… Es chiquito”.
-¿En el futuro qué le vas a decir?
-Que no espere que nadie lo defienda, porque son todos una basura. Que cuando vaya a trabajar o pelee por lo que le corresponde o se amolda y le pasa lo que le vaya a pasar.
La explicación que le voy a dar a mi hijo es ‘a tu papá lo mataron’. El día que sea grande y le pueda explicar, que me pregunte, le diré ‘a tu papá lo mataron y en parte a mí’. A él le quitaron toda una vida con el padre. Está en una edad que no sé si se va a acordar el día de mañana o no.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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