Laura Aladro: ?Aunque no pude jugar, me siento tan campeona como las demás?
Como parte del plantel de Las Leonas campeón del mundo en Rosario, Laura Aladro escribió, a principios de este mes, una nueva página de gloria para el deporte argentino.
La arquera tandilense no tuvo la posibilidad de jugar en el certamen ecuménico, pero su recurrente presencia en el proceso que ahora tiene como entrenador a Carlos ?Chapa? Retegui y la construcción de un grupo humano granítico le hacen sentir -con todo derecho- la misma sensación de aquellas que absorbieron el mayor protagonismo dentro de la cancha.
A su regreso a la ciudad, Aladro visitó la Redacción de El Eco de Tandil para referirse al momento más gratificante de su vida deportiva:
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Accedé a las últimas noticias desde tu email-Más allá de la exigencia de la competencia, la consagración se veía como muy factible.
-Sí, éramos candidatas. Igual, a este nivel puede pasar cualquier cosa porque todos los equipos son muy fuertes. Me parece que fuimos muy superiores en todos los partidos.
-La localía seguramente habrá contribuido con el resultado final.
-Muchísimo, nunca habíamos tenido la experiencia de jugar como locales un torneo tan importante. Hubo mucha gente a nuestro alrededor, y no sabíamos si eso nos jugaría a favor o en contra. Después de los dos primeros partidos nos dimos cuenta de que todo eso nos favorecía. Todas estábamos con muchas ganas y teníamos mucha confianza en el equipo. Creo que eso nos permitió ser superiores al resto.
-La jerarquía del plantel, la localía y el título en el Champions Trophy las catapultó a cierto sitio de favoritismo. Igualmente, fue llamativa la holgura con la que resolvieron cada partido.
-Es cierto, fue algo que hablamos después de la final. Muchas veces ganás con lo justo o pasás muchos nervios. Esta vez, apenas comenzaba cada partido, se veía la confianza de las chicas y te dabas cuenta de que enseguida iban a marcar una diferencia. En el hotel, en todo momento hablábamos de la seguridad que tenía el equipo. En ningún momento se nos pasó por la cabeza una derrota.
-¿Hubo algún momento particular del torneo en el que pensaste que el título estaba cada vez más cercano?
-Era tanta la confianza que nos teníamos, que desde un principio creímos en que íbamos a llegar a la final, la cual es un partido aparte y se juega con el corazón, sin importar lo que hiciste hasta ese momento.
-¿Llegaste a sentir cercana la posibilidad de jugar?
-Quizá en la primera fase, porque en la zona veníamos jugando con cierta comodidad. Pero como Inglaterra también ganaba, no teníamos asegurado el primer puesto.
-¿Retegui venía hablándote acerca de ello?
-Yo más que nada tenía contacto con el entrenador de arqueras. ?Chapa?, además, no es de explicar demasiado por qué jugás o por qué no, y me parece bárbaro, él es el entrenador y no tiene por qué dar explicaciones.
-Más allá de la exigencia técnica, ¿en el primer partido se rendía un examen en lo emocional?
-Siempre el primero es clave. Sirve para evaluar cómo estás y si vas a tener un buen torneo o no, aunque suele pasar que tenés un mal partido y podés revertir la situación. Pero a veces, si no te preparaste bien, te va mal en el primer partido y después seguís así en todo el torneo. Llegamos con mucha confianza por ganar la Champions, que para nosotras fue un torneo atípico, en el que empezamos perdiendo y tuvimos que esperar algunos resultados para poder meternos en la final. No jugamos tan bien como en el Mundial.
-¿Llegaron en plenitud al Mundial o la fueron encontrando en el transcurso de la competencia?
-Llegamos muy bien, más que nada de la cabeza. Además fue clave que se haya jugado acá, porque tuvimos el apoyo de la familia. Cuando tenés un momento libre podés verte con tu novio, con tus amigos, pudiendo disfrutar todo con ellos. Es la primera vez que una jugadora argentina puede compartir un Mundial con sus seres queridos. Es algo que te da mucha energía y te motiva.
-¿Te sentís tan campeona como si hubieras jugado?
-Sí, me siento parte de esto. No te voy a decir que es lo mismo jugar que no hacerlo, pero soy integrante del equipo y con las chicas me llevo muy bien. Tanto ellas como los entrenadores te hacen sentir que sos parte. Es más, jugadoras que se quedaron fuera del Mundial estuvieron con nosotras y lo sintieron y vivieron igual que las que jugaron. Incluso, dieron la vuelta olímpica con nosotras. Eso se da porque el plantel te integra y no te deja que te tires abajo viendo las cosas negativas. Obviamente, después pensás en frío y te das cuenta de que morías por jugar, o en otro caso si podrías haber rendido mejor. Parte de esto nos sentimos todos, jugadoras, entrenadores, kinesiólogo, jefa de equipo y demás. Esto es un proceso muy largo en el que no sólo está incluido este Mundial.
-En tu caso, jugar no era tan sencillo por ser arquera.
-Claro, si sos una jugadora de campo podés entrar en distintas posiciones, en cambio en el arco hay lugar sólo para una. Yo igualmente me llevo muy bien con Belén (Succi, la arquera titular) y la aliento mucho. Si me toca jugar quiero que sea porque me está yendo bien y no por algo que le pase a ella. Entre nosotros hay competencia pero muy sana, las dos nos matamos en cada entrenamiento para estar, como también lo hacen las otras arqueras que son parte de este proceso. Aunque no lo puedas creer, yo me hago amigas de las otras arqueras, porque trabajamos juntas y voy haciendo una relación, más allá de la competencia por el puesto.
-También el hecho de que haya habido grandes arqueras en el seleccionado ha conspirado contra tus chances de atajar.
-Seguro. Cuando yo llegué estaban Mariela Antoniska y Paola (Vukojicic), dos grandes arqueras. Eran muy parejas, en su momento atajaba Mariela por tener más partidos y cuando se retiró, Paola pasó al arco. A veces, los entrenadores me dicen que lamentan que yo tenga este puesto, porque la que ataja es sólo una y no hay posibilidades de que entres en otra posición como sí ocurre con una jugadora de campo. Pasa en todos lados y hasta en otros deportes, como el fútbol.
-El impacto que generó la presencia de Las Leonas en Rosario fue, naturalmente, agradable para ustedes. ¿Pero en un momento se siente la necesidad de salir a la calle sin que nadie las reconozca, como puede ocurrir en el exterior?
-En general es muy lindo el cariño que te dan. Lo complicado era el lobby del hotel, había muchísimos periodistas acreditados y de pronto querías salir hasta la puerta para hacer pasar a tu novio y se te hacía difícil llegar. Lo de Rosario fue impresionante, ibas a comprar algo sin la ropa deportiva e igual te reconocían y te pedían tres o cuatro autógrafos. La gente siguió mucho al plantel y sabía los nombres de todos.
-¿Qué paralelos podés trazar entre ?Chapa? Retegui, Gabriel Minadeo y Sergio Vigil, tu entrenador en River?
-?Chapa? y ?Cachito (Vigil)? son muy apasionados por el hockey, comparten la postura de entrenar a full y ponerse objetivos para luego tenerlos como prioridad. Ambos tienen una gran dedicación y están pendientes de todo. Son genios del hockey y desde lo táctico se ponen a ver cosas que una ni se imagina.
Minadeo es más tranquilo, por su personalidad. Pero como todos los que han pasado por el seleccionado, ha dejado su huella y ha dedicado su vida a que el hockey en Argentina siga creciendo y Las Leonas marquen historia.
Aymar, la distinta
-Desde afuera se ve a Luciana Aymar como la ?Maradona? del hockey?
-Lo es.
-Pero quizá en el día a día o en lo táctico te encontrás con otras jugadoras que aportan cosas importantes y de pronto no lucen demasiado.
-Claro, a mí me fascina Claudia Burkart. Juega en gran nivel todos los partidos y es pura garra. En cada entrenamiento deja todo, aún teniendo asegurado su lugar en el equipo. Y ?Lucha? tiene una habilidad innata que es increíble y ha sabido explotar. También mostró una gran capacidad para soportar la presión que le genera ser la mejor jugadora del mundo.
-¿Sos amiga de Luciana? ¿O apenas compañera?
-Compañera.
-¿En el plantel tenés amigas?
-Sí, algunas. Estamos tanto tiempo juntas que generás un vínculo. Ahora nos estamos mandando mails, diciéndonos que nos extrañamos. Imaginate que empezás a acostumbrarte a ver a tus compañeras todo el día. Eso pasa estando en Buenos Aires, calculá cuando te vas de viaje. Ahora nos distanciamos un poco, cada una se va de vacaciones y se pone al día con sus amigas del club, de la escuela, con su familia, con su novio. Pero con el grupo de Las Leonas hay un lazo que cuando te separás por un tiempo comenzás a extrañar.
Lo que se viene
-El próximo gran objetivo son los Juegos Olímpicos, donde seguramente buscarás tu oportunidad.
-Sí, obvio. Los entrenadores saben que nunca bajo los brazos, que me desvivo entrenando. Ahora, habrá una nueva lista, se viene un viaje a Bélgica, luego otro a Sudáfrica, los Juegos Panamericanos, otra Champions. Hay que seguir trabajando duro para poder estar.
-Has tenido posibilidades de ir al exterior. ¿No te interesa?
-Tengo un compromiso muy grande con River. Es un placer jugar en ese club, me encanta. En este momento, no me iría.
-Además, respecto a la selección, te favorece estar en el país.
-Claro, porque con Las Leonas entreno de lunes a viernes, y si te vas al exterior perdés el tren. De la selección hay sólo dos jugadoras que no juegan en Argentina (Soledad García y Carla Rebecchi). Una jugadora que está peleando el puesto no puede irse afuera.
?Orgullosa de Rochi?
-Sin dudas, sos un referente para Rocío Emme.
-Cuando estoy en Buenos Aires, ellas (las juveniles) están concentrando. Tenemos tiempos muy distintos, entonces mucho no nos vemos. Pero cuando nos hemos cruzado hablamos. Estoy orgullosa de ?Rochi?, ojalá siga por este camino y que otras chicas de Tandil tengan la chance de llegar.
-¿Rocío sigue un camino similar al que hiciste vos?
-Es que en mi época no existía la Sub 17, aún no estaban esos Juegos Olímpicos en los que ella compitió hace poco. Me parece muy bien que tengan esa posibilidad, ahora tienen otro roce y la posibilidad de jugar contra otros países. Antes, recién te llamaban para la selección junior, que es sub 21.
-¿Sentís que tu presencia en la selección sienta un precedente y le abre las puertas al hockey de Tandil respecto a que sobre él exista otra atención?
-Ojalá sea así. Igual, a mí siempre me preguntan qué les diría a las chicas que recién empiezan, y mi mensaje es que, seas de donde seas, lo que quieras lo podés lograr. Yo fui a la selección junior, y hasta pasar a la selección mayor pasaron cuatro años sin más convocatorias. Y en todo ese tiempo yo seguía jugando sobre pasto natural. Me lo propuse, tuve las cosas claras y llegué.
El festejo
-Hubo denuncias sobre destrozos en un boliche en el festejo de Las Leonas. ¿Qué pasó?
-Nada.
-¿No hubo nada de lo que se dijo?
-El boliche estaba desbordado. Tengo entendido que hubo un arreglo con la Confederación para que nosotros estemos ahí, eso se anunció publicitariamente, se llenó el lugar y quedó mucha gente afuera. Creo que el boliche se manejó mal, si realmente hubiese existido un destrozo debió tomar medidas directamente con las acusadas (Luciana Aymar y Soledad García) y no exponer todo de esta manera. Esto sin dudas, perjudica la imagen del equipo. Yo me metí en internet y puse en el buscador ?destrozo de Las Leonas? y me salió una lista interminable.
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