Le carnearon dos animales a un productor agropecuario tandilense
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También la zona rural es víctima de la inseguridad, con hechos que quizás poco se conozcan y que el damnificado tandilense Oscar Pardo quiso dar a difusión para presionar y que se produzcan más controles por parte de la policía.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa víctima es arrendatario de un establecimiento denominado “La Criolla”, campo propiedad de Hugo Aristegui oriundo de Azul, que está ubicado en Ruta Nacional 3 kilómetro 248, cercano a la localidad de Cacharí, partido de Azul.
Pardo ya sufrió dos hechos de abigeato. El primero ocurrió en el mes de junio pasado, donde autores que se desconocen faenaron los cuartos, las paletas y los costillares, dejando tirados en el lugar el cuero, cabeza y patas de un torito pedigree de alrededor de 200 kilos y cuyo valor, según lo denunciado en la Subcomisaria de Cacharí, rondaba los 20 mil pesos.
El segundo hecho fue denunciado el pasado 27 de agosto. El campo “La Criolla” volvió a recibir la visita de delincuentes, en este caso para carnear una vaca raza Hereford, de 480 kilos, que se encontraba en un potrero a unos 500 metros de la Ruta 3. El arrendatario nuevamente realizó la denuncia del animal faenado que tenía un valor de 15 mil pesos.
Mayor seguridad
Pardo, en declaraciones al diario El Tiempo de Azul, señaló que “en la Policía me dicen que los tienen identificados, pero después nunca pasa nada. Cuando hago la denuncia en la Subcomisaría de Cacharí ellos me la toman, pero me dicen que es competencia de la Patrulla de Azul”, dijo en alusión al Comando de Prevención Rural.
Remarcó que “esta situación no me sucede sólo a mí, han carneado en otros campos de la zona cualquier cantidad de animales, aunque hay mucha gente que no quiere denunciar esos hechos para no tener problemas. Ahí, en la zona de Cacharí, es desastroso lo que están carneando”.
La modalidad delictiva llevada a cabo por los autores de estas carneadas fue la misma en ambas oportunidades. “No rompen el alambrado ni nada. A los animales los matan a tiros en la cabeza. Y una vez que los carnean, pasan la carne por arriba del alambrado. Después se van en algún vehículo por la ruta o por un camino vecinal”, concluyó.
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